El diputado venezolano, Elías Jaua, aseguró en entrevista con LA REPÚBLICA que Luis Almagro ha tergiversado su función como secretario general de la OEA “al convertir en una obsesión personal su deseo, o la orientación que le ha dado el gobierno de Estados Unidos, para sacar al presidente Nicolás
Maduro de Venezuela”.

“Lamentamos mucho que un sudamericano se preste a un juego irresponsable”, agregó el diputado y expresó su anhelo de que Almagro “no tenga que llevar sobre su conciencia una intervención militar norteamericana sobre Venezuela”.

“Nosotros haremos todo el esfuerzo para que Venezuela no sea intervenida militarmente. Pero queda claro que el afán de aplicar la carta interamericana democrática, que ningún país de la OEA ha solicitado, el único que tiene un empeño en hacerlo es el secretario general Luis Almagro”, agregó.

Jaua fue contundente al asegurar que “la historia no absolverá a Luis Almagro” por prestarse a “un juego irresponsable” y ponerse “al servicio de los Estados Unidos”.

No dejó dudas al afirmar que “Luis Almagro es un funcionario al servicio de la estrategia norteamericana”. “Eso es cada día más evidente. Nunca había sucedido que un secretario general de la OEA confundiera sus competencias con sus aspiraciones o deseos personales”, expresó el legislador durante su visita a Uruguay para participar de una reunión en el Parlasur.

“Si la vemos en el contexto de la llamada Ley de Protección a los Ciudadanos Venezolanos, aprobada por el Congreso de los Estados Unidos, y el decreto ejecutivo de Obama, esto constituye una cobertura para una agresión de carácter superior de parte del gobierno de los Estados Unidos a Venezuela. La historia no absolverá a Luis Almagro de esa responsabilidad”, recalcó.

Sacar a Maduro

El legislador venezolano consideró que la estrategia de querer sacar del gobierno a Nicolás Maduro, no tiene que ver con una coyuntura económica específica “sino con una profunda reacción de las clases dominantes de querer truncar este proceso de democratización social, económica y política de la sociedad venezolana que ha promovido la revolución bolivariana”.

“Es conocido que Venezuela inició en el año 99 un periodo de recuperación de su independencia, con transformaciones profundas en la sociedad. Especialmente en revertir la desigualdad del ingreso nacional producto de la venta del petróleo. Pasamos de ser el país con más injusta distribución, a ser junto a Uruguay, uno de los países con mayor equidad la distribución del ingreso nacional. Eso generó sin dudas contradicciones con las clases dominantes en Venezuela y también con el gobierno de EEUU y las trasnacionales petroleras. Esto es en el fondo lo que realmente ha marcado la confrontación de la sociedad venezolana, no solo en estos 17 años, porque es una confrontación de vieja data”, explicó.
Jaua señaló que el hecho de que las clases populares alcancen el gobierno y logre avanzar con conquistas sociales “nunca fue reconocido ni aceptado por los gobiernos de EEUU ni por las elites dominantes en Venezuela”.

El legislador analizó la difícil situación que atraviesa hoy el país con graves consecuencias económicas. “La Venezuela de hoy está gravemente impactada en su economía por tres años de especulación, contrabando de extracción, por una burbuja cambiaria generada desde el exterior por una caída abrupta del precio del petróleo y por los problemas estructurales que el país tiene y que no logramos superar completamente en estos años de revolución bolivariana”.

Sin embargo aclaró que en lo político, hay un orden constitucional vigente y un pleno ejercicio democrático para los ciudadanos, lo que garantiza el funcionamiento de los poderes, uno de ellos. A pesar de que uno de ellos, el Legislativo, “está controlado por los sectores dominantes que quieren truncar el camino democrático de la revolución bolivariana”.

“Se trata de legisladores que fueron electos, son reconocidos, tienen mayoría y a pesar de los intentos que han hecho para confrontar al resto de los poderes públicos, hemos logrado contenerlos con una actuación democrática”.

