Evo cierra lío con Chile por presencia militar en frontera

Evo Morales cerró el conflicto con Chile por la instalación de una base militar cerca a la frontera con Bolivia y eligió a René Martínez, exsenador y exviceministro, como el secretario general de la Dirección Estratégica de Defensa del Manantial Silala. El mandatario consideró que Santiago retrocedió con el equipamiento de la unidad castrense y reveló que La Paz estaba preparando una queja diplomática por este asunto ante la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur).

El mandatario posesionó ayer al defensor del Silala: será René Martínez, político muy cercano a Evo y que gozó de ser diputado, senador y viceministro. El primer paso, según el elegido, será consolidar el plan operativo para que funcione la dirección defensora de los manantiales.

Cerró el conflicto

En el acto, el jefe de Estado decidió terminar el conflicto con Santiago por la instalación del puesto militar y calificó que los chilenos retrocedieron en el afán de consolidar la unidad. “Chile ha retrocedido y saludamos el retroceso de instalar una base militar en la frontera con Bolivia y Perú. Nuevamente, quiero decirles que no estamos en tiempos de guerra ni de confrontación”, dijo el presidente.

Luego, el jefe de Estado decidió terminar el conflicto con Chile por este tema, entendiendo que Santiago desistió en la decisión de instalar la base militar. “Esperamos que termine ahí (el tema de la base militar), porque nuestra Cancillería ya estaba preparando una información, una demanda a Unasur”, añadió Morales.

El mandatario denunció la instalación “ilegal” de una base militar chilena a 15 kilómetros de la frontera con el país, lo que calificó como un acto de agresión a Bolivia. EL DEBER visitó Cariquima, donde está la unidad, y comprobó que el puesto se instaló hace dos meses y que está 29 kilómetros vía carretera hacia el límite fronterizo.

En cuanto a la posesión de Martínez, el dignatario pidió al elegido que conformará un equipo de trabajo que tendrá la responsabilidad de preparar la presentación de una nueva demanda contra Chile, esta vez por el uso ilegal de las aguas del Silala, en Potosí.

“Vamos a desarrollar conjuntamente una agenda muy coincidente y coordinada entre Diremar, esta dirección, Cancillería y por supuesto con el Gobierno”, detalló Martínez.

El Deber