Así serán las visitas de Ejército, Farc y ONU a zonas de concentración de la guerrilla

Entre este martes y el próximo domingo, en seis zonas del país y de manera simultánea, el mecanismo tripartito verificará que las zonas veredales y puntos campamentarios cumplan con las condiciones logísticas y de seguridad para que las unidades guerrilleras se concentren allí e inicien su proceso de dejación de armas.

En un hecho sin precedentes, que además significa el mayor acto de confianza mutua, cinco generales y un coronel, miembros de la subcomisión técnica del fin del conflicto, trabajarán de la mano y en el terreno, junto a comandantes de las Farc y a personal civil y militar de las Naciones Unidas (ONU) en la inspección técnica de las 23 zonas veredales y los 8 puntos campamentarios donde se concentrarán los hombres y mujeres de esta guerrilla que dejarán las armas.

Para hacer este trabajo, las partes (gobierno, Farc y Onu) se dividieron en seis zonas del país para realizar las visitas de manera simultánea entre este martes y el próximo domingo, dependiendo de las condiciones climáticas y de seguridad.

A cada zona veredal y punto campamentario llegará una comisión compuesta de 15 a 18 personas, y que además de representantes del mecanismo tripartito incluirá a personal del Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, de Fondo Paz y representantes de los países garantes, Cuba y Noruega.

El alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo; el general Javier Flórez; el comandante de las Farc, Carlos Antonio Losada; y el jefe de la misión de la ONU en Colombia, general Javier Antonio Pérez Aquino, anunciarán este lunes, desde Villavicencio, los detalles de esta inusual misión que compromete a la fuerza pública y la guerrilla, quienes deben garantizar la seguridad de estos equipos técnicos. Guerrilleros y generales irán a las zonas desarmados y sin uniforme.

Los comandantes de la fuerza pública que hace presencia en los territorios, serán los encargados de brindar seguridad a los equipos técnicos, pero no podrán acompañarlos. Los gobernadores y alcaldes fueron informados por el alto comisionado Sergio Jaramillo quien les llamó telefónicamente para explicarles lo que sucederá a partir de mañana y pedir su compromiso en el éxito de la misión. Ellos podrán estar presentes durante la visita.

En Villavicencio se instaló un Centro de Coordinación, en el que estarán representantes del mecanismo tripartito (Gobierno, Farc y ONU) brindando información diaria a los medios de comunicación al término de cada jornada para divulgar el avance de las misiones. Mientras tanto, Sergio Jaramillo volverá a La Habana para coordinar con Iván Márquez la toma de decisiones que impliquen estas visitas.

El objetivo de las visitas es verificar en el terreno si la vereda elegida es apta para que se instale allí la zona veredal o el punto campamentario. Son dos los factores claves que componen la inspección: el logístico (que puedan instalarse los campamentos, que haya facilidades de transporte, acceso a servicios de agua y luz) y el de seguridad (presencia de bacrim y otros grupos y condiciones para brindarles seguridad).

Si la comisión técnica dictamina que el lugar previsto no cumple con las condiciones necesarias, se informará a La Habana para tomar la decisión de cambiar el lugar o de modificar las coordenadas.

Las visitas se harán de manera simultánea, en estas zonas:

En la zona 1, que cobija Guajira, Cesar, Catatumbo y Arauca, estará el general Álvaro Pico Malaver.

En la zona 2, que cobija Córdoba, Antioquia y Chocó estará el contralmirante Orlando Romero Reyes.

En la zona 3, que cobija Nariño, Cauca, Valle y un área del Tolima, estará el general Martín Fernando Nieto.

En la zona 4, que comprende Putumayo, Caquetá y Tolima, estará el general Oswaldo Rivera.

En la zona 5, ubicada en el departamento del Meta, estará el general Carlos Alfonso Rojas.

Y en la zona 6, que comprende Guaviare y Orinoquía estará el coronel Vicente Sarmiento.

Las Farc encargaron para esta misión a varios de sus altos mandos que viajaron desde La Habana y a otros que están presentes en las zonas, todos comandados por Carlos Antonio Losada: Marco León Calarcá, Rubín Morro, Erika Montero, Pacho Chino, Antonia Nariño, Milena Reyes, Víctor Tirado, Gonzalo Porras, Sandra Ramírez, Lucas Urueta, Benkos Biojó, Olga Lucía Marín, Matías Aldecoa, Sofía Nariño, Kunta Kinte.

