Hoy un juramento, mañana una traición

Luego de haberse destruido decenas de miles de puestos de trabajo en el sector privado durante los últimos cuatro meses, el gobierno presentó ayer un documento en el que un grupo de grandes firmas se compromete a no despedir personal durante noventa días. El texto muestra la supuesta buena voluntad de los empresarios, ya que no los obliga legalmente a nada, y no contempla a los empleados públicos, pues no fue firmado por el Estado. Su único objetivo es tratar de desactivar el proyecto de ley antidespidos y se logró tras una breve reunión con el presidente Mauricio Macri, quien también recibió a dirigentes gremiales de la CGT y prefirió no invitar a los líderes de las dos CTA. Los sindicalistas destacaron la declaración, pero aseguraron que el compromiso debería ser al menos por 180 días y se debería extender al conjunto de las empresas. A su vez, confirmaron que igual no retirarán su apoyo al proyecto de emergencia ocupacional. Hoy habrá una reunión con las principales asociaciones y cámaras patronales, con la que Macri buscará ampliar el compromiso.

Mientras avanza el tratamiento legislativo del proyecto de emergencia ocupacional, el gobierno nacional busca alcanzar un acuerdo intersectorial que le permita dejar sin efecto esa ley si queda firme en la Cámara baja. El proyecto cuenta con media sanción del Senado y establece la emergencia pública en todo el país en materia ocupacional por un plazo de 180 días. Si en ese lapso se producen despidos sin justa causa, los trabajadores pueden optar por accionar judicialmente para pedir el reingreso a su puesto de trabajo o el derecho al cobro doble de las indemnizaciones. Desde el Gobierno sostienen que esto desestimulará la inversión y la creación de empleos porque los empresarios considerarán esta prohibición un costo más en su presupuesto. Sin embargo, el proyecto –al menos es que fue girado a Diputados– determina que estas disposiciones no regirán para las incorporaciones de trabajadores que se realicen a partir de que entre en vigencia, lo que significa que no afecta relaciones futuras.

Macri justificó la situación económica actual en que el país viene supuestamente de un estancamiento de cinco años. “Un tercio de los adultos no sólo no tiene trabajo sino que ya no busca trabajo. No son números, son personas. Y detrás de esas personas hay angustias. El tema es ocuparnos de todos los argentinos. Es muy importante que debatamos en serio cómo se crea el trabajo”, señaló el funcionario en una breve conferencia de prensa luego de las reuniones. Defendió la idea de mostrar reglas de juego claras para generar confianza y estimular la inversión y la creación de trabajo. “Eso no viene de la mano de las imposiciones y arbitrariedades”, señaló en clara referencia al proyecto de ley para impedir los despidos que impulsa la oposición.

Poco compromiso

El fin de semana el ministro de Producción, Francisco Cabrera, fue quien coordinó la convocatoria del empresariado a la Casa Rosada para reunirse con Macri. El jefe de gabinete de Producción, Ignacio Pérez Rivas; el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, y el vice, Fernando Grasso, fueron lo que hicieron los llamados. El presidente mantuvo ayer dos mesas de diálogo, una con empresarios y otra con representantes gremiales. En la primera estuvieron presentes Cristiano Rattazzi (FIAT), Eduardo Elsztain (IRSA), Martín Zarich (Banco Francés) y Miguel Acevedo (AGD), junto a representantes de Arcor, Techint y algunas de las cámaras empresarias. Hoy será el turno de las cámaras patronales. Los empresarios se mostraron en un principio renuentes a rubricar cualquier compromiso en el actual escenario económico, aunque finalmente aceptaron no reducir su nómina laboral por apenas 90 días, la mitad de lo que establece el proyecto de ley de emergencia ocupacional.

El compromiso quedó plasmado en un breve documento de apenas una carilla. “Ante el momento de cambio positivo que está viviendo la Argentina y de transición económica que genera dificultades de corto plazo en los argentinos, nosotros como empresarios, desde nuestro rol de generadores de empleo y producción, queremos comprometernos a no reducir nuestros planteles de empleados durante el menos los próximos 90 días, generar planes de inversión para promover más puestos de trabajo y trabajar junto al gobierno nacional y a los sindicatos en un agenda de desarrollos y de mejora de calidad del empleo en el país, sector por sector”, sostiene el texto llamado de Estabilidad Ocupacional. “Consideramos que la propuesta de ley antidespidos que tiene media sanción en el Congreso introduce un cepo al trabajo que dificultará las nuevas inversiones y generará el efecto contrario al que dicen buscar”, cierra el texto.

Además de criticar el proyecto de ley de la oposición, el documento cuenta con una fuerte defensa a lo hecho por el gobierno. “Creemos que las medidas que está tomando el gobierno nacional son las adecuadas para alentar la creación de nuevos puestos de trabajo”, destaca el documento del acuerdo.

“Quiero agradecerles el compromiso de hoy (por ayer). Tiene que ver con un momento en el que todos debemos ponerle el hombro. Es una etapa difícil de sinceramiento de la economía”, señaló Macri en la conferencia. El funcionario insistió con la idea de buscar coincidencias entre distintos sectores a través del diálogo. “El crecimiento debe ser un valor compartido. Tenemos un enorme futuro por delante. Pongamos lo que tenemos que poner”, agregó. Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical Group y uno de los asistentes al encuentro sostuvo que “la preocupación es tratar de encontrar una solución para transitar este momento”, y afirmó que la convocatoria y la firma de un compromiso se estaban gestando hace unos días.

