Hasta la madrugada de hoy nada trascendió de la sesión de la Asamblea Nacional iniciada la víspera a las 19:00 hora local en medio de tensiones y fuertes medidas de seguridad.
El pleno fue convocado para decidir si se extiende o no el mandato de 120 días otorgado al presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, y que venció el 14 de junio sin ser ratificado por el parlamento.

La sesión se inició en una atmósfera de tormenta, pues los parlamentarios han tenido dificultades para ponerse de acuerdo en una agenda.

Esa reunión debió celebrarse el pasado 21 de junio pero no pudo llevarse a cabo debido a la inseguridad que prevalecía entonces en el Parlamento, después que la policía dispersó un movimiento de protesta.

Desde ese día, cuando se abortó la última sesión, los actos de violencia se incrementaron en esta capital, varias empresas privadas recibieron disparos en sus fachadas y el vandalismo cobró varias vidas.

En esta ocasión, Miguel Ángel Gedeón, Director General de la Policía Nacional de Haití, dijo a Radio Metropole: “garantizaremos que el Parlamento y cada legislador esté seguro.”

Y, efectivamente, en la jornada el parlamento estuvo bajo fuertes medidas de seguridad y sólo se permitía el acceso de los legisladores, los empleados que trabajan allí y periodistas debidamente identificados.

Un gran dispositivo de seguridad fue desplegado con agentes de diversas unidades especializadas de la Policía que controlaba cada vehículo y motocicleta que se aproximaba a la zona.

En tanto, desde el interior del recinto sólo ha trascendido que los legisladores de la oposición sostuvieron de manera inflexible que Privert ya no es presidente desde el 14 de junio.

Pero los líderes del Parlamento rechazaron ese planteamiento y determinaron que la Asamblea analizara la situación de Privert y aún no han trascendido los resultados.

Prensa Latina