En representación de Onu irán el jefe de la misión en cada regional y otros dos expertos, uno militar y otro logístico. El gobierno llevará militares geógrafos y analistas.

Esta misión pondrá a prueba a las partes, ya que la fuerza pública y las Farc deben coordinar la extracción de los guerrilleros que llegarán a las visitas técnicas desde los diferentes campamentos, así como la llegada de los que están en La Habana y garantizar la seguridad de las misiones.

Este es el primer paso para el proceso de consolidación de las zonas veredales y puntos campamentarios donde se concentrarán las unidades guerrilleras para verificar el cese al fuego bilateral y definitivo y la dejación de armas.

En el siguiente gráfico se muestra el camino que falta por recorrer hasta el verdadero fin del conflicto con las Farc.

El Espectador


Así están las encuestas sobre el plebiscito de paz

Cada vez que se acerca un acontecimiento electoral, en algún momento surge un debate sobre las encuestas. Pero, en el caso del plebiscito para refrendar los acuerdos de paz, la discusión llegó más pronto de lo que se esperaba.

La razón radica en que aún no se ha definido la fecha para convocar al pueblo a las urnas y ya han surgido diferentes encuestas que revelan cifras muy diferentes entre quienes apoyan el ‘Sí’ y quienes irían por el ‘No’.

De las cuatro encuestas reveladas en el último mes, las de Cifras y Conceptos y el Centro Nacional de Consultoría dan ganador al ‘Sí’, mientras que las de Ipsos y Datexco dan ventaja al ‘No’.

EL TIEMPO conoció un nuevo sondeo, esta vez contratado por el Gobierno, que si bien le da una ventaja al ‘Sí’, muestra resultados distintos a las demás mediciones.

Según el estudio del Ejecutivo, hecho por la firma Connecta entre el 21 y el 27 de julio de este año, 57 por ciento de los consultados asistirían a las urnas cuando el presidente Juan Manuel Santos convoque al plebiscito, mientras que el 43 por ciento dice que es poco probable que lo haga.

Estos resultados difieren a los de las demás encuestas y evidencian la ambivalencia de porcentajes.

De los que afirmaron que votarían en el plebiscito, de acuerdo con la medición de Connecta, 65 por ciento estuvieron a favor de aprobar lo acordado en La Habana, mientras que el 26 por ciento se inclinó por el ‘No’. El restante 8 por ciento aún no sabe por cuál de las dos opciones decidirse.

Estas cifras contrastan con la encuesta de Ipsos revelada este domingo por Semana, RCN Radio y La FM, que muestra un apoyo mayoritario al ‘No’. En esa medición, 39 por ciento de los consultados aseguraron que votarían ‘Sí’, mientras que la mitad afirmó que rechazaría en las urnas lo pactado en Cuba.

Con esta misma tendencia, aunque con menos diferencia, coincide el Opinómetro de Datexco para EL TIEMPO y W Radio. En esta medición, la opción por el ‘Sí’ alcanzó el 31,2 por ciento, mientras que los que no se han definido fueron 23,6 por ciento. El ‘No’, llegó al 32,1 por ciento.

Una particularidad que podría explicar la diferencia de percepciones es que la encuesta revelada por el Gobierno fue hecha pocos días después de que la Corte avaló el plebiscito.

En contraste, las mediciones de Datexco e Ipsos fueron realizadas tras conocerse las conclusiones del reciente paro camionero y mientras la difícil situación de los inmigrantes ‘varados’ en una bodega de Turbo, Antioquia, llenaba los titulares de prensa.

Igualmente, entre el 30 de julio y el 1.º de agosto, cuando Ipsos recogió la información, y el 3 de agosto, cuando se hizo el Opinómetro de Datexco, ya se rumoraba que el Centro Democrático, en cabeza del expresidente Álvaro Uribe, iba a hacer campaña por el ‘No’ en el plebiscito.

Esta no es la primera vez que, cerca de una jornada de votación, se producen resultados de encuestas tan disímiles.

