“Me tendré que ir al exilio porque recibí amenazas. Me voy”, dijo ayer María Eugenia Villagrán a una emisora local –Sonora- sin decir en qué país buscaría refugio.

De esta forma la Procuradora General de la Nación confirmó su renuncia al cargo a partir del 31 de mayo, una decisión que el mandatario Jimmy Morales ya había hecho pública horas antes durante la entrega del informe anual de labores del Ministerio Público.

El Presidente justificó que la salida de Villagrán es por motivos personales, pero la titular de la PGN indicó que se trataba de cuestiones de seguridad sin ahondar en detalles.

La salida de Villagrán se anuncia en medio de la tormenta desatada por el caso del contrato firmado por la Empresa Portuaria Quetzal y la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), por el cual han sido capturadas más de 12 personas y está señalado el exbinomio presidencial de recibir sobornos para firmar el usufructo. En dicho caso también, sus dos antecesores ante la PGN, Vladimir Aguilar y Larry Robles, están denunciados por participar y no informar sobre las anomalías en dicho negocio.

La actual Procuradora dijo sentirse preocupada por su integridad física y la de su familia, por los casos de alto impacto que ha promovido, el último de ellos, una denuncia penal contra los 14 ministros de Estado que firmaron durante la administración de Otto Pérez Molina, que el contrato que suscribió la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) y la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ) no era lesivo para los intereses del Estado.

Aunque la aún Procuradora dijo que pese a las órdenes giradas por Morales, para aumentarle el número de seguridad a la fecha no la había recibido, la Dirección General de la Policía Nacional Civil (PNC), por medio de la División de Protección de Personalidades y Seguridad (DPPS), notificó que las autoridades cuentan con 19 agentes para resguardar las instalaciones de la PGN, en tanto que Villagrán tiene asignadas desde diciembre 2014 a tres agentes.

El Presidente se limitó a declarar que “agradecía públicamente” el servicio que ha dado la titular de la PGN y que en los próximos días buscarán a la persona que la sustituya. Por su parte, la Fiscal General y Jefa del Ministerio Público (MP) dijo que la salida de Villagrán no afectará el desarrollo del caso TCQ, ya que existen abogados acreditados.

Villagrán, luego de dejar el cargo como magistrada del Tribunal Supremo Electoral (TSE), fue designada por el entonces presidente Otto Pérez Molina como abogada del Estado, incluso lo asesoró después de la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti. En tanto, el esposo de la Procuradora General, Roberto Letona Hora, se desempeñaba como asesor de Pérez Molina, ya que ambos fueron compañeros en la Escuela Politécnica.

Una reunión sin la presencia de la PGN

En medio de la renuncia de Villagrán, el Presidente dijo ayer que la semana pasada se reunió con “personeros y abogados” de la mayor naviera de contenedores del mundo, la empresa holandesa Maersk. De acuerdo a Morales, las conversaciones no tuvieron “nada que ver” con el proceso legal –contrato oneroso– que tiene TCQ en Guatemala.

“Escuchamos las buenas intenciones que tiene la empresa para buscar una solución legal, para que los intereses del Estado no sean lesionados”, refirió. Al igual que la salida de Villagrán, por segunda ocasión en la conferencia de prensa decidió no dar mayores explicaciones.

En octubre del año pasado, la página oficial de APrM Terminals confirmó que el gigante danés había llegado a un acuerdo para adquirir la totalidad de la empresa española TCB, cuya filial en Guatemala es TCQ.

La aún Procuradora aseguró que ella no estuvo presente en la reunión con dicha empresa.

Dos puntos de vista

El diputado Carlos Barreda, de la Unidad Nacional de la Esperanza, cuestionó la reunión sin la presencia de la PGN. ¿Por qué se reunió Jimmy Morales con la empresa, sin presencia de la PGN? Jimmy negocia con los nuevos dueños de TCQ a espaldas de la PGN. Hay delito de tráfico de influencias. El jefe del Ejecutivo ya ha pedido a la PGN la nulidad, explicó.

El analista Philip Chicola considera que el caso TCQ encierra “una complejidad particular”, ya que a su juicio se deben analizar al menos tres escenarios para encontrar una salida. En un primer plano la nulidad del contrato; sin embargo, también se debe resolver la pregunta sobre ¿Qué pasará con TCQ? La cual se supone está lista para operar.

“La nulidad del contrato no necesariamente es excluyente de buscar alguna alternativa para que la terminal pueda entrar a operar, ya sea en manos de terceros o por medio de algún acuerdo legal”, apuntó el analista. El tercer aspecto a considerar, según Chicola, es que Maersk es una tercera empresa en adquirir operaciones de TCQ la cual heredó un conflicto.

El Periódico