Con el agua hasta el cuello: Ngäbe Buglé en estado de máxima alerta

Indígenas Ngäbe Bugle hablan de cortar carreteras para detener el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. Exigen la cancelación del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, que privatiza el agua del rió Tabasará. Los desalojos y la inundación ya han comenzado. Firma la petición urgente al presidente de Panamá Juan Carlos Varela.

Pedimos al presidente panameño Juan Carlos Varela que suspenda el desalojo, se asegure de que los Ngäbe no sufran represión ni intimidación y que lleguen a un acuerdo real. Lo que piden los afectados es la cancelación definitiva del proyecto.

El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco está situado al oeste de Panamá, en el río Tabasará, provincia Chiriquí y áreas anexas de la Comarca indígena Ngäbe Bugle. Es iniciativa de la empresa GENISA y en parte financiado por los bancos de desarrollo de Alemania DEG y Holanda FMO y el Banco Centroamericano de Integración Económica BCIE los cuales al igual que el gobierno vienen haciendo oídos sordos a los reclamos de la población afectada. Además, el proyecto está registrado bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio de las Naciones Unidas MDL como proyecto de energía supuestamente limpia.

El desalojo deja paso a la etapa final de la construcción de la presa Barro Blanco

Consiste en el llenado del embalse de Barro Blanco, que ya a comenzado a inundar áreas delterritorio Ngöbe y tierras campesinas , hogares y escuelas de las comunidades y sus lugares religiosos, arqueológicos y culturales. Desde febrero 2016 se han realizado pruebas para las inundaciones, según informan las comunidades. Se sienten despojados de sus territorios ancestrales y del agua, sus derechos pisoteados, sus voces silenciadas.

Las personas afectadas temen por su seguridad y piden apoyo internacional. Puedes firmar la carta de esta petición al presidente Varela completando el formulario a la derecha. Pedimos que proteja los derechos de los indígenas Ngöbe afectados, asegure que están libres de cualquier intimidación, represión y desalojo forzoso.

Salva la Selva