“Cuando un boliviano ve el Lauca le hierve la sangre”, dice el canciller David Choquehuaca al justificar las “expresiones de rebeldía e impotencia” surgidas en Bolivia a propósito del desvío de las aguas del Silala y del Lauca por parte de Chile. “Y uno dice: estoy dispuesto a derramar sangre, a pelear para recuperar lo que es nuestro, para reclamar nuestro derecho”.

A dos semanas de su visita a Antofagasta y Arica y en respuesta a quienes afirman que su viaje empeoró las relaciones bilaterales, el Canciller pregunta: “¿Cuándo han estado bien las relaciones con Chile? ¿Cuándo ha sido el mejor momento de las relaciones? Las relaciones con Chile, desde la invasión a nuestro territorio, nunca han estado bien”.

Dos semanas después de su viaje a Chile, ¿cómo evalúa usted su visita?

El ser humano vive de vez en cuando, por algunas circunstancias que se le presentan, emociones fuertes, emociones que le marcan su vida. Al visitar el Lauca, hemos vivido una emoción que no se explica pero que nos compromete, que nos permite entender muchas cosas. Yo pienso que después de visitar el Lauca todas las personas son diferentes. Todos los que hemos estado en el Lauca hemos quedado pasmados. Los hermanos de la delegación me preguntaban cómo es posible que hayamos dejado pasar tanto tiempo. Hemos visto cómo viene el río y cómo han construido el trasvase y el dique que desvía las aguas.

Le hacemos la misma pregunta: ¿Por qué dejamos pasar tanto tiempo para resolver el problema del Lauca?

Nos hemos callado muchas cosas, mucho tiempo. Nos hemos resignado tal vez a romper relaciones, pero los bolivianos nunca hemos cedido, siempre hemos reclamado, nunca hemos estado de acuerdo en que Chile pueda hacer uso unilateral de las aguas del Lauca. Desde los años 30, los años 40, los años 50, siempre ha habido reclamos. Incluso hemos trasladado este tema a la OEA. La OEA no nos dio una respuesta racional, una respuesta con justicia. Después Chile desvió unilateralmente las aguas y Bolivia rompió relaciones, el 62 hasta el 2010, y nos hemos callado.

El 2010, cuando se discute la agenda de los 13 puntos, se introduce este tema de manera formal para abordarlo en este mecanismo de consultas políticas. Ellos no querían que entre en la agenda, pero finalmente aceptaron. Esto ya estaba en la agenda, pero Chile canceló unilateralmente este mecanismo de consultas. Bolivia se ha concentrado en el tema del mar, pero ahora, aprovechando este viaje, se ha reavivado, se ha reavivado ese patriotismo que lo llevamos dentro, porque no hay ningún boliviano que no se sienta comprometido. A veces son estas acciones las que reavivan el fuego. Y nosotros tuvimos la gran oportunidad de vivir estas fuertes emociones.

El tema del mar está en La Haya, también el del Silala. ¿Qué camino seguirá Bolivia respecto al Lauca?

En La Haya buscamos que los problemas se resuelvan mediante el diálogo. Nuestro gran deseo es resolver los problemas de manera bilateral, pero en algunos temas no se puede debido a la negativa de Chile, frente a la cancelación unilateral de los mecanismos de consultas políticas, donde teníamos que abordar varios temas: el Silala, el mar y todos los temas de la agenda de los 13 puntos. Chile canceló la reunión de noviembre de 2010 de manera unilateral hasta hoy día. El presidente Morales, después de recibir los informes de esta última visita a Arica y Antofagasta, dijo: “Voy a procesar esta información. Necesito que todos estos informes sean organizados, sistematizados, voy a consultar con expertos, con juristas, voy a hablar con exautoridades, con todos, con los medios de comunicación; voy a escuchar y voy a tomar una decisión, así como he tomado la decisión de llevarlo el tema del mar a La Haya”. Seguramente, después de procesar la información, después de escuchar, va a tomar una decisión.

El pueblo boliviano apoya unánimemente la demanda ante La Haya, pero ahora se escuchan algunas voces críticas a su viaje a Chile. ¿Qué opina sobre esto?

No sé a qué obedecen. He escuchado varias opiniones, la mayoría, más del 90 %, son de apoyo. Algunos críticos son de la oposición, porque piensan que estas acciones fortalecen al proceso de cambio y porque nadie en el pasado se ha animado a realizarlas. Yo he escuchado decir que nunca las relaciones han llegado a un nivel tan bajo o que han subido de tono como nunca. Yo digo que no es así, ni han llegado al nivel más bajo ni han subido de tono. Lo que hemos hecho es simplemente poner el problema al descubierto. Yo pregunto ¿cuándo han estado bien las relaciones con Chile?, ¿cuándo ha sido el mejor momento de las relaciones con Chile? Que nos digan. Las relaciones con Chile, desde la invasión a nuestro territorio, nunca han estado bien. Lo que ha pasado es que nosotros nos hemos callado, hemos sido cómplices, y ahora hemos tenido la capacidad de ponerlas al descubierto. Hubo dilación durante las negociaciones con Chile. Chile tuvo una política de dilación con Bolivia y nosotros hemos sido capaces de denunciar. Lo que ahora estamos haciendo es denunciar, reclamar nuestros derechos. Algunos hablan porque no conocen o no tienen toda la información. Creen que nosotros hemos ido a Chile sin cumplir los procedimientos diplomáticos establecidos. Si no tienen información, si no conocen, ¿por qué se dejan llevar por las declaraciones de las autoridades chilenas? Las autoridades chilenas han manifestado que nosotros no hemos comunicado nuestra visita y eso han repetido aquí algunos de los que no han estado de acuerdo.

