La mayoría de las mujeres ha recibido un piropo de un desconocido. Pero, ¿cuándo ese cortejo pasa a ser acoso? Un pito, un silbido, palabras o gestos vulgares, tocamientos, roces adrede, exhibicionismo, miradas fijas en partes íntimas del cuerpo, impedimento del paso o persecuciones son los más frecuentes tipos de acoso.

Y es que es un problema más común de lo pensado. Según la última encuesta “Actualidades” realizada por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica en octubre anterior, 6 de cada 10 mujeres han sufrido acoso sexual en espacios públicos, como calles, parques, buses, taxis, y en lugares de gran afluencia como estadios y centros comerciales. Esto tanto en zonas rurales como en el casco urbano, mujeres que son víctimas de este tipo de violencia, incluso sin importar la edad.

Ante esta preocupante cifra, el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) con el apoyo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), la Defensoría de los Habitantes y la organización no gubernamental Peras del Olmo, lanzaron esta semana la campaña: “Actuamos en contra del acoso sexual”.

“Se busca propiciar espacios más seguros para las mujeres”, señaló Alejandra Mora Mora, Ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU. Definieron instruir a los choferes de buses para que sepan cómo responder si una persona usuaria es víctima de acoso.

“Además, estamos trabajando junto con Unafut para sensibilizar sobre el machismo, capacitando a futbolistas y promoviendo en un código de ética para que los estadios de futbol vuelvan a ser los espacios seguros y familiares que antes eran”, agregó Mora.

La iniciativa busca explicar claramente lo que es el acoso sexual en espacios públicos, los lugares para denunciar y las entidades que brindan apoyo para salvaguardar la integridad física, sicológica y sexual de las víctimas. Desde quienes han sido violadas o han sufrido lesiones e intentos de violación, hasta quienes han sentido miedo e incomodidad. Quizá sólo le haya molestado, pero no por eso debe permitirse la agresión.

CR Hoy