Antes de que el promotor ambiental José María Reyes fuese llevado a la frontera norte, donde el pasado martes 28 de junio fue abandonado en medio de un puente en horas de la noche, un funcionario de Migración le comunicó que la orden era “sacarme inmediatamente del país”.

Ya en la frontera con Honduras, otro funcionario de Migración le advirtió a Reyes que “si regreso al país no saldré nunca”. Reyes no tiene una explicación sobre lo que vivió.

Antes de eso, Reyes asegura que junto a su pareja fue víctima de una detención violenta por parte de la Policía Nacional, que luego sin ninguna prueba supuestamente lo acusó de posesión de drogas.

“Quiero creer que esto no es más que un mal entendido, que me confundieron con alguien, no creo que sea algo fabricado, simplemente creo que el policía al no encontrarnos nada con qué detenernos, se enojó”, respondió Reyes a LA PRENSA vía correo electrónico.

La expulsión del promotor ambientalista, quien visitaba y vivía en Nicaragua desde hace más de veinte años, ocurrió días después de que fueron expulsados seis extranjeros miembros de la Caravana Mesoamericana para el Buen Vivir, detenidos en Nueva Guinea, donde hacían cocinas ecológicas.

Con Reyes suman once los extranjeros expulsados de Nicaragua, solo en junio.

“Tengo temor que haya represalias si me dejan regresar o en contra de la gente que quiero, mi compañera está muy asustada, ella se quedó allá (Nicaragua), me quedó muy claro lo que pueden hacer si se lo proponen. Aquí estoy con mi familia quienes están tratando de desenredar este asunto y ver qué se puede hacer”, explicó Reyes, miembro de la organización ambiental Veda Verde.

El miércoles por la noche Reyes denunció a través de su cuenta en Facebook su captura y expulsión: “No puedo describir el dolor que invade mi cuerpo con todo lo que ha pasado, en los últimos dos días, me separaron brutalmente de la única tierra a la cual he considerado mi país”. “Sin pruebas me acusaron de posesión de drogas, me juzgaron en menos de 36 horas, sin tomarme una sola declaración, sin una investigación, sin dejar defenderme, el colmo, sin que me detuvieran con nada en mi bolsillo”.

La mañana del jueves 29 de junio, Reyes amplió su testimonio escrito y reveló que fue capturado a eso de las 8:30 a.m., del 27 de junio, cuando un oficial de las fuerzas especiales lo detuvo en la segunda entrada de Las Colinas, cuando caminaba con su actual pareja.

Según Reyes, de forma violenta el oficial les ordenó que “entregáramos la droga que andábamos”. Pese a su insistencia de que no portaban droga, dice que a pocos minutos llegó una patrulla policial, cuyos miembros insistieron en lo mismo y luego se lo llevaron.

Reyes es hijo de José María Reyes Matta, uno de los principales dirigentes de la izquierda de Honduras durante la década de los 80.

MÉXICO RECLAMA

A través de su cuenta en Facebook, la Embajada de México en Nicaragua informó que solicitaron al Gobierno de Nicaragua la devolución de los artículos sustraídos de la buseta de los seis ambientalistas de la Caravana Mesoamericana para el Buen Vivir expulsados.
La sede diplomática compartió un enlace para que los mexicanos que viajen a Nicaragua se inscriban en el Registro para Mexicanos en el Exterior, esto tiene como propósito “facilitar la comunicación entre el Gobierno de México y sus ciudadanos en el exterior”.

La Prensa