El Gobierno de los Estados Unidos prepara un plan masivo de deportación de indocumentados centroamericanos y se centra particularmente en quienes llegaron a ese país después del primer día del 2014.

(Infografía Prensa Libre: Esteban Arreola)
(Infografía Prensa Libre: Esteban Arreola)

Representantes de migrantes y hasta congresistas estadounidenses rechazan la medida y la catalogan como   inhumana, debido a que muchas de esas personas  huyen de la violencia  en sus países de origen.

“El Gobierno de EE. UU. se mantiene firme en sus políticas de deportaciones de indocumentados y está centrando  esfuerzos en expulsar a los inmigrantes que hayan cruzado la frontera en el último año y medio”, informó hace varios días la vocera del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Marsha Catron, a agencias internacionales de noticias.

Entre esos migrantes  se encuentran  miles de niños que cruzaron sin acompañante la frontera durante el verano del 2014 para escapar de la violencia y la falta de oportunidades económicas en sus países, en su mayoría El Salvador, Guatemala y Honduras.

Críticas

Byron Quezada, de la organización migrante Fraternidad Shecana, opina que esta situación es “lamentable”  y que la situación se complica porque ese país  está en   época de campaña política, en la cual se busca sacar partido de cualquier tema.

“Esto va a empeorar, gane quien gane, porque ya metieron cizaña. Desafortunadamente, aquí hay mucha gente que no nos quiere a nosotros los migrantes porque se sienten amenazadas”, aseguró Quezada.

Agregó: “Después de las elecciones va a pasar muy poco en favor de los migrantes”, y aunque considera “que  quizás el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para los guatemaltecos sea posible, lo mejor sería que se aprobara una reforma migratoria.

Claudia Carías, integrante del Movimiento Migrante de Guatemaltecos en EE. UU., recordó que ese tema siempre toma un auge en época de elecciones en ese país.

“La migración es muy importante y siempre trae a colación el lado más débil, en este caso el de los niños no acompañados”, afirmó Carías.

La activista agregó que en la medida “no se está viendo la parte humana” y destacó que a EE. UU. llegan muchas personas, y aunque tienen derecho a recibir asesoría legal no se les brinda.

“Es un poco de todo lo que hace que se hable particularmente de los niños de Centroamérica”, señaló Carías, quien supone que a partir del fin de la época electoral hay “un panorama desolador para los migrantes”, debido a que no se ha dado una reforma migratoria, pese a que se ha hablado mucho de ella en los últimos años.

“Me opongo a la acción dolorosa e inhumana de encerrar a las familias que han huido de la violencia terrible de Centroamérica y de otros países. Enviar a esa gente de vuelta al dolor está mal”, resaltó el congresista demócrata Bernie Sanders.

“Llevar a cabo este tipo de acciones contra mujeres y niños que han huido de la violencia y que se enfrentarán a la violencia si vuelven no solo es hipócrita, sino claramente cruel”, criticaron los congresistas demócratas Lucille Roybal-Allard, Zoe Lofgren y Luis Gutiérrez, por medio de un comunicado.

Insistirán en solicitud

Raúl Morales, canciller guatemalteco, indicó que “EE. UU. lo que anunció es la deportación de las personas que tengan orden definitiva de deportación. Es decir aquellas personas que han agotado todas las instancias legales. En enero deportación 14 en total”.

El funcionario afirmó que El Gobierno de Guatemala siempre va a solicitar un TPS y la catalogó como “una solicitud permanente”.

“De hecho el Presidente Morales lo ha hecho cuatro veces durante sus cuatro meses y medio de Gobierno. Se lo solicito dos veces al Vicepresidente Biden, una para la toma de posesión el 14 de enero, otra en febrero en Washington, otra al Secretario de Estado Johnson en Washington y la última al propio Presidente Obama a inicios de mayo en Washington”, puntualizó Morales.

El ministro de Relaciones Exteriores también dijo que si bien el TPS es un beneficio temporal, ayudaría de una manera importante a los guatemaltecos que viven de forma irregular en los EE. UU.

“Las razones por la que no se ha otorgado —un TPS— son diversas, pero este año ha sido por el año electoral en Estados unidos. El Gobierno de Guatemala seguirá insistiendo en ese tema y seguirá abordando en cada reunión bilateral que se ha mantenido con EE. UU. aunque tenemos que ser claros que la solución integral es una reforma migratoria”, sentenció Morales.

Sin datos actuales

Según los datos obtenidos de la página electrónica de la Dirección General de Migración, este año,  hasta el 19 de febrero último, habían sido deportados cuatro mil 383 guatemaltecos, vía aérea, de los Estados Unidos.

De ellos, tres mil 854 son hombres y 501 mujeres, adultos, y 28 menores —20 niños y ocho niñas—.

En el caso de los guatemaltecos deportados por tierra desde México, la cifra al 15 de febrero era de cinco mil 985, de los cuales, cuatro mil 726 son adultos y mil 259, niños.

Armando de León, director de Comunicación Social de Migración, indicó por teléfono que se han afrontado problemas para mantener actualizados los datos de deportaciones en el sitio institucional y que sí tienen las estadísticas actualizadas hasta abril último, pero “solamente están en el correo institucional”, y la única forma de acceder a este es desde las oficinas.

De León indicó que ayer no le era posible tener acceso a esa información.

La entidad ha negado información en otras ocasiones e indica que se solicite por Información Pública.

Prensa Libre