Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

El vigésimo segundo encuentro del Foro de Sao Paulo culminó en San Salvador, ayer tarde, con una declaratoria donde se destaca la creación de estrategias para defender los procesos revolucionarios progresistas en América Latina y evitar la injerencia del “imperialismo” estadounidense en la soberanía de los pueblos.

Y es que el contexto que vive parte del continente y sus gobiernos progresistas es de una constante lucha por mantener los cambios sociales, pues la derecha continental hace “contraofensiva imperial” que busca “desalojar” a las fuerzas progresistas y de izquierda de todos los espacios sociales, políticos e institucionales conquistados en “buena lid”.

“La derecha continental subordinada al imperialismo norteamericano ha intensificado las acciones con las que pretende desmantelar estos procesos, esto indica la necesidad de apurar la construcción de los nuevos paradigmas de la izquierda del siglo XXI”, leyó en la declaratoria final Medardo González, secretario general del FMLN.

Y es que estos paradigmas, según la declaratoria, fundamenta la necesidad de los cambios estructurales tanto en el ámbito económico como político en cuanto al diseño del modelo que lleve a una democracia que sea participativa como instrumento del poder popular.

Para lo anterior insistieron en definir estrategias para aumentar su presencia en la integralidad del poder, lo que hará avanzar en la correlación de fuerzas en la institucionalidad del Estado, lo que significa ampliar su lucha a otros aspectos que no sean el poder político.

Todo esto supone defender la soberanía por la injerencia que hace el gobierno de los Estados Unidos, y aclaró que este término es muy a parte de la cooperación internacional que hace el país del norte con los países miembros del Foro.

Un ejemplo de las injerencias está en la implementación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICI), en Guatemala, la cual dijeron que el pueblo “ha demostrado que no se necesita la tutela imperial mediante organismos intervencionistas para enfrentar la corrupción, pues la garantía para eso es la capacidad de lucha de los sectores populares, siempre que se cuente con un movimiento revolucionario unido, organizado y a la altura de su misión histórica”.

Asimismo, subrayaron en el éxito que han tenido estos gobiernos en la “estabilidad” social, política y económica, además de sacar de la pobreza a decenas de millones de familias que han librado la marginación, el desempleo y ahora disponen de mejores posibilidades de desarrollo.

Esto, según la izquierda latinoamericana, hace que la derecha impulse todo este aparataje de desestabilización, pues ahora si hay una mejor distribución de la riqueza lo cual afecta los intereses de las clases dominantes.

Por otra parte, expresaron su solidaridad con la presidenta de Brasil, Dilma Rouseff, quien fue destituida de su cargo ilegalmente, como parte de “la contra ofensiva imperial”.

También expresaron su solidaridad con el gobierno de Nicolás Maduro, quien sufre el peor embate de esta ofensiva del imperio norteamericano con la amenaza de aplicarle la carta democrática desde la Organización de Estados Americanos (OEA).

Asimismo, destacaron la victoria obtenida por el gobierno cubano en lo que para ellos es una derrota a la política exterior de los Estados Unidos, con la reciente reapertura de relaciones diplomáticas que se bloquearon hace más de 50 años.

También hicieron un llamado a la comunidad emigrante residente en el país del norte a seguir luchando por la creación de una política favorable a esta porción de población.

“Este sector poblacional sufre una crisis humanitaria como es el caso de los niños y niñas retenidos en la frontera. El Foro de Sao Paulo motiva a los militantes y simpatizantes a que como comunidad se sumen a la lucha y demanda de sus derechos y denuncien la política injerencista del gobierno de Estados Unidos hacia nuestros países”, se expresaba en la declaratoria.

En conclusión, con la implementación de nuevos paradigmas buscan darle más poder al pueblo para que las transformaciones económicas, sociales y políticas se profundicen y así seguir aboliendo poco a poco el sistema capitalista que por años hizo daño a los pueblos.

Diario Co Latino