El Movimiento Social y Político Marcha Patriótica, Norte de Santander rechaza enérgicamente la reciente decisión del Gobierno Nacional de retomar las erradicaciones violentas de cultivos de hoja de coca y marihuana en la región del Catatumbo, siendo ésta una acción en contra vía con los acuerdos hasta ahora logrados en las negociaciones de la Mesa de Interlocución y acuerdo MIA Catatumbo. Rechazamos la falta de voluntad de parte del Gobierno Nacional y Departamental para concertar un plan de sustitución para los cultivos de uso ilícito, evidentemente necesario para que no se profundice más la crisis en el la región del Catatumbo. Denunciamos además las perversas consecuencias que genera el uso de glifosato ya sea en aspersión aérea o manual y hacemos un llamado a los nortesantandereanos a que en función de la paz con justicia social que nos visionamos para el campo nos unamos hoy a la voz de protesta del pueblo catatumbero.

Apoyamos y acompañamos a la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat) y al movimiento campesino nacional en este momento en que se ve amenazado una vez más el derecho de los campesinos a una vida digna, entendiéndose que los incumplimientos ante las exigencias que desde el paro de 2013 se vienen discutiendo representan un retroceso en la búsqueda de la paz con justicia social. Apoyamos la propuesta de Ascamcat sobre la creación de un programa estructural social, económico, ambiental, gradual y concertado que acabe de raíz con esta problemática que afecta a la región y al país.

Alertamos sobre el peligro del método de erradicación de cultivos con glifosato, debido a las graves repercusiones que tiene para la salud, la vida y el medio ambiente. Incluso su utilización ha sido cuestionada por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) que lo ha clasificado como un agente “probablemente cancerígeno” y la suspensión de su uso ha sido anteriormente generada por recomendaciones del Ministerio de Salud. Es necesario recalcar que las soluciones que deben darse en el Catatumbo tienen que ser de orden estructural, permitiendo así cambiar las prácticas actuales que dependen solamente de estos cultivos por lo que nos oponemos a planes individuales, parciales y perjudiciales que no contribuyen al mejoramiento de las condiciones y derechos del campesinado sino que, al contrario, ahondan los problemas como en este caso en que se condena a la enfermedad y al hambre a la población afectada.

Defendemos el justo derecho que tienen los campesinos a movilizarse en razón a este tipo de decisiones que afectan duramente la vida campesina y deterioran más las condiciones socio-económicas de la región del Catatumbo. Por tanto anunciamos nuestro respaldo y acompañamiento ante la definición del campesinado de recurrir a la protesta nuevamente producto de este tipo de decisiones, acciones y medidas tomadas por el Gobierno Central que no concuerdan con los anhelos de paz.

Exigimos al gobierno nacional en cabeza del presidente Juan Manuel Santos que cumpla con los compromisos y actúe en consecuencia con el momento político, se concerte dicho plan con la comunidad, se generen alternativas y no utilice métodos violentos nuevamente. Además hacemos un llamado al gobierno departamental en cabeza del gobernador William Villamizar para que no avale este tipo de hechos en la región. No es cierto que la erradicación forzada y con glifosato contribuya a la disminución del conflicto en la región, son las alternativas productivas, las propuestas estructurales, el consenso con la comunidad, el desmonte del aparato paramilitar y las garantías democráticas para la movilización y el trabajo del movimiento social en el departamento, lo que puede contribuir a la disminución del conflicto y el avance en la consecución de la paz con justicia social.

Prensa Rural