Menos voces

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue quien realizó la convocatoria a los dirigentes gremiales. Estuvieron presentes representantes de las tres CGT (Azopardo, Alsina y Azul y Blanca) pero no fueron convocadas las dos CTA (de Hugo Yasky y Pablo Micheli). Participaron del encuentro Antonio Caló (UOM), Luis Barrionuevo (Uthgra), el moyanista Guillermo Pereyra (Petroleros), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Carlos West Ocampo (Sanidad), Armando Cavalieri (Comercio), Gerardo Martínez (Uocra), Roberto Fernández (UTA), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y Omar Maturano (La Fraternidad).

Los líderes gremiales acompañaron el compromiso como una señal de buena fe, pero adelantaron que no le quitarán el apoyo al proyecto de ley. “Queremos 180 días sin despidos. Ni un paso atrás”, sostuvo Marturano dirigente de La Fraternidad.

Por su parte, el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, afirmó que el gobierno no ha convocado a la central que representa para el acto y consideró la medida es una “jugada del macrismo para permitir que sigan despidiendo gente”. “Es una falta de respeto que los dirigentes seamos convocamos a último momento para impedir la ley antidespidos. Es una jugada del macrismo. Esta maniobra del presidente es para permitirle a los empresarios la absoluta libertad para que sigan despidiendo gente”, apuntó el gremialista.

Página 12


El Gobierno confirmó que vetará la ley antidespidos si se aprueba en Diputados

La batalla política entre el Gobierno y la oposición por la ley antidespidos no cesa. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, ratificó la posición de Mauricio Macri respecto al cepo laboral y dijo: “En caso de ser aprobado en Diputados, el presidente va a vetar la ley”.

“Nosotros hemos decidido que una de las prioridades sea crear nuevos empleos; es el eje de nuestro gobierno. Con más trabajo tendremos menos pobreza”, indicó el funcionario en declaraciones al programa de cable Desde el Llano.

El ministro de Interior indicó que el objetivo del Gobierno es que las firmas “aumenten su planta, no que la reduzcan”. Luego, dijo: “Por primera vez en una década desde el extranjero miran a la Argentina con intenciones de inversión”.

Además señaló que “por primera vez en una década desde el extranjero se mira a la Argentina con intenciones de inversión” y que por eso no acompañarán ni votarán leyes que entorpezcan el proceso de inversión que se está generando en el país”.

La Cámara de Diputados continuará en comisiones con el tratamiento de la ley que tiene media sanción del Senado, pese al compromiso asumido por empresarios de no echar trabajadores por al menos tres meses y a las críticas del Presidente, quien se refirió a la iniciativa como una “traba” a la generación de empleo.

“No hay ningún cambio”, afirmó el legislador macrista Luciano Laspina, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, que junto a la de Legislación del Trabajo, que conduce el sindicalista Alberto Roberti (Bloque Justicialista) sesionará en un plenario este martes a partir de las 11.

Roberti, precisamente, también confirmó que el tratamiento de la ley continuará este martes en la Cámara de Diputados y expresó su aprobación al “compromiso asumido por el sector empresario”.

“Nos parece bien que tomen intervención en algo sobre lo que no habían dicho nada, no habían fijado una posición. Creemos que el hecho de que digan que no van a modificar sus planteles es sumamente importante”, dijo Roberti.

Las comisiones de Presupuesto y Legislación del Trabajo escucharán este martes la opinión de expertos en mercado laboral sobre el proyecto de ley, que establece la emergencia ocupacional por seis meses, durante los cuales regirá la doble indemnización por despidos sin causa.

Sobre esta iniciativa hay tres posturas en la Cámara baja: el oficialismo (87 diputados) la rechaza; el massismo (37) quiere morigerar su efecto introduciéndole modificaciones para establecer incentivos fiscales a las pymes que contraten personal, y el kirchnerismo (81) quiere que se apruebe como vino del Senado.

En el cuarto espacio más numeroso de la Cámara baja (17 diputados), el Bloque Justicialista —que integra Roberti y preside el exkirchnerista Diego Bossio— analiza apoyar los cambios al texto, lo que supondría dilatar el trámite legislativo porque en caso de ser aprobadas las modificaciones en el recinto el proyecto debería volver a ser girado al Senado, lo que es rechazado por el kirchnerismo y por las centrales obreras.

El miércoles, en tanto, el plenario de comisiones continuará con la visita del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien opinará sobre la inconveniencia de la iniciativa, rechazada abiertamente por Macri, quien podría vetarla en caso de que sea aprobada en sesión.

Para el jueves está previsto que ambas comisiones emitan dictámenes, aunque algunos diputados opositores pretenden que se adelanten los dictámenes para el miércoles, para que al día siguiente se trate la ley en el recinto, en una sesión especial.

El jefe del interbloque Cambiemos, el radical Mario Negri, afirmó que es “un acto de madurez” que el Gobierno, los empresarios y los dirigentes sindicales puedan avanzar en un acuerdo por el empleo y reclamó a la oposición tener “una visión más amplia que una pelea política”.

“Desde que se aprobó la ley en el Senado dije que debíamos trabajar en una suerte de pacto por el empleo, que implica positivamente incorporar la ley de empleo joven, incentivos fiscales a las pymes, que son el 70 por ciento de la industria del país, y contribuir con medidas para los casos de crisis, pero con una visión más amplia que una pelea política”, dijo Negri en declaraciones a medios cordobeses.

En su acta compromiso, los empresarios señalaron que la ley “introduce un cepo al trabajo, que dificulta las nuevas inversiones y generará el efecto contrario al que dicen buscar”.

Infobae