Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron ayer reforzar el combate al narcotráfico y de manera particular a la creciente producción y tráfico de heroína.

Los presidentes Enrique Peña Nieto y Barack Obama tuvieron un encuentro bilateral previo a la Cumbre de Líderes de América del Norte convocada por el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. Sus primeras palabras fueron para condenar el atentado mortal en el aeropuerto de Estambul, Turquía, el martes.

Al hablar a la prensa, los presidentes anunciaron el acuerdo alcanzado para revisar la cooperación México-Estados Unidos en materia de seguridad.

Ésta, dijo el presidente Peña Nieto, pasa por la colaboración, por compartir información e interactuar cotidianamente para cuidar la seguridad de ambos países. Tenemos que reforzar nuestro trabajo para combatir el crimen organizado y particularmente el narcotráfico, a quienes son productores y traficantes de heroína, ante lo que advertimos (es) una creciente producción e introducción de este narcótico hacia Estados Unidos.

Obama mencionó la colaboración conjunta para luchar contra el tráfico de los narcóticos y de manera específica contra los opioides ilegales. Se refirió a la contribución de su gobierno por mil millones de dólares para el tratamiento, prevención y aplicación de la ley respecto a esta droga.

Apuntó: valoramos el hecho de que México brinde importancia y trabaje para desarrollar su propia estrategia, pero también para hacerlo a la par con nosotros.

Durante el encuentro privado, Barack Obama invitó a su homólogo mexicano a visitar Estados Unidos antes de la conclusión de su mandato al frente en la Casa Blanca.

Sin mencionarlo por su nombre, los mandatarios aludieron al precandidato republicano Donald Trump. Obama lamentó la frecuente retórica que ignora las enormes contribuciones realizadas por los mexico-estadunidenses y la gran fuerza que surge de esta amistad con nuestro amigo al sur, ha sido muy útil para nosotros reafirmar las cuestiones en las cuales trabajamos conjuntamente.

Peña Nieto, a su vez destacó: el aislamiento no es la ruta, la integración lo es.

Resaltó, entonces, la decisión de trabajar por la aprobación a escala nacional del Acuerdo Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés). Vemos que hoy el mundo nos está dando lecciones de que la alianza estratégica entre países favorece al desarrollo de nuestras sociedades. Uno de los retos mayores que hoy tenemos y del que hemos platicado, es el hacer sentir cómo la población se beneficia de estos esfuerzos de integración regional. Ahí están: hoy se generan empleos, se crean empresas, crece el comercio que abre oportunidades de desarrollo a más personas gracias a esta integración regional.

El mundo, añadió, hoy presenta diferentes lecciones de cuando se opta por el aislamiento y lo que eventualmente ocurre a sociedades que no se deciden por una integración regional.

Sobre otros temas de la relación bilateral, Obama mencionó el comercio y los negocios. Los dos países, subrayó, no sólo son amigos, sino que –insistió– Estados Unidos ha tomado forma gracias a los estadunidenses y mexicanos. Y hoy trabajan también en otros asuntos positivos de la relación, como la enseñanza, la ciencia y la cultura.

Además, se refirió al tema energético y ponderó el liderazgo notable de México para dar forma y llevar a la práctica el Acuerdo de París sobre cambio climático. Agradeció la contribución del país en el tema de refugiados al ser coanfitrión de una cumbre que sobre el tema tendrá lugar en septiembre.

Condolencias a Turquía

De inicio, los mandatarios enviaron sus condolencias al pueblo de Turquía por el terrible ataque ocurrido la víspera en Estambul. Obama dijo haber hablado con el presidente turco, no sólo del dolor profundo que sentimos al ver a las personas heridas, sino de esta alianza amplia que hemos construido en el mundo para combatir a Isis, lo poco que tienen que ofrecer estas organizaciones tan viciosas más allá de matar a estas personas inocentes, pero están realmente perdiendo terreno.

Ellos, añadió, no pueden gobernar las zonas de las cuales se han apropiado, serán vencidos en Siria, también en Irán; donde están tendrán que huir, poco importa dónde se estén ocultando. No vamos a descansar hasta desmantelar estas redes que ellos han creado, y tienen un impacto sobre el mundo civilizado. Esta es una visión compartida por México, por Canadá, por todos en este continente y en cada rincón del mundo.

Peña Nieto también condenó estos hechos y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. No hay causa, no hay lucha que pueda valerse o hacerse ganar a través de la violencia.

La Jornada