Por Felipe Yapur

Rogério Sottili es el secretario de DD HH del gobierno de Dilma Rousseff y estuvo en Buenos Aires para participar en la organización del Foro Mundial de DD HH que se realizará en la Argentina en 2017. Luego de una charla en el Instituto Patria, creado por el kirchnerismo, conversó con Tiempo y aseguró que si el golpe contra Dilma se concreta “el Mercosur debe aplicar la cláusula democrática” que implica la suspensión del país miembro cuando se produce la ruptura del orden democrático. El viernes, la comisión especial del impeachment del Senado aprobó el informe que recomienda la apertura de un juicio político para la destitución de Rousseff, lo que se definirá esta semana en el pleno de la Cámara Alta.

-¿Siguen siendo altas las posibilidades de que el golpe se concrete?

-Sí, hay posibilidades pero tenemos esperanzas y expectativas de que el proceso de impeachment en el Senado se pueda revertir fruto del movimiento de la sociedad civil, que ha crecido mucho, y sensibilice a los senadores, sobre todo a los más legalistas. Mantenemos la esperanza.

-¿Hay senadores con esa sensibilidad?

-Sí, los hay. El problema, aunque parezca increíble, es la falta de información entre las personas. No hay espacio para el debate, el ambiente está contaminado por la contrainformación que insiste en una supuesta responsabilidad del gobierno. Entonces, yo creo que hay un espacio para que impacte esa sensibilidad sobre todo por la creciente movilización y hay senadores que no quieren estar en contra de esos sectores.

-Al fin y al cabo esos sectores también votan.

-¡Claro! Y es cierto que hay muchos que están a favor del impeachment y senadores que acuerdan con ello pero hay un espacio donde todavía puede jugar la política.

-¿La sociedad movilizada en contra del golpe sólo es aquella que está dentro de las organizaciones políticas o sindicales?

-No, pero es cierto que nosotros estábamos carentes de un movimiento vivo, nuevo, con más fortaleza. Éramos los mismos de siempre, los Sin Tierra, desocupados, universitarios, sindicales y políticos. Estábamos preocupados porque no crecía. Además, la crisis política y económica los había alejado del gobierno. Pero cuando se descubre que lo que está en riesgo es la democracia muchos de los que se habían alejado retornaron. Pero hay otros nuevos que no existían de manera organizada pero que comenzaron a desarrollarse. Uno de los más importantes es de los estudiantes secundarios que, a partir de oponerse al cierre de escuelas públicas que lleva adelante el gobierno de San Pablo, ocuparon escuelas y resistieron la represión policial. Este sector era crítico del gobierno federal.

Tiempo Argentino