Los opositores al régimen de Daniel Ortega no ven como algo nuevo el acoso y el espionaje que el Gobierno realiza a través de civiles, los que la población llama “orejas”. Según sus palabras, es un retroceso a una situación que creían superada en la historia de Nicaragua.

El diputado opositor Eliseo Núñez Morales considera que la Policía Nacional ha llegado a un “nivel de descaro total” al usar civiles como “orejas o espías” en su misión de obtener información de las personas críticas u opositoras al Gobierno.

Núñez señaló que muchas circunstancias recientes demuestran que el gobierno orteguista ha intensificado “su paranoia”, mencionando el caso de los extranjeros expulsados de Nicaragua, miembros de la Caravana Mesoamericana para el Buen Vivir, a quienes se les hizo un interrogatorio político por su asistencia a la comunidad rural La Fonseca (Caribe Sur), donde radica la líder contra el proyecto del Canal Interoceánico, Francisca Ramírez. A ellos se les acusó de manipular explosivos, mientras ayudaban a hacer hornos artesanales a los campesinos.

Núñez hizo referencia a los testimonios de campesinos de esa comunidad, publicados en la edición de este lunes de LA PRENSA, a través de los cuales denunciaron que son víctimas de espionaje y acoso de parte de civiles que colaboran con la Policía y el Ejército, debido a su activismo contra el proyecto del Canal.

“El Gobierno tiene la obligación de dar libertades y seguridad y no es justificable que a cambio de seguridad te quiten libertades. Menos es justificable que los sistemas de seguridad y los sistemas de Inteligencia se estén empleando con fines políticos”, agregó Núñez.

PROHIBIDO POR LEY

El legislador señaló que es totalmente ilegal realizar actividades de espionaje político, porque está claramente prohibido en la Constitución.

El general en retiro Hugo Torres expresó que el acoso contra la gente anticanal es muestra de que Ortega “sabe que no tiene más opción que usar la represión para asegurar su permanencia en el poder”.

“Como Daniel Ortega sabe que los resultados de las encuestas (recientes) son mentira, porque a lo mucho él goza del treinta por ciento de la intención de voto (y no sesenta) y mucho es voto cautivo y el voto obligado que es el de los trabajadores públicos para que no los corran, debe usar la represión para conservar el poder”, dijo Torres.

Elvira Cuadra, directora del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), recordó que la vigilancia política se vivió en la época del somocismo y en la década de los ochenta, con el sandinismo.

BUSCAN INTIMIDAR

La excomandante guerrillera Dora María Téllez recordó que ha sido habitual en todas las épocas el espionaje político de parte de la Policía, el Ejército, la Guardia Nacional y durante la época de la revolución sandinista, pero se trató de regular y penalizar con las reformas constitucionales de 1995. Téllez explicó que los aparatos de Inteligencia militar deberían ser usados para la defensa del país, pero actualmente son usados como espionaje político.

Téllez relata que en el aniversario del fallecimiento de Herty Lewites, este fin de semana, “había dos oficiales de Inteligencia parados en la puerta del cementerio de Jinotepe tomando nota”.

NO SON CASOS AISLADOS

Elvira Cuadra, directora ejecutiva del Ieepp, opinó que las denuncias de espionaje o vigilancia política son graves desde el punto de vista de que ya no son casos aislados, sino que se han convertido en denuncias constantes de ciudadanos. Reconoció que hasta ahora se están conociendo evidencias más claras de la vigilancia o espionaje político, pero mencionó que encuestas realizadas por el Ieepp mostraban una percepción de “conflictividad y violencia política”. “No es posible que las instituciones públicas estén realizando esta clase de acciones”, dijo.

La Prensa