Estudiantes piden declarar emergencia en infraestructura y llaman a un paro

Los estudiantes secundarios van al paro indefinido y exigen al Gobierno que declare emergencia nacional en infraestructura en todas las instituciones educativas en estado crítico.

El desplome –en menos de 48 horas– de los techos de las escuelas María Felicidad González, ubicada al lado de la Terminal de Asunción, y Padre Adriano Formoso, de San Cosme y Damián, en Itapúa, hace innegociable levantar las medidas de fuerza en los colegios, más aún si no hay una ley de emergencia educativa.

La Federación Nacional de Estudiantes Secundarios (Fenaes), la Unión Nacional de Centros de Estudiantes del Paraguay (Unepy), la Organización Nacional Estudiantil (ONE) y colegios independientes reafirmaron su desacuerdo y total disgusto por el “poco interés” que muestra el presidente Horacio Cartes en solucionar la crisis educativa.

Vetner López, dirigente estudiantil de la Unepy, dijo que los jóvenes lamentan mucho que el presidente haya optado por viajar al exterior en un momento tan crítico, en lugar de sentarse a dialogar con ellos y comprometerse realmente con el futuro de la educación.

Dijo que las medidas de fuerza, como las tomas, las movilizaciones y las sentatas, seguirán realizándose hasta que se concrete la reunión. “Criticamos con fuerza que el presidente vaya a Buenos Aires mientras acá estamos luchando”, expresó López.

Las tres organizaciones hacen un llamado a todos los compañeros secundarios y universitarios del sector público y privado, así como a los padres, docentes y directivos, a sumarse a la causa nacional que están impulsando hace casi una semana.

López recalcó que solo levantarán las medidas una vez que el presidente Cartes y el ministro de Educación que nombre firmen la carta compromiso y den una solución a todos los problemas que afectan al sector.

Para la fecha de este encuentro, cuyo día aún no fue confirmado, aunque se habla del jueves, los secundarios se organizan para salir a las calles buscando hacerse sentir una vez más como lo hicieron el año pasado con la gran Marcha Nacional de Colegios Públicos y Privados.

Más de 100 instituciones en todo el país fueron tomadas en una semana de protestas que derivó en la renuncia de la ahora ex ministra de Educación Marta Lafuente. Las medidas adoptadas por los alumnos tuvieron el apoyo de la federación de padres, docentes, directores y la ciudadanía.

Son varias las reivindicaciones de “carácter innegociable” que los jóvenes pondrán sobre la mesa del Ejecutivo en los próximos días

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