El ampliado de la Central Obrera Boliviana (COB) ratificó la noche de este lunes el paro de 72 horas a partir del miércoles y exigió una reunión con el presidente Evo Morales para tratar la anulación del decreto que cerró la textilera estatal Enatex con el despido de cerca de 1.000 obreros. Instruyó a cada central departamental organizar la protesta, que estará acompañada de movilizaciones, tal como ocurrió la anterior semana.

El ampliado, máxima instancia de decisión del ente matriz de los trabajadores, empezó en la tarde y concluyó cerca a las 20.00. Luego, el secretario Ejecutivo de la COB, Guido Mitma, informó de la decisión tomada en respuesta a la posición del Gobierno, que a través de varios ministros descartó en diferentes ocasiones atender la principal demanda del sector.

“Se ratifica el paro movilizado de 72 horas. La Central Obrera Boliviana continuará en pie de lucha, mientras no seamos atendidos por el Gobierno. Instruye a las departamentales que organicen y planifiquen los métodos de lucha”, informó a la conclusión de la reunión que estuvo precedida por exigencias de algunos regionales para revisar la relación del ente matriz laboral con la administración gubernamental del Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Estamos abiertos a reuniones y diálogos, pero esta vez de alto nivel, con el presidente (Morales) y el vicepresidente (Alvaro  García) si es que existe la voluntad política de atender la demanda legítima de la Central Obrera Boliviana”, sostuvo Mitma.

La semana pasada los afiliados a la COB realizaron un paro de 24 horas, primero, y otro de 48 después en demanda de la anulación del decreto que dejó sin trabajo a unos 1.000 obreros de la desaparecida Enatex, de los que, según el Ministerio de Trabajo, más de 800 cobraron sus beneficios sociales. Además los cobistas exigen anular la Ley del Estatuto del Funcionario Público.

Una reunión con García y otras con ministros de Estado no lograron alcanzar acuerdos con la dirigencia laboral. Varios extrabajadores de la empresa iniciaron una huelga de hambre en demanda de la restitución de sus fuentes de trabajo.

García afirmó el 22 de junio que el Gobierno invirtió $us 69 millones en la firma cerrada sin ningún beneficio, por lo que descartó mayores inversiones. “Se invirtió para recuperar $us 69 millones y no hemos recuperado nada”, sostuvo.

La Razon