La comisión que encabeza el canciller David Choquehuanca logró ingresar al puerto de Arica, tras lo cual concluyó que se comprobaron una serie de vulneraciones al libre tránsito comprometido en el Tratado de 190. “Este libre tránsito lo han convertido, lamentamos decir, en un verdadero negocio”, dijo el ministro. En La Paz, el cónsul chileno Milenko Skoknic fue convocado y rebibió una nota formal de protesta. Chile anunció que hará lo mismo.

“Este libre tránsito lo han convertido, lamentamos, hay que decir, en un verdadero negocio”, concluyó este lunes el canciller David Choquehuanca durante una conferencia de prensa en la que informó sobre los primeros resultados del recorrido que hizo la comisión boliviana de alto nivel enviada al puerto de Arica para verificar las denuncias de abusos, discriminación y trabas al libre tránsito.

Mientras, en La Paz, el canciller interino, Carlos Romero, convocó al consul de Chile, Milenko Skoknic, para presentar una nota verbal de protesta por el trato que recibió la comitiva boliviana en ese puerto, donde tuvo que esperar seis horas para iniciar el recorrido. El gobierno chileno anunció similar acción diplomática porque considera que la visita fue una provocación y que la comisión actuó con “arrogancia” en el puerto de Arica.

En la conferencia que ofreció Choquehuanca, junto a la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, y el titular del Senado, Alberto Gonzales, identificó varias vulneraciones al libre tránsito, como el hecho de que la soya boliviana de exportación se encontraba a la intemperie y servía de alimento para aves, además de otras irregularidades que afectan el comercio.

Ya antes, había dicho que el incumplimiento del libre tránsito se pudo constatar por el maltrato que recibió la comitiva boliviana de parte de los funcionarios de la empresa Terminal Puerto Arica S.A (TPA). También observó las condiciones de la carretera hasta ese puerto.

“Chile no cumple el artículo 6 del Tratado de 1904, que establece dos compromisos fundamentales hechos con Bolivia”, que hacen a la “perpetuidad y con el más amplio y libre tránsito” del flujo comercial y a pactar “de manera conjunta” la reglamentación y medidas administrativas relacionadas con el libre tránsito como tarifas, afirmó Choquehuanca.

Agregó que fueron identificadas “un gran número de normas que afectan al libre tránsito boliviano y que nunca han sido acordadas con Bolivia” e identificó a las exigencias de formularios en el paso fronterizo de Chungará, la obligación de los transportistas de contratar representantes legales chilenos, la fiscalización vehicular y multas, los largos trámites para los insumos relacionados con proyectos de industrialización en Bolivia, y cobros fijados unilateralmente en contravención al Tratado de 1904.

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, calificó a la visita como “una provocación”, mientras que el presidente Evo Morales, desde su cuenta en Twitter, respondió que hay una intención manifiesta de ocultar la verdad de lo que ocurre con la inicial negativa de permitir el ingreso de la comisión oficial al puerto de Arica: “Gobierno de Chile pretendía ocultar abusos contra transportistas bolivianos, incumplimiento de tratados de comercio y libre tránsito”, escribió.

Choquehuanca y el resto de la comitiva tuvieron que esperar más de seis horas para entrar al puerto, donde están oficinas nacionales. Gonzales expresó su molestia por la demora y en su primer contacto con un personero del puerto lo interpeló: “¿El 80% de su sueldo sabe quién se lo paga?, y complementó: “¡Bolivianos!”. “Entonces, usted nos va a tratar con respeto”, exigió.

La excesiva fiscalización a la carga porque sobre ella pesa sospechas de vínculo con consustancias controladas, el abrir la carga que no tiene destino a ese país y que quiebra los acuerdos ratificados por ambos naciones, además del mal estado de la carretera entre Bolivia y Arica, también fueron identificados como vulneraciones al libre tránsito.

En La Paz, el canciller interino Carlos Romero convocó al cónsul chileno en La Paz, Milenko Skoknic, y le entregó una nota verbal de protesta por las “hostilidades” de la que fue objeto la comitiva boliviana. Poco después, Muñoz anunció similar acción diplomática porque Bolivia trató de “imponer con arrogancia” su visita a los puertos de Arica y Antofagasta.

“Este libre tránsito lo han convertido, lamentamos decir, en un verdadero negocio”, insistió Choquehuanca y anunció “nuevas acciones” en función a la evaluación del estado de situación encontrado, aunque para este martes también está prevista una visita al puerto de Antofagasta que, junto a Arica, son los principales puntos de ingreso y salida de la carga nacional.

La Razón


Canciller Muñoz acusó “descaro” e “impudicia inaceptable” de su par boliviano

El ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, sostuvo, en conversación con El Diario de Cooperativa, que en la “visita privada” a Chile de su par boliviano, David Choquehuanca, hay un “descaro” e “impudicia inaceptable”.

El domingo llegó a Chile una comitiva boliviana de 58 personas encabezada por el canciller de ese país con el fin de “inspeccionar” las condiciones en que trabajan los choferes de camiones bolivianos en los puertos de Arica y Antofagasta.

Si bien el ministro Choquehuanca ha manifestado que el viaje es “en son de amistad”, desde la Cancillería chilena acusaron el sábado una “descortesía flagrante”.