“Frente a la imposibilidad de las clases dominantes de lograr a través del Poder Legislativo derrocar al presidente Nicolás Maduro, han optado ahora por la violencia y la movilización callejera bajo el pretexto de imponer, atropellando los tiempos y los mecanismos constitucionales, un referéndum revocatorio que si bien está previsto en la Constitución, es una opción que los ciudadanos deben activar en el marco de la Constitución pero no es una obligación del Estado propiciarlo”.

Sin embargo, desde algunos sectores se habla de un riesgo de golpe de Estado.

“El proyecto bolivariano tomó una decisión en el año 96 a propuesta de Maduro y era ensayar el camino de una revolución democrática y pacífica por la vía electoral. Hemos sido fieles a esa decisión. Somos una fuerza democrática y democratizadora, las fuerzas armadas están subordinadas al poder civil en la figura de su comandante en jefe el presidente Maduro. Quien juega a fracturar y a desvirtuar el papel de las fuerzas armadas es la oposición. Recientemente Capriles emplazó a las fuerzas armadas a decidir entre la Constitución y Maduro. La fuerza armada no tiene porqué decidir eso porque Nicolás Maduro es el presidente constitucional de Venezuela por voluntad del pueblo.

¿Qué medidas se tomaron para salir de la crisis económica que golpea al país?

“El gobierno del presidente Maduro ha tomado medidas como son un nuevo sistema cambiario que nos permita administrar las escasas divisas que hoy tenemos como consecuencia de la caída de los precios del petróleo. Ha impulsado también una concertación con sectores de la pequeña y mediana industria, catorce motores para el impulso de la producción nacional con prioridad en la producción de alimentos, y medicamentos así como los insumos para construcción, para mantener uno de los grandes logros de la revolución bolivariana que es la construcción de viviendas”.

¿Cómo pretenden mejorar los ingresos?

“Estamos trabajando arduamente para encontrar nuevas formas de ingreso de divisas, una de ellas es la explotación racional del oro bajo empresas mixtas con mayoría accionaria del Estado venezolano. El desarrollo de la industria petroquímica, el desarrollo del turismo en las islas del Caribe venezolano para diversificar nuestras fuentes de ingreso. También hemos ido ajustando los subsidios y precios de los productos con la idea de evitar la especulación que terminó haciendo uno de los sectores capitalistas a través del contrabando y la especulación de los productos subsidiados.

¿Cómo está el pueblo venezolano?

“La principal preocupación del pueblo venezolano es la superación de la actual situación económica que vive el país. El pueblo venezolano no ha hecho una ruptura con un modelo que le permitió tener lo que nunca antes había tenido. Derecho a la salud y la educación plena, la vivienda digna, la participación política para ejercer gobierno territorial, la diversidad cultural, el apoyo a la juventud, un modelo que por primera vez cobijó a todos los venezolanos”.

¿Cree que existe el riego de una intervención armada?

“Es un escenario probable, nadie puede banalizar eso. EEUU y el presidente Obama tienen la decisión de derrocar al presidente Nicolás Maduro. Obama está construyendo su legado y no es otro que haber liberado a Latinoamérica de los gobiernos que ellos llaman populistas. Ya se sentirá satisfecho por el revés electoral en Argentina, el despojo que se ha hecho contra la presidenta Dilma Rousseff y le falta Venezuela para completar ese cuadro que ellos llaman el eje Caracas-Brasilia-Buenos Aires. El pueblo venezolano ha demostrado gran fortaleza para soportar todos los sabotajes, y ya que no lograron ni por la vía democrática, ni la violencia interna el derrocamiento del presidente, pudieran considerar salidas extremas”.

¿Qué factores influyeron en el retroceso de los gobiernos progresistas?

“Hubo un ataque sostenido a nuestras economías, se aprovechó la expansión del consumo, para impulsar una demanda de consumo exacerbado que nuestras economías no fueron capaces de soportar.

Luego la permanencia en el gobierno bajo ataques políticos, ideológicos y publicitarios permanentes que fueron desgastando nuestra capacidad de accionar, pero fundamentalmente ha sido la decisión de impedir que sigamos gobernando.

