Cambia la tónica del 25 de julio

Un día como ayer, hace exactamente 12 años, en el complejo recreativo de La Guancha, en Ponce, estaba todo listo para recibir a unas 50,000 personas convocadas por la administración de la entonces gobernadora Sila M. Calderón para conmemorar la proclamación de la Constitución del Estado Libre Asociado (ELA).

Fue una actividad por todo lo alto que conllevó un gasto de unos $400,000 y la activación de sobre medio millar de efectivos de seguridad.

Al igual que ahora, aquella celebración ocurrió en el marco de un año electoral, y aunque se trataba de un acto oficial, los matices político-partidistas habituales estuvieron presentes, y el evento sirvió para catapultar la figura de Aníbal Acevedo Vilá como el candidato del Partido Popular Democrático (PPD) a la gobernación.

El gobierno de Alejandro García Padilla conmemorará la Constitución del ELA en la Fundación Luis Muñoz Marín, en San Juan, de una forma mucho más discreta y mesurada.

Y aunque su administración ha planteado la necesidad de ajustar el evento a la moderación que impone la crisis fiscal, permea en el ambiente el estado de incertidumbre en que ha quedado sumido el estadolibrismo tras las recientes determinaciones del Tribunal Supremo de los Estados Unidos y la ley que aprobó el Congreso para imponer una junta federal de control fiscal.

Rolando Padua, subsecretario del Departamento de Estado (DE), estimó que para la actividad que llevarán a cabo hoy destinarán cerca de $2,500, y el área que ocuparán solo acomoda alrededor de 700 personas. El funcionario anticipó que sería un evento “modesto”, sin grandes despliegues artísticos, como otros años, y se centrará principalmente en el aspecto protocolar de la efeméride.

“Estamos siendo responsables y conscientes de nuestra realidad. Nos hemos asegurado que estos actos se celebren de acuerdo a la realidad fiscal y que no se está haciendo un mal gasto de fondos públicos”, dijo Padua a El Nuevo Día.

El mensaje principal estará a cargo de García Padilla, y lo precederá la lectura de la proclama por parte del secretario del DE, Víctor Suárez, y del preámbulo de la Constitución, que estará a cargo del recién confirmado juez asociado del Tribunal Supremo Ángel Colón Pérez. El acto oficial comenzará a las 10:00 a.m., y se espera que al mediodía haya finalizado.

El presidente del PPD y candidato a la gobernación, David Bernier, tuvo su propio acto político ayer en San Lorenzo, pero adelantó que igualmente acudiría hoy a la actividad gubernamental.

“Definitivamente, esta celebración tiene que ser bien comedida, tomando en consideración que se está en un momento de reflexión sobre el ELA. Obviamente, más que una celebración, debe ser una reflexión, y una reflexión por los buenos recuerdos -porque los hubo- pero no se puede quedar ahí”, manifestó, por su parte, el exsenador popular Eudaldo Báez Galib.

A juicio del veterano político, es momento de que el PPD sedetenga a pensar seriamente sobre las implicaciones que han tendido los eventos acontecidos recientemente en la capital federal en torno a la fórmula política del ELA, y sus posibilidades de desarrollo ante esa nueva realidad.

“El ELA rindió una labor excepcional, trajo una Constitución, un desarrollo económico, Puerto Rico se convirtió en lo que ha sido a través del ELA… Al abandonarse el desarrollo del ELA, el tiempo le pasó por encima, y ya no es la herramienta que era, ahí es que el Partido Popular tiene que analizar si la herramienta es desarrollable todavía o qué otra herramienta tiene que buscar para seguir echando hacia adelante a Puerto Rico”, acotó Báez Galib.

Para el historiador Néstor Duprey, no debe extrañarle a nadie cómo ha cambiado la tónica de los actos conmemorativos, aunque advirtió que esa evolución no es reciente, sino que viene gestándose hace años.

El analista resaltó que, cuando se instauró el ELA en 1952, las ceremonias conmemorativas en los años siguientes se distinguían por contar con la presencia de altos dignatarios de Estados Unidos y el extranjero, pues el interés principal era darle “legitimidad internacional” a la nueva condición política de Puerto Rico.

Eso cambió, abundó Duprey, cuando el Partido Nuevo Progresista (PNP) llegó al poder en 1968, e impulsó con mayor vehemencia la celebración de la independencia de los Estados Unidos el 4 de julio, y la conmemoración de la Constitución del ELA pasó a un segundo plano.

