Eduardo Rodríguez Veltzé, agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, destacó ayer la rigurosidad con que el tribunal tipificó la demanda de Chile, al denominarla “Disputa sobre el estatus y uso de las aguas del Silala”. Dijo que la contramemoria será entregada el 3 de julio de 2018.

“Es una caracterización muy importante que hace la CIJ porque aclara que hay una disputa sobre estos dos aspectos, la naturaleza y el uso que tienen estas aguas del Silala, y no hay ninguna referencia todavía a que se trate de un río o de manantiales”, resaltó Eduardo Rodríguez Veltzé, agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para hacer frente a la demanda que interpuso Chile.

Bolivia sostiene que el Silala son manantiales de la región andina de Potosí, cuyas aguas fueron canalizadas artificialmente por una empresa chilena en 1908 hacia el territorio vecino para su aprovechamiento en locomotoras.

El Gobierno de Evo Morales anunció en marzo pasado que llevaría esta controversia ante el alto tribunal de Naciones Unidas, pero Chile se adelantó y presentó el mes pasado su propia demanda para defender que el Silala es un río de cauce internacional y que, por tanto, tiene derecho a su aprovechamiento.

Bolivia ha anunciado que contrademandará a Chile para que pague por una millonaria indemnización por el uso de ese recurso hídrico.

La CIJ fijó como plazo el 3 de julio de 2017 para que Chile presente su memoria sobre el caso, mientras que Bolivia debe entregar su contramemoria un año después, el 3 de julio de 2018.

Tiempo para memoria

Rodríguez Veltzé destacó que Bolivia cuenta con “bastante tiempo” para trabajar su defensa ante la demanda chilena, así como para preparar los argumentos técnicos y jurídicos de su contrademanda.

Señaló que para sustentar su posición, su país incluirá estudios elaborados con “la más alta rigurosidad” que tendrán como fuentes a autoridades y personalidades bolivianas, pero además se tendrá asistencia técnica e “informes especializados” de científicos provenientes de institutos y universidades del exterior. Ésta es la segunda disputa bilateral que Bolivia y Chile llevan a La Haya, donde desde 2013 se dirime la reivindicación boliviana de recuperar una salida soberana al Pacífico, tras perder su litoral en una guerra contra ese país a finales del siglo XIX.

CHILENOS NO VIENEN

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, Jorge Tarud, anunció ayer la decisión de suspender el viaje que legisladores y autoridades de ese país pensaban hacer al Silala. Atribuyó la decisión a las diferencias entre su Cancillería y los diputados y a los actos que lleva adelante Bolivia, como el de “sentar soberanía” en la zona.

La información está registrada en el diario La Segunda de ese país, que señala que el diputado oficialista informó que la Cancillería “dilató de manera indefinida la posibilidad de hacer ese viaje, pese a que Defensa había dispuesto las facilidades para el traslado”. El legislador agregó que la suspensión del viaje también se debe a las actividades que autoridades bolivianas realizan en esa región y ante el anuncio del presidente del Senado, José Alberto Gonzales, de visitar Antofagasta y Arica para verificar abusos denunciados por bolivianos.

Los Tiempos