A juicio de Muñoz, “hay un doble discurso, porque en Bolivia ellos acusan incumplimiento y abusos a los camioneros y dicen que viene en inspección; llegan a Chile, pasan la frontera -por lo demás, no querían someterse a las autoridades de inmigración y se les obligó a hacerlo, como a toda persona que entra al territorio- y dice que vienen en son de hermandad”.

“Es una provocación y, además, con cero credibilidad, porque hay un descaro: vienen a Chile con el ánimo supuesto de denunciar abusos a los camioneros bolivianos, cuando en este momento hay anunciado un paro nacional de camioneros bolivianos en todo el territorio boliviano”, añadió el secretario de Estado.

El canciller chileno continuó señalando que “aquí hay un doble discurso y una impudicia que es inaceptable”

“Ahora, si vienen en visita privada y pretenden ir al puerto, en primer lugar, tienen que someterse al tratamiento de una visita privada, por lo tanto, se hará a la hora que corresponda y que la autoridad del puerto defina y en un número limitado, porque no pueden entrar casi 60 personas al puerto”, señaló.

“No hay visita inspectiva alguna”

De acuerdo con la apreciación de Muñoz, en el viaje de Choquehuanca “no hay visita inspectiva alguna, esta delegación viene en una visita privada”, porque “no han cumplido con los mínimos requisitos y prácticas diplomáticas”.

“Chile tiene cuatro tipos de visitas extranjeras: las visitas de Estado, las visitas oficiales, las de trabajo y las privadas y ellos no han cumplido con los protocolos de notificar con la debida anticipación y concordar y convenir con Chile una visita de trabajo”, remarcó el canciller chileno.

“A nadie le cabe la menor duda que esto es una operación mediática: vienen 30 periodistas bolivianos acompañando al canciller Choquehuanca. Yo nunca he viajado, a países importantes incluso, con más de dos o tres periodistas, de modo que esta es una operación mediática”, prosiguió el ministro.

El jefe de la diplomacia afirmó que “Chile ha advertido al Gobierno de Bolivia, muy claramente, que tenía que formalizarse y que tenía que acordarse esta visita. Ellos no lo hicieron, porque ésta es una provocación, es una operación mediática y creo que a todo el mundo esto le queda muy evidente”.

Bolivia “contra la pared”

Heraldo Muñoz también comentó las declaraciones de Evo Morales, en que lo tildaba de “patriarca” y sostuvo que “el tuit del presidente Morales es un agravio a la Presidenta de la República”.

“Suponer que yo me mando solo me parece insólito, pero estamos ya acostumbrados a los insultos, que se repiten tanto que nos resbalan”, indicó.

“Bolivia ha estado muy contra la pared desde que presentamos la demanda por las aguas del Río Silala. Ellos dicen que en el Río Silala, como nace en Bolivia, el 100 por ciento de sus aguas debían ser utilizadas sólo por Bolivia, negando que este es un río internacional que pasa a Chile por la natural ley de la gravedad”, añadió Muñoz.

El canciller concluyó que “nosotros le hemos otorgado escolta policial, porque es necesario que una autoridad con la investidura de un canciller tenga la protección necesaria para que sus desplazamientos sean seguros y fluidos, así que no hay que caer en nada”.

“Chile es un país libre, pacífico, abierto, de modo que ellos pueden entrar, pero en la condición que ellos han preferido, de visita privada”, concluyó.

Cooperativa


Evo considera que la visita a Chile ya confirmó la vulneración de acuerdos y del Tratado de 1904

En un ambiente de tensión con Chile por haber impedido el ingreso del canciller David Choquehuanca al puerto de Arica, por supuestamente no tener la autorización correspondiente, el presidente Evo Morales aseguró este lunes que la visita de la comisión que encabeza el jefe de la diplomacia boliviana ya logró desvelar la vulneración chilena de acuerdos y del Tratado de 1904 que otorga a Bolivia el libre e irrestrico tránsito hacia puertos de ese país.

“Esta visita que planificamos con anticipación ya da resultados: el Canciller ha verificado (el mal estado de los caminos) desde Chungará, frontera Bolivia-Chila, hacia Arica con 190 kilómetros. Ese tramo podemos recorrer con un buen camino en dos horas, pero (el Canciller) me informó que llegó en nueve horas (…). Ahí podemos imaginar cómo está el estado del camino, esa es una agresión económica de parte de Chile hacia Bolivia, no hacer mantenimiento por el camino donde los bolivianos va a exportar e importar”, indicó.

Según el Mandatario, también se tenía planificado que la comitiva boliviana inspeccione el río Lauca para evidenciar el desvio de sus aguas hacia territorio chileno por la construcción de obras civiles, lo que finalmente ocurrió.

“En imágenes hemos visto cómo Chile, unilateralmente e ilegalmente. ha desviado el río Lauca”, indicó Morales.

La visita de Choquehuanca a Chile, en medio de denuncias por transportistas bolivianos de maltrato por las autoridades chilenas, y el impedimiento de visitar el puerto de Arica, reveló además, según Morales, el miedo que tienen las autoridades chilenas a que se sepa la verdad sobre los atropellos a los transportistas y otros sectores.

“Somos dos países vecinos si hay problemas superarlos para trabajar de manera conjunta, en algunos autoridades puede haber una buena reación, siempre habrán problemas, pero tiene que haber la capacidad de resovler nuiestros problemas”, indicó.

Morales ligó, nuevamente, la reacción chilena a la visita de Choquehuanca a la permanencia de un neocolonialismo racista que todavía perdurá en algunas autoridades chilenas.

La Razón