Recientemente, durante la campaña presidencial de 2014, unas mediciones arrojaron al presidente Santos como ganador de la primera vuelta, mientras otras daban ventaja a Óscar Iván Zuluaga. Durante días, la capacidad de acierto de las encuestadoras estuvo en el ojo del huracán.

* Encuesta Ipsos Napoleón Franco: Encomendada por Alianza de Medios RCN Radio y TV, La FM y revista ‘Semana’. Grupo objetivo: hombres y mujeres mayores de 18 de estratos 1 al 6, de 13 municipios, seleccionados aleatoriamente entre las 28 poblaciones con más de 200.000 habitantes. Muestra representativa de 67 % de la población urbana adulta. Tamaño de la muestra: 1.000 encuestas. Técnica de recolección: entrevista personal y telefónica en hogares. Margen de error: para el total de la muestra, 3,1 % con 95 % de confianza, y para fenómenos de ocurrencia del 50 %.

** Polimétrica de Cifras y Conceptos: Encomendada y financiada por: Red Más Noticias y Caracol Radio. Procedimiento: probabilístico estratificado, conglomerados de áreas y polietápico. Técnica utilizada: entrevista cara a cara, en todos los estratos. Tamaño de la muestra: 1.597 personas. Fecha de recolección: 25 al 27 de junio. Margen de error: 2,6 % para la estimación del total, con una confiabilidad del 95 % para fenómenos presentes en la población con una frecuencia mínima esperada de 50%. Temas del formulario: imagen y desempeño, paz, sociodemográficos.

*** Opinómetro de Datexto: Fechas de recolección: 04 de agosto del 2016. La encomendó: La W / EL TIEMPO. Universo poblacional: hombres y mujeres mayores de 18 años de edad. Tipo de muestra: muestreo aleatorio simple. Tamaño de la muestra: 700 encuestas. Técnica de recolección: encuesta telefónica en hogares. Universo geográfico: 23 ciudades. Margen de error: estándar relativo de estimación del 3,7 % para proporciones con fenómeno de ocurrencia superior al 50 % y con un nivel de confianza del 95 %. Fecha de entrega:<TB>5 de agosto del 2016.

El Tiempo


Así será el fin del conflicto con las Farc

Con el objetivo de trazar una hoja de ruta clara, que ofrezca las garantías de seguridad suficientes, los delegados de paz del Gobierno y las Farc en la mesa de diálogos de La Habana anunciaron el viernes los protocolos para la ejecución de la misión de monitoreo y verificación del cese al fuego bilateral y definitivo y los procedimientos y cronograma para el proceso de dejación de armas por parte de esa guerrilla.

Se trata de las reglas de juego a las que deberán ceñirse las partes una vez se firme el acuerdo final en La Habana, en el camino para concluir el conflicto armado de más de medio siglo con las Farc. En total, se acordaron 23 protocolos y dos anexos que establecen plazos, mecanismos, criterios y responsabilidades sobre temas cruciales como el funcionamiento de las 23 zonas veredales transitorias de normalización y ocho campamentos donde se concentrarán las tropas guerrilleras, los dispositivos de la Fuerza Pública en terreno y el papel de Naciones Unidas en las diferentes fases para la entrega de armas.

Para el caso del mecanismo técnico tripartito de monitoreo y verificación del cese al fuego (compuesto por delegados del Gobierno, las Farc y observadores internacionales), se acordó que hará presencia en las zonas veredales los siete días de la semana y 24 horas del día, con el objetivo de hacer seguimiento al cumplimiento de las reglas acordadas por las partes y prevenir que se presenten eventos que pongan en riesgo el proceso. En caso de que ocurran incidentes, la misión recogerá la información en terreno y será Naciones Unidas el organismo llamado a evaluar los hechos, presentar los informes y hacer recomendaciones para dirimir las controversias.

“Se definieron 36 compromisos respecto a conductas y normas que garantizarán la no violación de los acuerdos, ni la afectación de la población civil en sus derechos y libertades”, señala el comunicado conjunto. Así, por ejemplo, las Farc se comprometieron a no realizar actividades ilícitas para la financiación de la organización, tales como extorsión, narcotráfico y minería ilegal. Asimismo, a no fabricar, portar o transportar armas, municiones y explosivos ni realizar actos de violencia o de cualquier tipo que pongan en riesgo a la población civil.

