La Procuradora de Panamá (fiscal general), Kenia Porcell, se reunió ayer con delegaciones diplomáticas de casi todo el mundo acreditadas en el país y se puso a disposición de ofrecerles “toda la cooperación” en relación al caso de los llamados papeles de Panamá, indicó una fuente oficial.
Porcell dijo a los diplomáticos que desde que tuvo conocimiento de los hechos, inició junto a su equipo de trabajo toda una estrategia desde el punto de vista estructural y funcional del Ministerio Público (MP) “para atender un caso de tal envergadura”.
Esto llevó a la creación de la Fiscalía Segunda Superior Especializada Contra la Delincuencia Organizada, adicional a la Unidad de Blanqueo de Capitales y Financiaciación del Terrorismo, ambas enmarcadas en la estandarización que propone el Grupo de Acción Financiera (GAFI).
Las publicaciones del Consorcio Internacional de Periodistas, según explicó la jefa del MP a los diplomáticos, “provocaron adelantar este proceso, utilizando los recursos necesarios” para las investigaciones.
El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), con sede en Washington, filtró el pasado 3 de abril 11,5 millones de documentos de casi cuatro décadas del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales y patrimonios.
Los llamados papeles de Panamá incluyen información de más de 214.000 empresas “offshore” (extraterritoriales) para supuestamente evadir el control fiscal en más de 200 países.
Los embajadores de España, Venezuela, Estados Unidos, Ecuador, Chile, Cuba, Egipto, entre otros, reconocieron el trabajo de la procuradora panameña en la referidas investigaciones, de las cuales aseguran que “sus países requieren información a través de los conductos correspondientes”, indicó el MP.
A este encuentro asistieron también los embajadores de Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Costa Rica, El Salvador, México, Francia, Guatemala, Haití, La India, Indonesia, Italia, Kosovo, Libia, Nicaragua , Paraguay, Perúú, Portugal, Béélgica, Reino de los Países Bajos, Reino Marruecos, República Dominicana, Uruguay, Rusia, Trinidad y Tobago, la Unión Europea y la Santa Sede del Vaticano.
El presidente panameño, Juan Carlos Varela, aseguró este martes en Washington que el “éxito” de su país “no depende de la llegada irregular de dinero” y reiteró su “compromiso” con la transparencia financiera, al subrayar que el escándalo de los llamados papeles de Panamá es “un problema global”.
“Vamos a evitar que se utilice la plataforma financiera de Panamá para fines ilegales”, indicó Varela en el discurso de apertura de la 46 Conferencia de las Américas, que organiza el Departamento de Estado de EE.UU. y el centro de estudios Consejo de las Américas, en Washington.
Enfatizó el gran desempeño económico de Panamá con un crecimiento anual por encima del 5,8 % en los últimos años, un desempleo menor al 4 % y una reducida inflación, inferior al 1 % anual.
Un “éxito” que, remarcó, “no depende de la llegada irregular de dinero”, al apuntar especialmente a la “monumental” ampliación del Canal de Panamá, que se completará el próximo mes, y su “atractiva posición geográfica” de cara al comercio global.
Varela remarcó que su país ha optado “por la transparencia financiera y fiscal, y ese camino no será retrocedido”.