“Pero no hay duda de que, en la medida de que el ELA, como condición política ha ido perdiendo apoyo electoral y legitimidad jurídica en Estados Unidos y frente a la comunidad internacional, ha ido perdiendo el carácter de celebración de la condición política y se ha convertido más en la celebración de la Constitución, y el texto constitucional ha adquirido un protagonismo mayor frente a la condición política”, puntualizó el historiador soberanista.

“La condición política se ha ido deslegitimando y se ha convertido en un peso político difícil de cargar”, afirmó.

Ese desgaste del ELA se proyecta en la austeridad de los actos de hoy, opinó Duprey. “Es el reconocimiento de la precaridad de esa condición política. No es casualidad”, resaltó.

No obstante, Duprey recalcó que la situación en la que se sitúa hoy el ELA no es el único motivo por el que han perdido fuerza los actos del 25 de julio. Opinó que la constante fiscalización sobre el uso de fondos públicos en un evento con visos partidistas ha tenido su parte, al igual que la apatía de los electores de todas las ideologías en torno a las actividades proselitistas y a las movilizaciones a mítines políticos.

La pobre participación en este tipo de eventos, sin embargo, no debe confundirse con la posible pérdida de capacidad de los partidos para llevar electores a las urnas en eventos electorales, advirtió Duprey.

“Utilizar este tipo de actividad como barómetro de fortaleza electoral tiene mucho de espejismo porque los dos partidos principales no han perdido su capacidad de movilización, claro, la movilización de hoy, por la apatía, la transformación de la militancia, por la gente, ya no es lo que era en los ‘70”, resaltó.

El Nuevo Dia


MINH y PPT coinciden: “Nada que celebrar” este 25 de julio

El Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) y el Partido del Pueblo Trabajador (PPT) coincidieron hoy en apuntar que este 25 de julio “nuestro pueblo no tiene nada que celebrar”.

En declaraciones escritas de Julio Muriente Pérez, el copresidente del MINH señala que “en todo caso, adquiere más relevancia que nunca que fue el 25 de julio de 1898 cuando Puerto Rico fue invadido y tomado como botín de guerra por las fuerzas armadas estadounidenses, en el marco de la guerra hispano-cubano-americana”.

Agrega que “a partir de entonces -hace 118 años- hemos sido sometidos a la dominación colonial que nos ha conducido a la profunda crisis económica y social que enfrentamos en la actualidad”.

“El fracaso estrepitoso del Estado Libre Asociado (ELA), criatura del Congreso de Estados Unidos establecida el 25 de julio de 1952, es el fracaso del colonialismo que sólo se resuelve con la recuperación de nuestra soberanía nacional, que nos permita decidir libremente nuestro destino”.

Muriente Pérez añade que “como si fuera poco, ahora nos imponen una junta de control fiscal, que para todos los efectos tiene consecuencias y propósitos dictatoriales, encaminada a empobrecer aún más a nuestro pueblo”.

“Hace 38 años, el 25 de julio de 1978, los jóvenes independentistas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví fueron asesinados por miembros de la Policía de Puerto Rico, en el Cerro Maravilla. Ese hecho espantoso lo recordamos con gran estremecimiento. Definitivamente, el 25 de julio no hay nada que celebrar, y sí mucho que denunciar”, concluyó.

Mientras, el candidato a gobernador por el PPT, Rafael Bernabe, apuntó que “la selección del 25 de julio para proclamar el ELA en 1952 tenía como objetivo desplazar del recuerdo otro 25 de julio: el 25 de julio cuando se inició la relación colonial entre Puerto Rico y Estados Unidos. Esa selección también intentaba señalar que la creación del ELA había dejado atrás aquella relación colonial, al crear un pacto entre Puerto Rico y Estados Unidos”.

“Acciones y declaraciones recientes del gobierno federal han demostrado, para quien necesitaba demostración, que la creación del ELA no eliminó aquella relación colonial. Puerto Rico sigue siendo un territorio no incorporado de Estados Unidos, sujeto a los plenos poderes del Congreso. Dicho sencillamente, es una colonia en pleno siglo XXI. Esto es inaceptable”, indicó.

Concluye, por tanto, que “el 25 de julio no hay nada que celebrar. Esta fecha, en todo caso, debe ser ocasión para redoblar la exigencia de la más pronta descolonización de Puerto Rico. El PPT está comprometido con la pronta solución del problema del estatus, a través de un proceso de autodeterminación que sea vinculante, informado, participativo y, hasta donde sea posible, producto del consenso”, expresó.

Metro