Miles de obreros hondureños exigieron este domingo castigo para los asesinos de la ambientalista Berta Cáceres, durante las manifestaciones en el Día Internacional de los Trabajadores, que se llevaron a cabo en diferentes zonas del país.

“Lucharemos porque se integre una comisión con presencia internacional para sancionar y que no quede impune el asesinato político cometido contra nuestra hermana Berta Cáceres”, proclamó Juan Barahora, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras (FUTH), en un discurso en el parque central capitalino.

Convocados por las federaciones obreras, más de 20.000 personas –según Barahona— marcharon en la capital por la Calle Real de Comayagüela hacia el centro, coreando consignas como: “Berta Cáceres vive, la lucha sigue”, “Berta Cáceres no murió, se multiplicó”, “Fuera JOH (Presidente, Juan Orlando Hernández)”.

Cáceres fue asesinada a tiros la madrugada del 3 de marzo por desconocidos que ingresaron a su vivienda en la ciudad de La Esperanza (oeste), pese a tener medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Por su parte, el derrocado expresidente Manuel Zelaya, en un discurso en el estrado de los dirigentes obreros, denunció que en Honduras operan escuadrones de la muerte insertados en la misma policía, a los que se atribuye el asesinato de Cáceres.

En tanto, Xiomara Castro, esposa del expresidente Zelaya, marchó con los obreros en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, ubicada al norte, llamando a “levantarse” contra el gobierno y reclamar el “derecho a la vida”.

El dirigente magisterial en la región norte, Joel Navarrete, dijo a medios locales que la consigna generalizada en todas las movilizaciones del Día del Trabajador en las diferentes zonas de Honduras fue clamar justicia ante el asesinato de Cáceres, porque a casi dos meses de cometido el crimen sigue en la impunidad.

La Tribuna