Bernie Sanders presentó oficialmente en el Senado estadounidense su plan para atender la crisis fiscal y de deuda pública de Puerto Rico, el cual complementa con la convocatoria a un referéndum, vinculante para el Congreso, sobre el futuro político de la Isla.

La legislación del senador Sanders, sometida el jueves en la tarde y que lleva el número 3044, puede ser la propuesta más abarcadora que se ha presentado en el Congreso para atender la crisis fiscal y de deuda pública, y – quizá para sorpresa de los propios estadistas-, incluye los pasos para admitir a Puerto Rico como el estado 51, si la Isla votara por esa alternativa en un plebiscito federal.

Justo cuando se ratificaba en la Cámara baja el proyecto 5278 que impone una Junta de Control Fiscal, la legislación del todavía aspirante a la candidatura presidencial demócrata permitiría reestructurar toda la deuda pública y un rescate financiero de la Isla por medio de una asignación de $10,800 millones durante los próximos cinco años para proyectos de infraestructura y energía.

Tras el H.R. 5278 conseguir amplio respaldo bipartidista en la Cámara de Representantes, es improbable que alguna otra legislación avance en el Senado. Pero, Sanders ha indicado que buscará bloquear la imposición de una Junta de Control Fiscal federal por encima del gobierno de Puerto Rico como la que propone el 5278, pues considera limita más los derechos democráticos y electorales de los puertorriqueños de la Isla.

En el Senado un solo senador puede evitar que un proyecto vaya a votación final mientras no haya una mayoría de 60 de los 100 miembros. Los republicanos tienen mayoría de 54-46.

Como había adelantado, Sanders – quien regresó el jueves al Senado pero siguió en campaña de cara a las primarias presidenciales del martes en Washington D.C.-, propone paridad para Puerto Rico en los programas de Medicaid y Medicare, y pleno acceso de sus residentes a los créditos federales por ingresos devengados (Eitc) y niños dependientes (Ctc).

Para reestructurar la deuda, Sanders recomienda crear la “Corporación para Financiar la Reconstrucción de Puerto Rico”, integrada por siete personas designadas por el presidente de EEUU, cuatro de ellas recomendadas por la Legislatura y dos por el gobernador de la Isla.

Por voto de la mayoría de sus miembros, la junta de la Corporación podrá comprar bonos del gobierno de Puerto Rico al precio que el acreedor lo adquirió, lo que reduciría la carga financiera de la empresa pública cuyas obligaciones serían reestructuradas.

Para dar paso a la reestructuración, el proyecto decreta una moratoria en el cobro de deudas del gobierno. La medida, además, incorporaría a las empresas públicas de Puerto Rico al capítulo 9de la ley federal de quiebras.

“Medidas de austeridad y juntas de control antidemocráticas han hecho las cosas peor, consecuentemente, en Estados Unidos y en el mundo. La situación económica en Puerto Rico no mejorará eliminando más escuelas públicas, recortando pensiones, despidiendo trabajadores y permitiendo a las corporaciones pagar salarios de hambre”, indicó el senador Sanders, en declaraciones para El Nuevo Día.

Los $10,800 millones a distribuirse en cinco años incluirían asignaciones anuales adicionales de $800 millones en programas de energía renovable y conservación de energía; $450 millones para el programa de construcción y mejoras de carreteras; $120 millones para proyectos como el Tren Urbano; y $225 millones para iniciativas del Cuerpo de Ingenieros, entre otros.

Para proyectos de desarrollo económico en la comunidad del Caño Martín Peña – la cual visitó durante su viaje de mayo pasado-, el senador Sanders propone $5 millones anuales.

La legislación ordena a los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades a incluir a Puerto Rico, con atención especial a Vieques, en la Red Nacional de Salud Pública de Seguimiento Ambiental.

Contrario a otros proyectos de ley relacionados a la crisis fiscal y de deuda pública, el proyecto 3044 del senador Sanders incluye un apartado para convocar a más tardar el 31 de enero de 2018 un plebiscito vinculante para el Congreso sobre tres alternativas de status: estadidad; convertirse en una nación soberana; o continuar su actual status territorial.

Como cuando fue a San Juan, Sanders insistió ayer en que EE.UU. tiene que “dejar de tratar a Puerto Rico como una colonia”, pero su proyecto de ley no busca acabar con la naturaleza territorial del llamado Estado Libre Asociado. El proyecto de Sanders explica el proceso posterior al plebiscito, pero solo si gana la estadidad.

El Nuevo Día