Contexto Nodal
Luego de un año de proceso judicial, un tribunal paraguayo condenó a 11 campesinos con penas de entre cuatro y 30 años de cárcel por la denominada Masacre de Curuguaty, ocurrida el 15 de junio de 2012. Ese día, más de 300 policías desalojaron a unos 70 campesinos de unas tierras en litigio entre el Estado y una empresa. En el enfrentamiento fallecieron 11 campesinos y seis policías. El hecho sirvió de pretexto para que se diera, una semana después, el golpe parlamentario que destituyó a Fernando Lugo. La Justicia paraguaya solo investigó la muerte de los policías, lo que generó un fuerte repudio en amplios sectores del Paraguay.

Ciudadanos de varios sectores sociales acompañaron la multitudinaria marcha convocada por los familiares de los condenados y caídos en la masacre de Curuguaty para exigir la libertad de los labriegos penados por el Poder Judicial.

Aproximadamente a las 19.00 se inició la caminata desde la esquina del Colegio Cristo Rey hasta la Plaza de la Justicia, ubicada frente al Palacio de Justicia, donde se realizó el acto central. Ahí se vio a miles de manifestantes, además de un centenar de policías escoltando perimetralmente el edificio con carros hidrantes.

El lema principal de la marcha fue exigir la libertad de los campesinos condenados y la nulidad del juicio que culminó el pasado lunes con la lectura de la sentencia.

REPUDIO. El principal vocero de la noche fue Adalberto Castro, quien estuvo privado de libertad y fue condenado a 4 años de prisión, y quedó en libertad al estar preso esa misma cantidad de años. Agradeció a la ciudadanía por el apoyo que les están dando, y solicitó a otros para que también acompañen su lucha “contra la injusticia”.

“Me tuvieron injustamente en la cárcel, y ahora a cuatro compañeros le condenaron a 18, 20 y 35 años. Es por eso que ahora me encadeno (en la plaza), y si me quieren de nuevo enviar a la cárcel por luchar por el bien, iré de nuevo preso”, dijo Castro.

Aseguró que seguirán firmes en pedir la libertad de los presos, puesto que se movilizan por ellos y por los caídos en Marina Cué, recordando que 11 compañeros suyos que lucharon por un pedazo de tierra perdieron la vida “junto a otros 6 compatriotas que fueron utilizados para reprimir”.

El 15 de junio del 2012 se produjo la masacre de Curuguaty, donde la Policía intentó desalojar a campesinos que ocupaban Campos Morombí, supuesta propiedad del fallecido caudillo colorado Blas N. Riquelme, pero que tras las muertes el Indert dijo que eran tierras públicas.

Condenas. Rubén Villalba fue condenado a 30 años de prisión, más 5 años de medidas de seguridad. Luis Olmedo, a 20 años; Arnaldo Quintana y Néstor Castro, recibieron 18 años, y Lucía Agüero, María Fani Olmedo y Dolores López, están condenadas a 6 años de cárcel. Felipe Benítez Balmori, Juan Carlos Tillería, Alcides Ramírez y Adalberto Castro, recibieron 4 años de pena, pero están libres por compurgamiento de ella.

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No prospera idea de crear comisión sobre Curuguaty

La intención del Frente Guasu (FG) de crear una Comisión de Investigación para el caso Curuguaty no prosperó ayer en la plenaria. El planteamiento generó un largo y acalorado debate en el que no faltaron las acusaciones entre parlamentarios.

El senador de Avanza País, Miguel Ángel López Perito, planteó aprobar sobre tablas la propuesta, pero no tuvo acompañamiento y fue derivada a las comisiones. Como argumentación dijo que se debería tener en cuenta la recomendación del Consejo de los Derechos Humanos, que pidió al Paraguay generar una comisión independiente para investigar el mencionado proceso. Expresó que no crea prudente la creación de la Comisión Bicameral ni Unicameral, por lo que solicitó la aprobación de una resolución que diera potestad al presidente del Senado, Robert Acevedo, a tener en cuenta la recomendación por ONU y concretar la comisión.

“Creo recomendable no plantear ningún tipo de Comisión Bicameral ni Unicameral parlamentaria por que acá se puede generar fácilmente un conflicto de poderes. De ahí que (…) habiendo analizado con colegas estamos llevando adelante la propuesta de sacar una resolución de este Senado por la cual se encomienda al presidente del Senado a asumir las gestiones pendientes a implementar las gestiones pendientes del Consejo de las Naciones Unidas”, indicó.

El colorado Juan Darío Monges calificó de interesante la propuesta, pero también de gran complejidad por lo que no creyó prudente analizar sobre tablas y solicitó que el proyecto sea derivado a la comisiones. Mientras tanto, el liberal Fernando Silva Facetti se opuso al tratamiento sobre tablas de dicha moción, alegando que se debe respetar la independencia de los poderes.

“Yo me opongo al tratamiento sobre tablas y a la conformación de la comisión en los términos establecidos (…) por la independencia de poderes”, apuntó. Finalmente, el proyecto fue derivado a las comisiones para emitir dictámenes y posterior tratamiento.

La Nación