La seguridad y el funcionamiento de las zonas veredales también fue abordado en los protocolos pactados. Se planteó, por ejemplo, que en aras de garantizar la plena vigencia del Estado Social de Derecho, las autoridades civiles no armadas que tienen presencia en dichos territorios seguirán ejerciendo sus funciones sin limitaciones, con excepción del área en la que se ubicarán los ocho campamentos que concentrarán las estructuras de las Farc. Adicionalmente, la Fuerza Pública tendrá un dispositivo especial de protección, localizado después de la zona de seguridad.

Y para el cumplimiento de las tareas relacionadas con el acuerdo de paz en el marco del cese al fuego, se acordó que las Farc designarán un grupo de 60 integrantes que podrán movilizarse por el país y que por cada zona veredal “designará un grupo de diez de sus integrantes que podrán movilizarse a nivel municipal y departamental”.

De hecho, el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, reveló que la próxima semana, delegados de las Farc, el Gobierno y la misión tripartita se trasladarán a varias veredas pera verificar las condiciones logísticas y de seguridad de las zonas de concentración. “La semana entrante iremos a campo para verificar los lugares, condiciones de estas zonas y establecer los puntos donde estarán los campamentos y los contenedores de las armas (…) El fin del conflicto está cada día más cerca, estamos ante una posibilidad real de pasar la página de la violencia”, manifestó.

En cuanto a la dejación de armas, los plazos marcados están determinados por las fases en las que se realizará la entrega, recolección, almacenamiento y destrucción del armamento. El cronograma establece que cinco días después de la firma del acuerdo final, las Farc deberán entregar la información sobre todas las armas que tienen en su poder y en cinco días más, las coordenadas de todos los depósitos o caletas donde se encuentra su armamento inestable.

Durante los primeros 60 días se destruirá el armamento inestable –explosivos artesanales como tatucos y cilindros bomba– y se almacenarán en contenedores todas las armas de apoyo y el armamento de las milicias. Entre tanto, la recolección y almacenamiento en contenedores del armamento individual que permanece en poder de los integrantes de las Farc dentro de los campamentos en las zonas se realizará de forma secuencial y en tres fases: el primer 30 % a los 90 días de la firma final, otro 30 %, 120 días después, y el 40 % restante, 150 días después de la firma.

Puestas las cartas sobre la mesa, para las Farc, la clave del cumplimiento de lo acordado estará precisamente en su implementación y en que existan garantías y seguridad jurídica. Incluso, según aseguró el viernes el jefe del equipo negociador de la guerrilla en La Habana, Iván Márquez, las Farc solo iniciarán su desplazamiento hacia las zonas de concentración y comenzarán el proceso de dejación de armas, una vez esté refrendado el acuerdo final, teniendo en cuenta que los protocolos firmados implican bilateralidad, es decir, comprometen a las dos partes: “Se debe tomar en cuenta, eso sí, que los pasos sustanciales en lo que respecta al desplazamiento de la insurgencia hacia las zonas y puntos veredales transitorios de normalización, y la dejación de armas, están supeditados a la puesta en vigor de las normas que garanticen la seguridad jurídica, social y política de la insurgencia. Deberá en consecuencia estar refrendado y en efectivo desarrollo el acuerdo final”.

Márquez agregó que los guerrilleros que harán parte del mecanismo de monitoreo y verificación ya están listos “para el despliegue de las instancias locales y regionales definidas, todo lo cual configura, gracias al esfuerzo denodado de millones de colombianos, una perspectiva de avance que permite decir que cada día la meta del acuerdo final se acerca más y más”.

Abonado el terreno y puestas las cartas sobre la mesa para el procedimiento del espinoso proceso de verificación y dejación de armas, el fin del proceso se ve cada vez más cerca. Y así también lo manifestó el mismo presidente Juan Manuel Santos, quien calificó el acuerdo como una noticia trascendental para el país pues, en últimas, “se trata de un paso para que las Farc desaparezcan como grupo armado”.

El Espectador