Un aumento de policías se observa en la línea fronteriza entre Panamá y Costa Rica, debido a la gran cantidad de migrantes que deambula en el área.

Se trata de grupos de cubanos, haitianos y africanos que buscan llegar a Estados Unidos, pero que −mientras tanto− duermen en cartones e incluso en el piso.

Tanto del lado panameño como del lado tico se observa un incremento en la vigilancia.

Por su parte, una fuente del Servicio Nacional de Migración de Panamá confirmó que sus pares de Costa Rica devuelven a los extracontinentales a territorio panameño, luego de que detectan que cruzaron a su lado.

Con respecto a los cubanos, la fuente señala que algunos son los rezagados de aquel lote que hace tres meses llegó y que no pudo viajar hacia México como parte de una operación humanitaria que se llevó a cabo.

Algunos de ellos expresaron que se están quedando sin dinero y que pasan la noche en los alrededores de la frontera.

Al respecto, Sietnel Candanedo, de la Pastoral Cáritas de Chiriquí, dijo que va a investigar la situación.

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