Amparadas por el proyecto ‘Empoderamiento de la mujer indígena a través del fortalecimiento de actividades productivas que mejoren su calidad de vida’, más de 60 mujeres de la comarca Ngäbe Buglé, iniciaron un emprendimiento con miras a mejorar su calidad de vida, venciendo obstáculos como la pobreza o la baja escolaridad.

El proyecto, organizado y facilitado por Fe y Alegría Panamá que forma parte de la Federación Internacional de Fe y Alegría, obra de la Compañía de Jesús, se propone empoderar a la mujer indígena, a través del fortalecimiento de actividades productivas.

‘Consiste en capacitaciones en temas como autoestima, liderazgo, mujer solidaria, generación de ingresos y administración de proyecto’, afirmó Maritza Aguilar, directora de Fe y Alegría.

La iniciativa surge como complemento del programa Espacios para Crecer (EpC), que tiene el objetivo de erradicar el trabajo infantil, puesto que ‘en el tema del trabajo infantil no solo hay que atender a los niños, si no que hay que brindar una solución económica a la familia’, dijo Aguilar.

Luego de un análisis en conjunto con las participantes, se determinó cuáles son esas actividades donde tienen mayor conocimiento y potencial, en base a esto se realizaron diversos talleres continuidad de un proceso de sensibilización y capacitación, lo que facilitó la aceptación del proyecto en la comarca.

COMUNIDADES BENEFICIADAS

‘Las beneficiarias viven en las comunidades de Quebrada Loro, Oma y Kuarima, de la comarca Ngäbe Buglé y son madres de niños que forman parte del programa EpC,’, señaló Karol Díaz, coordinadora del proyecto.

Según una encuesta aplicada a las participantes, la mayoría de ellas está entre 30 y 40 años, ‘una edad muy productiva’, además tienen entre cuatro y seis hijos.

‘El programa nos ha enseñado a ser mujeres emprendedoras, capaces de llevar un proyecto adelante y no solo para beneficio propio, si no el de nuestras familias y comunidad’, afirmó Omaira Surdo Miranda, una de las beneficiarias.

Las mujeres de Oma producirán artesanías (naguas, tapetes, bolsos y chaquiras) para la venta local.

Las de la comunidad de Kuerima venderán mercancía seca, pues las familias del lugar se ven obligadas a ir a otras comunidades a adquirirla a altos costos.

Situación similar viven los miembros de Quebrada Loro con el precio de las telas de la ropa típica Nögbé. Por lo que las emprendedoras del lugar se dedicarán a la venta de estas telas y otros materiales necesarios en la elaboración de la vestimenta.

La iniciativa comenzó en 2005, cuando se ejecutó el proyecto ‘Empoderamiento de mujeres indígenas y campesinas de Panamá, financiado por el Gobierno Vasco y la Fundación Alboan. Se desarrolló en las provincias de Coclé y Darién.

‘Dado el éxito anterior, para los años 2009 y 2010, y con la finalidad de fomentar una participación de la mujer indígena y campesina, se dio el proyecto ‘Participación de la mujer indígena y Campesina en el desarrollo rural sostenible de Coclé y Comarca Nöbe Buglé’, señaló Díaz.

A éste le siguió el proyecto ‘Empoderamiento y participación de la mujer campesina en los procesos de desarrollo local en la costa Abajo de Colón’.

La Estrella de Panamá