El matrimonio homosexual se abre paso en América Latina alentado por la legalización en Argentina, Brasil, Uruguay y la capital de México, pese a las reticencias de sectores conservadores, de la Iglesia Católica y los vacíos legales en varios países.

Además, activistas y parejas del mismo sexo en Colombia, Costa Rica, Ecuador y otros países han emprendido campañas en favor del matrimonio igualitario, las que a menudo chocan contra las posturas religiosas, si bien recientemente el papa Francisco dijo no “ser quien” para juzgar a los homosexuales.

Varios países latinoamericanos reconocen legalmente la llamada “unión marital de hecho” y conceden derechos patrimoniales y de seguridad social a la pareja del mismo sexo, pero se niegan a llamar a esa figura “matrimonio”, como exigen muchos colectivos de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (Lgbti).

El último país de una región con raíces católicas que legalizó ese tipo de enlace fue Colombia.

El pasado 28 de abril, la Sala Plena de la Corte Constitucional aprobó, con seis votos a favor y tres en contra, la ponencia del magistrado Alberto Rojas que permite que las uniones entre parejas del mismo sexo se denominen como matrimonio.

Esta votación se dio tres semanas después de que la Corte tumbó la ponencia del magistrado Jorge Pretelt que establecía que ese vínculo sólo podía denominarse unión solemne, posición que fue derrotada por la mayoría de sus colegas (seis votos contra tres), reseñó el diario El Tiempo.

Así, la ponencia pasó al magistrado Rojas quien, según fuentes del alto tribunal, plantea como argumento central contra los que señalan que la Corte invadió los terrenos del Congreso que la decisión del 7 de abril pasado es una ampliación e interpretación lógica del fallo del 2011, en el que se reconoció que las parejas homosexuales constituyen familia y se estableció el 2013 como fecha de inicio para que pudieran formalizar sus uniones ante jueces civiles y notarios.

La ponencia establece entonces, según fuentes del alto tribunal, que las uniones solemnes que se vienen celebrando desde el 2013 constituyen un matrimonio. Así, la Corte establece que los jueces que durante este tiempo han unido a las parejas gais en matrimonio, interpretaron adecuadamente su sentencia.

En 2015, en Uruguay el enlace entre dos hombres, uno de ellos en fase terminal de un cáncer, se convirtió en el primer matrimonio homosexual registrado, después de que las autoridades autorizaran la boda “in extremis” en un centro médico.

En Brasil, el Consejo Nacional de Justicia (CNJ) legalizó de hecho en mayo de 2015 el matrimonio entre homosexuales, aunque aún no existe en el país ninguna legislación específica sobre el asunto, mientras varios activistas presionan para que se establezca claramente esa norma.

Argentina se convirtió, en julio de 2010, en el pionero en América Latina en habilitar por ley el matrimonio entre personas del mismo sexo, e inclusive, la capital, Buenos Aires, permite desde mayo de 2012 las bodas entre homosexuales no residentes permanentes en la ciudad.

Las ecuatorianas Gabriela Correa y Pamela Troya pidieron este lunes cita para casarse en el Registro Civil de Quito, donde entregaron sus documentos y quedaron a la espera del turno de boda, a pesar de que la Constitución del país no prevé el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Aunque en Costa Rica no es permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo, el Congreso discute proyectos para darle reconocimiento a una figura llamada “sociedad de convivencia”, que le permitiría a los homosexuales inscribirse en el registro público y gozar de derechos como herencia y acceso al crédito.

En Cuba, la diputada Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, impulsa un anteproyecto de ley para modificar el Código de Familia y legalizar las uniones homosexuales, pero la iniciativa aún no ha logrado llegar al Parlamento aunque forma parte de un plan legislativo del Ministerio de Justicia.

La capital de México, un país federal, permite el matrimonio homosexual, mientras activistas presionan para que la medida sea aprobada en otros estados.

Las legislaciones de Chile, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Puerto Rico y Venezuela no contemplan el matrimonio homosexual.

De acuerdo con Lgbti, el matrimonio igualitario también es legal en España, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Holanda, Inglaterra, Gales, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Sudáfrica y Suecia, al igual que jurisdicciones locales en EEUU.

LA ADOPCIÓN, MUY RESISTIDA

Livra Panels, compañía líder en servicios de investigación de mercado online en América Latina, realizó una encuesta en la que el tema de la adopción fue uno de los más complicados a debatir.

Colombia (con el 57 por ciento) y Venezuela (con el 44 por ciento) fueron a ser los más contrarios. Sin embargo, en Argentina (país donde las parejas de gais, lesbianas y transexuales ya pueden adoptar legalmente) un 37 por ciento estuvo en desacuerdo o muy en desacuerdo con este derecho. Por debajo quedaron Brasil (32 por ciento) y Chile (31 por ciento).

Los que están en contra de que parejas LGBT adopten niños consideraron que los niños deben tener un padre y una madre (44 por ciento promedio entre todos los países) y que creen que es algo perjudicial para los niños (39 por ciento).

De la otra vereda, los que defienden el derecho de los homosexuales a adoptar sostuvieron que gais, lesbianas y transexuales pueden criar un niño sin problemas (60 por ciento) y que hay muchos chicos sin padres que necesitan familia (35 por ciento).

La posibilidad de que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio tuvo su mayor aceptación en Argentina, en donde dicha opción ya es ley desde hace cuatro años. Así las cosas, los argentinos estuvieron de acuerdo o muy de acuerdo con este tipo de uniones en un 47 por ciento de los casos, seguidos por los chilenos (36 por ciento), los brasileños (35 por ciento) y los mexicanos (33 por ciento). Del otro lado, los que menos a favor estuvieron fueron los venezolanos (23 por ciento) y los colombianos (22 por ciento).

Entre quienes estuvieron a favor, los motivos fueron que todos merecen los mismos derechos sin importar su sexualidad (80 por ciento promedio entre todos los países) y que es un gran paso contra la discriminación y la homofobia (17 por ciento promedio).

Los que se mostraron contrarios esgrimieron como argumentos que el matrimonio es la unión entre el hombre y la mujer (62 por ciento promedio) y aludieron “convicciones personales” (16 por ciento). Los motivos religiosos ocuparon un minoritario 8 por ciento a la hora de oponerse.

ANTITRANSGÉNERO

Una ley de Carolina del Norte considerada discriminatoria de personas transgénero, viola derechos civiles, advirtió el Departamento de Justicia estadounidense.

La advertencia está contenida en una carta enviada el 4 de mayo por el Departamento de Justicia al gobernador de Carolina del Norte, el republicano Pat McCrory, y cuyo texto fue reproducido por medios locales. La ley conocida como HB2, promulgada en marzo por McCrory, obliga a los individuos a usar los baños públicos que correspondan a su sexo de nacimiento y no a su identidad de género, lo que irritó a las personas transgénero y desató un boicot contra el estado del sureste del país de celebridades, organizaciones deportivas y empresas.

El presidente estadounidense Barack Obama calificó en días pasados de “equivocadas” dicha ley y otra similar en el estado de Misisipi, que discriminan contra la comunidad LGTB (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales) y pidió su derogación.

Los Tiempos