Especialistas y autoridades de Cuba y Alemania analizaron ayer posibles áreas de cooperación en materia medioambiental relacionadas con la prevención y reducción de los efectos del cambio climático.

Para tal fin, el secretario de Estado en el Ministerio Federal de Medioambiente, Protección de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear de la nación europea, Jochen Flasbarth, visitó la isla caribeña desde el pasado día 21 hasta este miércoles.

Casi al término de su estancia, el funcionario alemán dialogó en exclusiva con Prensa Latina acerca de los motivos y las impresiones de su viaje.

Flasbarth indicó que en Cuba conversó con autoridades de los ministerios de Ciencia, Tecnología y Medioambiente, y de Energía y Minas, así como con representantes del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

‘En las reuniones valoramos cuáles son los temas de interés y prioritarios, pues no estamos aquí con el objetivo de hacer negocios, sino de apoyar en la solución de problemas climáticos y medioambientales de carácter global basados en nuestros conocimientos y experiencias’, dijo.

Como uno de los puntos fundamentales en su programa, el viceministro alemán mencionó la visita realizada al Parque Nacional Alejandro de Humboldt, ubicado en la oriental provincia de Guantánamo y declarado Patrimonio de la Humanidad en 2001.

En relación con ese sitio, Flasbarth comentó que hay un proyecto en funcionamiento fomentado por su país relativo a la valoración de la biodiversidad allí existente, ‘tremendamente hermosa, pero también con una importancia extraordinaria desde el punto de vista económico’.

Según el funcionario, esa investigación puede encontrar aplicaciones en áreas como el turismo, lo cual representa un agregado que con toda seguridad contribuirá a la zona y las comunidades cercanas al parque.

‘Cuba es uno de países con mayor biodiversidad en el mundo y el parque Humboldt tiene una presencia endémica muy significativa que pocos lugares del planeta poseen’, comentó.

Además de la visión económica -añadió-, está el inmenso valor que pueden tener muchas de esas especies desde la perspectiva genética.

‘Ese valor pudiera ser utilizado, por ejemplo, en la medicina y las investigaciones científicas, pero hasta el momento no sabemos cuál puede ser su dimensión total’, apuntó.

‘Para evitar cualquier malentendido, quiero dejar claro que cuando hablo del uso de los valores genéticos no aludo a un interés de Alemania en algún beneficio directo, pues somos uno de los defensores de la firma de convenios que permitan el uso exclusivo de esos valores al país en donde existen, o en coordinación con este’, precisó.

De acuerdo con el visitante, en este caso la cooperación entre ambas naciones no tiene a la ciencia pura como aspecto fundamental, sino a la protección del medioambiente y la naturaleza.

Entre los distintos proyectos ambientalistas que quisiéramos desarrollar figura el cuidado de los bosques, tanto en el parque Humboldt como a nivel nacional; si Cuba estuviese interesada, esa sería un área de trabajo, señaló.

Añadió que Alemania fomenta programas de restablecimiento de bosques en varios países de América Latina.

Por otra parte, el viceministro alemán se refirió a otros aspectos susceptibles a la colaboración, como el uso de la energía renovable. ‘Se trata de un tema muy importante para Cuba, pues sus planes nacionales prevén un cambio de la matriz energética que para 2030 permita que el 24 por ciento de la generación eléctrica provenga de fuentes renovables’.

Señaló que esa es una decisión muy inteligente, pues la isla es un país privilegiado con condiciones naturales favorables para el desarrollo de ese tipo de energía, ‘desde el alto volumen de radiación solar, pasando por la gran extensión de costas con suficiente viento, hasta el uso de la biomasa, fundamentalmente la biomasa cañera’.

También mencionó como posibles áreas de colaboración las relacionadas con el tratamiento y la disponibilidad del agua, el manejo de los residuales y la conservación de la pureza del aire, y aseguró que una vez definidos los proyectos se llegará a puntos como el apoyo financiero para el desarrollo de los mismos.

‘Pero no queremos venir como unos sabelotodo o poseedores de soluciones para todo, solo tenemos la intención de orientar e identificar elementos de interés común’, apuntó Flasbarth, quien precisó que con las restantes naciones de la región proceden de igual manera en asuntos relacionados con el clima y la protección ambiental.

‘Puedo decirle que soy muy optimista tras las conversaciones en Cuba, pero no quiero sobrevalorar mi criterio en cuanto a expectativas basándome en esta corta estancia’. ‘Corresponde a la parte cubana valorar si, en definitiva, considera a Alemania como un socio apropiado para el trabajo en programas medioambientales’, afirmó.

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