Hay una política deliberada para truncar la decisión de los pueblos de apoyar proyectos independientes. Yo más que de una crisis hablaría de que hemos recibido reveses pero la idea está vigente, los pueblos no quieren neoliberalismo, tienen un malestar con las situaciones económicas pero no hay una ruptura ideológica con lo que la izquierda latinoamericana ha propuesto. Y allí hay una oportunidad para recuperarnos.

¿Pasó lo mismo con los organismos de integración?

“Parte de la estrategia de debilitar a nuestros gobiernos fue la de debilitar a los organismos de integración y unión sudamericana que para nada son convenientes para el gobierno de los Estados Unidos en su intento de dominación hegemónica. Los reveses y el cerco que establecieron están teniendo incidencia en los organismos de integración, pero es allí donde tenemos que unirnos más. Los que quedamos en pie, Venezuela, Uruguay, Bolivia tenemos que hacer un esfuerzo de unión para preservar ese inmenso esfuerzo que hicimos para lograr la unión”.

¿Eso también es parte de una estrategia externa?

“La estrategia de Estados Unidos fue primero debilitarnos uno por uno y después lograr la desintegración sudamericana. Pero esta historia no ha terminado porque aquí hay una fortaleza, con una carga ideológica, histórica y moral”.

¿Cuánto influyó la muerte de Chávez en esta desintegración?

“Sin duda que la muerte del comandante Chávez, que fue un gran integracionista, tuvo su impacto. Pero lo que más influyó fue la falta de conciencia de todos nosotros de entender que aunque él ya no estuviera, debíamos seguir haciendo el trabajo. Tras la muerte de Chávez cada país se sumergió en sus propios problemas. Chávez lo dijo muchas veces, unidos somos invencibles, fragmentados nos van a derrotar uno a uno. Él lo vio con claridad y dijo ni siquiera el Brasil solo puede, y hoy lo confirman los resultados”.

¿Cuál es la solución que ve para todo esto?

En Venezuela, muchos apuestan a que una intervención es lo que va a solucionar todos los problemas, otros dicen que la solución es un referéndum revocatorio. La solución es realmente que Estados Unidos entienda que Venezuela es un país que recuperó su independencia y que tiene que tener un trato de respeto con un país independiente. Lo segundo es que las élites gobernantes en Venezuela, que fueron derrotadas por la revolución bolivariana pero que no fueron ni desaparecidas, ni avasalladas, ni exterminadas, entiendan que el sistema de exclusión y de desigual distribución de la riqueza no podrá seguir implantado nunca más, porque el pueblo venezolano conoció sus derechos y los está ejerciendo en plenitud. Por lo tanto, no es la salida de Nicolás Maduro lo que va a resolver esto, porque está basado en el desconocimiento del gobierno de Estados Unidos de que Venezuela es un país independiente. Y el desconocimiento de las clases dominantes de que el pueblo venezolano se hizo poder, y eso no va a ser revertido tan fácilmente”.

FRASE

“Tras la muerte de Chávez cada país se sumergió en sus propios problemas. Chávez lo dijo muchas veces, unidos somos invencibles, fragmentados nos van a derrotar uno a uno. Él lo vio con claridad y dijo ni siquiera el Brasil solo puede, y hoy lo confirman los resultados”.

Nicolás Maduro envió un mensaje personal a Mujica

Elías Jaua trajo un mensaje de Nicolás Maduro para el Pepe Mujica. “El Pepe es un gran amigo de Venezuela, nos quiere mucho. Ahora nos envió un mensaje muy bonito. Nos pidió que pese a todas nuestras diferencias sepamos preservar a nuestra patria y pide respeto para Venezuela con la convicción de que los asuntos de Venezuela deben resolverlos los venezolanos. Nosotros comprendemos a Pepe y su declaración en el contexto de una preocupación auténtica. La de un amigo, de un hermano, de un padre. Por eso el presidente Maduro le envió un mensaje. Me pidió que le informara personalmente y en detalle todo lo que está pasando, cual es nuestra posición y qué es lo que pensamos hacer para avanzar y sobre todo que la dirección política de la revolución bolivariana, no va a llevar a Venezuela a una guerra civil por el contrario, todos lo que estamos haciendo es para evitarla”, explicó Jaua.

La República