Gabriela Zapata cambió la versión que manejó desde febrero y ahora aseguró ante la Fiscalía que el hijo que tuvo con el presidente Evo Morales murió cuando tenía dos años y ocho meses, aunque no dio mayores detalles. También vinculó a funcionarios del Gobierno y abogados en el marco de sus declaraciones por el caso de trata y tráfico de personas, se informó.

Una fuente vinculada con el proceso reveló parte de las declaraciones de Zapata, quien declaró por primera vez tras acogerse en reiteradas oportunidades al derecho al silencio. En febrero, Pilar Guzmán, tía de la acusada por uso de bienes públicos con fines personales y suplantación del supuesto hijo con Morales, aseguró que el menor vivía.

La declaración contrató con las declaraciones del Presidente, quien reveló, tras admitir la relación sentimental, que su expareja le comunicó que el menor murió. En marzo, la propia Zapata afirmó que el niño vivía y que lo presentaría. Aseguró en diferentes momentos que su hijo fue sacado del exterior o que recibió educación privada.

Zapata guarda detención preventiva en la cárcel de Miraflores.

Ahora, según la fuente, habría asegurado que el menor solo vivió dos años y ocho meses. Más detalles mañana en la edición impresa de La Razón.

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