Costa Rica ha devuelto un total de 66 cubanos, en los primeros días del mes de agosto, por haber ingresado al territorio nacional de forma irregular y provenientes de Panamá, informó una fuente oficial.

La Dirección General de Migración y Extranjería indicó en un comunicado que esto forma parte de las acciones desarrolladas por el Gobierno costarricense de rechazar a todos aquellos ciudadanos que estén irregulares.

Según datos oficiales del primero al tres de agosto se han identificado 66 ciudadanos cubanos que ingresaron por Paso Canoas y ya fueron devueltos a Panamá.

“Este entorno, aunado a la posición radical del Gobierno de Nicaragua de mantener cerrada su frontera, y las recientes declaraciones del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela (en el sentido de ofrecer asistencia humanitaria a los migrantes pues no permitirá que nadie muera en su país), provocan un incremento en la presión sobre nuestro país”, cita el boletín.

La directora de Migración, Gisela Yockchen, afirmó que existe preocupación por el aumento en el ingreso de cubanos al país, situación que se podría agravar en el momento en que el gobierno panameño decida no recibirlos de vuelta.

Costa Rica reiteró su condición de nación “solidaria y respetuosa” de los derechos humanos; sin embargo, advirtió la imposibilidad de seguir recibiendo y atendiendo nuevos flujos migratorios irregulares.

Por lo tanto, las autoridades aprehenderán e iniciarán un proceso de deportación a quienes ingresen a territorio nacional de manera irregular.

A finales del año pasado y principios de este, cerca de ocho mil cubanos se quedaron atrapados en Costa Rica y Panamá, y fueron trasladados en un operativo especial a México después de que Nicaragua decidiera cerrar sus fronteras, lo que provocó que ambos países del sur de Centroamérica tuvieran que impedir el paso de más migrantes.

El Pais