Bolivia convocó a la comunidad internacional a sumarse a la defensa de los recursos hídricos del Silala, para que se respete su curso natural y deje de ser utilizada en beneficio de privados, tal como actualmente considera que lo hace Chile.

La convocatoria la hizo el presidente Evo Morales durante una conferencia de prensa en la que recordó que existe un compromiso internacional para proteger los recursos hídricos destinados a la supervivencia de la humanidad, cuya mayor reserva, el 97%, se encuentra en depósitos fósiles subterráneos, como es el caso del Silala.

“Las naciones deben garantizar su adecuada conservación y uso en favor de las futuras generaciones, no se puede seguir explotando y utilizando el recurso agua como si fuera interminable y en las mismas condiciones que en el pasado…Los reservorios fósiles son un bien no renovable, destinado únicamente a la vida y de manera regulada”, reflexionó.

Dijo que en el pasado “el neocolonialismo privilegió inconsultamente el uso de las aguas fósiles” en favor de privados, como ocurrió en el caso del desvío de este recurso hídrico que nace en bofedales que se encuentran en Potosí y que en 1908 fue desviado en favor de las actividades mineras en Chile.

“El desenfreno de la minería quebró ese equilibrio natural en favor del apetito industrial, se forzaron las captaciones… Estas obras artificiales han herido nuestra naturaleza, nuestros bofedales, han dañado ecosistemas únicos en el mundo”, denunció, para luego anunciar que “ha llegado el tiempo de reestablecer el buen uso de los recursos que nos legó nuestra madre tierra”.

Insistió en que Bolivia defenderá las aguas del Silala “desde un punto de vista de la vida para la humanidad” y no solamente desde el punto de soberanía y reveló que su postura ya recibió respaldo de actores internacionales preocupados por el buen uso de los recursos hídricos destinados al consumo de los seres humanos.

“Después de que enfocamos esta forma de defensa, organismos internacionales, Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), van sumándose al apoyo para defender a estas aguas de los manantiales del Silala, que son fósiles y finitas”, afirmó.

El 6 de junio Chile interpuso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya una demanda para que los recursos hídricos del Silala sean reconocidos como un río de curso internacional, a lo que Bolivia respondió con el anuncio de la presentación de una contrademanda.

Bolivia defiende la tesis de que el Silala es un manantial cuyo caudal fue desviado artificialmente por Chile en 1908 para beneficiar a empresas mineras.

La Razón


Canciller Muñoz viajará con Insulza a La Haya para entregar contramemoria

El jueves, en una reunión que duró poco más de 40 minutos en el Palacio de La Moneda, el canciller Heraldo Muñoz y el agente chileno ante La Haya, José Miguel Insulza, le entregaron a la Presidenta Michelle Bachelet una copia de la contramemoria a la demanda de Bolivia.

Se trata del documento que responde a la memoria ingresada en abril de 2014 a la Corte Internacional de Justicia por el gobierno de Evo Morales, en la que se incluyeron los argumentos de la solicitud para que se obligue a Chile negociar una salida con soberanía al Pacífico.

El escrito contempla, además, cinco libros con datos anexos sobre el asunto.

Una vez finalizada la reunión de ayer, la Presidenta Bachelet confirmó que será el propio canciller quien viajará a La Haya junto a Insulza para entregar personalmente el texto al tribunal. Esto -recalcó- antes del plazo, que vence el 25 de julio próximo, aunque no precisó el día exacto.

“Tanto el canciller como el agente viajarán para entregar una copia de esta contramemoria”, dijo la jefa de Estado.

Además, comentó que el documento “contiene sólidos fundamentos jurídicos e históricos”, y destacó que “este es un trabajo de altísima calidad, coordinado, hecho por expertos, por juristas internacionales y nacionales, por profesionales”.

La Mandataria también reiteró que “la soberanía de nuestro país no está en juego de ninguna manera”, junto con agregar que “en esta fase vamos a demostrar que, más allá de toda duda, no existe ninguna obligación de negociar (un acceso de Bolivia al mar)”.

Asimismo, el canciller se mostró satisfecho por el documento final y sostuvo que “lo que hay es una discusión (respecto a ) si las conversaciones que tuvieron lugar a través de la historia entre Bolivia y Chile constituyen una obligación, cuestión que nosotros decimos que no corresponde, porque es de la naturaleza de las relaciones internacionales el sentarse a escuchar y tener intercambios diplomáticos”.

Así, explicó que eso “se va a demostrar con hechos, arraigados en la historia, y con los casos jurídicos que avalan nuestra posición”.

Por ahora, el contenido de la contramemoria chilena es de carácter reservado -según establece la Corte de La Haya-, al menos hasta que comiencen los alegatos.

Sin embargo, desde el equipo chileno han manifestado que el documento contiene una gran cantidad de argumentos de carácter histórico, debido a la estrategia que ha desarrollado el Presidente boliviano al poner en duda las condiciones en las que ambos países firmaron el Tratado de 1904.

En ese sentido, el agente Insulza explicó ayer que en la contramemoria la “parte histórica ha sido bastante más fortalecida por el conjunto del grupo de historiadores de la mayor competencia”. Y sostuvo que “tiene que ser histórica (parte de la argumentación) porque todos los acontecimientos que Bolivia alega ocurrieron a lo largo del siglo XX, entonces naturalmente hay que referirse a los hechos históricos en los cuales se embarcó”.

Luego que Chile entregue la contramemoria, Bolivia debe ingresar al tribunal internacional un documento de respuesta, denominado “réplica”, lo que a su vez debe ser contestado por Chile a través de una “dúplica”. Esto, antes de que se inicie la fase oral del juicio.

La Tercera