Día de las Lenguas Originarias: Alistan nuevo reglamento para garantizar preservación de idiomas nativos

Ocurrió hace cuatro meses. Luiz Shakay, de 25 años, sufrió quemaduras de tercer grado en varias partes de su cuerpo. Por la gravedad de sus heridas fue trasladado de emergencia desde su comunidad awajún en Datem del Marañón (Loreto) a un hospital del Callao. Luiz era bien atendido, pero él no lo sabía. Solo sabía comunicarse en su lengua nativa: el awajún, y no entendía nada de lo que los doctores hacían o le decían. Pasó así casi tres semanas.

Su madre, Cladiz Cuimiango, también hablante awajún y quien acompañó a Luiz en el viaje, estuvo tres días durmiendo en una banca. Ella no entendía por qué su hijo sería operado si solo llegó por unas quemaduras. Cuando, al enterarse del caso varios días después, llegaron los traductores del Ministerio de Cultura, recién le explicaron, en su lengua, la situación de su hijo. Allí Cladiz confesó a los traductores que tenía cinco días sin probar alimento. Ella no entendía cómo usar el baño de la ciudad y por eso prefería no comer, para así no tener nada que evacuar.

“Es gravísimo que un peruano en la actualidad tenga que sufrir ese atropello en su propio país y de parte de las instituciones que deberían servirlo y protegerlo. Los ciudadanos del Perú deben poder ejercer su derecho de desarrollar su propia cultura y hablar su propia lengua, como lo establece la Constitución”, manifestó Agustín Panizo, director de Lenguas Indígenas del Ministerio de Cultura.

El funcionario sostuvo que precisamente estas situaciones de exclusión son uno de los motivos por los cuales las lenguas originarias se están extinguiendo poco a poco en el país.

“En los últimos años, ya han desaparecido 37 lenguas, pero no solo eso, cuando desaparece una lengua desaparece con ella también un pueblo, y si el Estado peruano no tiene una política de conservación, uso, desarrollo y fomento de las lenguas, lo que hace es contribuir con la desaparición de los pueblos”, advirtió.

EN GRAVE PELIGRO
Según los datos del año 2007 –que son los más actuales hasta que se haga el nuevo Censo Nacional de Población y Vivienda, en 2017– más o menos el 13% de la población peruana, es decir cerca de 4 millones de personas, es hablante de al menos alguna de las 47 lenguas que existen en el país.

De esas 47 lenguas, 21 están en peligro de desaparecer pronto, ya que solo son habladas por los adultos mayores de las comunidades, pero no son transmitidas a las nuevas generaciones por la fuerte discriminación que sufren los hablantes de lenguas indígenas por parte de los hablantes de castellano.

“Esto no solo ocurre con esas 21 lenguas sino con todas; se está dejando de transmitir las lenguas originarias a los niños y estos se están acostumbrando a hablar en castellano. Los padres prefieren que sus hijos no aprendan la propia lengua porque consideran que transmitirla es un daño; creen que les quita oportunidades de desarrollo porque la vida oficial del país se da en una sola lengua, que es el castellano”, dijo Panizo.

NUEVO REGLAMENTO

El director de Lenguas Indígenas señaló que, para remediar esa situación, desde el Estado se está tratando de poner disposiciones más claras y la próxima semana ingresará a debate de los viceministros el reglamento de la Ley de Lenguas, norma que existe desde el año 2011.

El documento, que se ha hecho con la consulta previa a siete organizaciones, que representan a 52 comunidades indígenas, consta de 42 artículos que contienen diversas medidas para impulsar una reforma progresiva y gradual del Estado, a fin de que se convierta de monolingüe a multilingüe.

“Imagínense un proceso judicial con una persona que no habla castellano. Si para una persona ya es difícil entender el lenguaje jurídico, se imagina como sería para un hablante de otra lengua. El Estado debe proveer la justicia en la lengua que el procesado comprenda, sino no es justicia. Lo mismo debe ocurrir en salud, educación, seguridad y otros servicios”, dijo Panizo.

Por ello, el reglamento de la Ley de Lenguas establece disposiciones para todas las dependencias del Estado, a fin de que se adecúen a los requerimientos de los pobladores que hablan en otras lenguas y se cambien las políticas de contratación, para que los profesionales que ingresen al sector público conozcan las lenguas de la zona.

Mientras tanto, el Ministerio de Cultura sigue formando intérpretes y traductores. A la fecha ya existen 260 profesionales acreditados en diferentes lenguas. De otro lado, en la plataforma Alerta Contra el Racismo, se ha instalado un módulo para recibir denuncias en las lenguas quechua y asháninka.

AVANCES EN EDUCACIÓN
En tanto, desde el Ministerio de Educación también se están haciendo esfuerzos importantes en la política de Educación Intercultural Bilingüe (EIB), que actualmente llega a casi un millón y medio de niños, adolescentes y jóvenes de 21 mil escuelas ubicadas en 55 pueblos originarios de 22 regiones del Perú.

La EIB cuenta en inicial con el 58% de docentes que dominan la lengua requerida y en primaria, con 61% de docentes. En tanto, 3,850 jóvenes se vienen formando como nuevos docentes de EIB y hay 133,323 estudiantes de inicial y 439,351 de primaria que reciben materiales educativos en 19 lenguas originarias.

Asimismo, el Ministerio de Educación ha oficializado los alfabetos de 32 lenguas originarias, las cuales cuentan con resolución ministerial, y continúa el proceso de normalización de ocho lenguas originarias: ocaina, arabela, ticuna, nanti, amahuaca, yaminahua, nahua y cauqui.

Quedan siete lenguas cuyo proceso de normalización de sus alfabetos se proyecta al 2017-2018. Estas son chamicuro, iñapari, muniche, taushiro, resígaro, isconahua y omagua.

Perú 21