En operación hormiga, la CNTE llega al Zócalo

Miles de maestros disidentes del sindicato oficial lograron manifestarse en el Zócalo capitalino pese a la presencia de cientos de elementos de la fuerza pública, al aplicar una operación hormiga para arribar hasta las inmediaciones del Palacio Nacional, donde realizaron un mitin en rechazo a la reforma educativa.

Policías de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina realizaron un operativo para contener una posible movilización hacia la Plaza de la Constitución, debido a que profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación habían anunciado una marcha que partiría del Hemiciclo a Juárez.

Entonces, cientos de profesores se trasladaron en pequeños grupos mediante autobús, el Metro y a pie, y se concentraron frente a la Catedral Metropolitana.

Poco despues de las 10:30 de la mañana comenzó la llegada masiva de contingentes que realizaron un mitin frente a Palacio Nacional. En un improvisado templete, dirigentes de la CNTE afirmaron: Rompimos el cerco para llegar al corazón de la patria; los maestros resistimos y resistiremos.

Francisco Bravo, integrante de la dirección política del magisterio disidente, destacó que el gobierno federal está dando largas al conflicto, que durará lo que ellos quieran, porque siguen planteando propuestas dentro de la reforma educativa y nosotros decimos que no. Si esa situación continúa, es el propio gobierno el que pone en riesgo el inicio del ciclo escolar 2016-2017.

Por su parte, Enrique Enríquez Ibarra insistió en que los planteamientos presentados en la Secretaría de Gobernación son muy claros: pedimos la abrogación o suspensión definitiva de esta reforma laboral y administrativa; que se abra a una verdadera discusión democrática, plural, con todos los sectores sociales, para la construcción del modelo educativo que el país requiere, y que solucionen las afectaciones que ha ocasionado la aplicación de su nefasta reforma.

Ante la llegada de cientos de docentes, las decenas de elementos de seguridad que custodiaban las carpas donde se desarrollan las actividades de la Aldea Digital, en la plancha del Zócalo, determinaron cerrar durante unos momentos los accesos a las instalaciones, aunque luego fueron reabiertos.

Los dirigentes recordaron que el magisterio disidente ha pagado un alto costo por la aplicación de una reforma que está condenada al fracaso. Por eso, afirmaron, ante los llamados de la cúpula empresarial para exigir que el Estado aplique todo el peso de la ley por los bloqueos carreteros y de vías férreas, por los altos costos económicos que dicen sufrir, quisiéramos pedirles que con la misma fuerza demandaran al gobierno federal castigo y justicia por nuestros 14 caídos en esta lucha magisterial, que incluye la masacre de Nochixtlán; que se garantice verdad y justicia en el caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, y por todos los daños ocasionados a los 3 mil 360 maestros cesados, a las miles de familias de docentes afectados por descuentos y despidos, y a las decenas de compañeros detenidos.

“No somos nosotros –dijo Bravo– quienes generamos este conflicto. Llevamos siete mesas de diálogo y no hemos podido avanzar en el punto central: la abrogación de la reforma educativa.”

Después del mediodía los docentes dieron una vuelta a la Plaza de la Constitución y continuaron hacia la Secretaría de Educacón Pública, donde también se manifestaron.

La Jornada