El cambio climático, la falta de acceso a la tierra, el agua y las semillas, la contaminación del agua y los agrotóxicos, son las razones que motivaron a la Fundación Salvadoreña para la Reconstrucción y el Desarrollo (REDES) presentar a la Asamblea Legislativa la propuesta de la Ley de Soberanía Alimentaria y Nutricional con la que se pretende erradicar estos problemas en el país.

Esta Ley permitiría avanzar en el apoyo a la pequeña producción campesina, que es la que contribuye el 70% de la producción de alimentos y la principal afectada por las índice de contaminación en el medio ambiente, la cual se presenta en mayor medida en las zonas rurales de El Salvador.

Por ende, el objetivo de la ley es garantizar el derecho de todas las personas a una alimentación adecuada y alcanzar la soberanía alimentaria, es decir, la garantía de alimentos sanos y nutritivos de forma permanente a través de la producción agro ecológica, lo que permitiría a los campesinos un mayor acceso al agua, la tierra y las semillas.

REDES dice: “Es necesario que en las comunidades conozcan las principales propuestas de Ley para que se apropien del conocimiento y logren una demanda más fuerte ante la realidad actual del país”.

El director de la Fundación REDES, Carlos Cotto, explicó que el fenómeno de la desnutrición, la mala alimentación, y otros son complejos y ya están teniendo presencia en el país, siendo evidente las dificultades alimentarias que se han generado a causa de la sequía y la roya, lo que provocó que muchas personas no trabajaran en la producción de alimentos.

Además, Cotto señala que la agricultura del país no se adapta a las condiciones del cambio climático, así también la producción de agrotóxicos que están afectando al medio ambiente, lo que provoca que ya no sea viable y el campesino, que es dependiente de la agricultura, resulte afectado.

Ante esto, la Ley también se basa en el completo respeto al medio ambiente, la promoción de la agro ecología, la producción nacional de alimentos, el acceso a la tierra, la protección de la semilla y también que el Estado vele porque ninguna empresa privada especule los precios de alimentos.

No obstante, el director de REDES también expuso que el fomento a las mujeres rurales para apoyarles en las tareas productivas, la equidad de género, la solidaridad sin discriminación y la capacidad de las comunidades para tomar sus propias decisiones sobre que alimentos producir, son también parte de los puntos claves que contiene la propuesta de la Ley.

Sin embargo, Cotto dice que si la Ley de Soberanía Alimentaria no fuera aprobada por el pleno legislativo se seguiría fortaleciendo a que la situación actual del sector agropecuario se mantenga, promoviendo una agricultura contaminada, convencional, desigualdad para los pequeños agricultores.

Diario Co Latino