¿Bolivia cumplió con todos los procedimientos diplomáticos?

Claro. No es la primera vez que viajamos a un país vecino. Un canciller no puede viajar a otro país sin comunicar, aunque sea de vacaciones, ni en visita privada. Tenemos siempre que comunicar, incluso si estamos en tránsito, a través de nuestras embajadas. En este caso hemos cumplido todo el protocolo establecido, hemos anunciado a Chile mediante una comunicación formal nuestra visita y nuestra agenda, el día 13 y 14. Ellos nos han respondido también con una nota oficial, que el Gringo Gonzales ha expuesto a los medios. Nos comunicamos no solamente a través de notas formales sino personalmente. Hubo una reunión con su Cónsul General aquí en La Paz, hubo una conversación sobre nuestro viaje e indicamos que el canciller estaría acompañado por los medios y representantes del Poder Legislativo.

La pregunta que está en el ambiente es si la tensión puede afectar a nuestra demanda central, la demanda marítima. ¿En qué medida podría entorpecer al fallo que esperamos los bolivianos en torno al tema marítimo?

En ningún momento hemos ido a Chile con una actitud confrontacional. Hemos ido a resolver problemas que el propio Chile ha reconocido, que esos problemas existen, y que nosotros queremos resolver mediante el diálogo. Nosotros no hemos ido a atropellar a nadie, hemos ido a denunciar los atropellos que nosotros sufrimos. Nosotros no somos los atropelladores. Una vez más se ha demostrado que Bolivia busca diálogo. Nosotros hemos ido a dialogar, hemos ido en son de amistad, de paz, para construir una buena vecindad. El pueblo chileno en Arica nos han recibido igual, los representantes de organizaciones políticas de Arica, miembros de la Iglesia, de la Pastoral, que son personas que quieren el diálogo. Hemos sostenido una comunicación de hermandad, de amistad; hemos recibido cariño, respeto del pueblo chileno, del pueblo de Arica y de Antofagasta. Nosotros no hemos dado lugar a actitudes de hostilidad, siempre hemos tenido apertura al dialogo. Nuestros mensajes han sido de amistad, de integración, de construcción de buena vecindad. Entonces, no tiene por qué perjudicar a nuestra demanda en La Haya.

Usted dice que nunca hemos tenido una buena relación con Chile, pero en las últimas semanas ésta se ha enturbiado aún más y los problemas bilaterales están ahí, pendientes de solución. ¿Cómo encarar su solución en este clima?

Yo diría que las relaciones se han transparentado, no enturbiado. Digamos, se han puesto al descubierto. Chile todavía no se ha pronunciado sobre el mensaje del Presidente. El Presidente dijo: “Yo quiero una comunicación directa con algunas autoridades”. Hay diversas respuestas, pero yo no diría que esas se han cerrado negativamente. Yo pienso que se van a dar. Lo deben estar procesando. Yo estoy viendo que las cosas van a ir mejorando. Nosotros tenemos que asumir nuestra responsabilidad y ellos van a ir viendo que hay un solo camino para resolver todos esos problemas, que ya han reconocido que existen, que es el diálogo.

Uno de los abogados del equipo boliviano en La Haya, el señor Remiro Brotons, dijo que las dos demandas planteadas ante La Haya, la del mar y la del Silala, pueden “solventarse” mediante la negociación directa. ¿Qué opina al respecto?

Nosotros compartimos esa opinión. El único camino para resolver nuestros problemas es el diálogo y este experto dice que el camino es el diálogo. Nosotros estamos buscando el diálogo en La Haya.
Otro aspecto que se ha debatido mucho es la excesiva mediatización del diferendo, con declaraciones de uno y otro lado, con subidas de tono, sobre todo de la parte chilena. No nos referimos específicamente a su visita, sino a declaraciones como las del Vicepresidente, quien dijo que “estamos preparados para derramar hasta la última gota de sangre…”.

Cuando uno ve el Lauca le hierve la sangre. Tienen que ir al Lauca. Entonces, cuando estén ahí parados, van a decir: Estoy dispuesto a derramar sangre, a pelear para recuperar lo que es nuestro, para reclamar nuestro derecho. Cuando uno conoce sus derechos, defiende esos derechos, no permite que se los pisoteen. Si bien hay una acumulación de expresiones, son de rebeldía, de impotencia. Sobre la mediatización, son los medios, no somos nosotros, son los medios los que a veces incurren en sensacionalismo. Yo pienso que hay que administrarlo de manera responsable. En ningún momento nosotros hemos buscado mediatizar esos mensajes. Nosotros hemos ido a hacer nuestro trabajo. Si las autoridades chilenas no nos hubiesen puesto obstáculos, nosotros hubiésemos entrado de manera normal, hubiésemos revisado lo que había que ver, hubiésemos hecho una conferencia de prensa para contar lo que habíamos visto, y ahí hubiese terminado todo.

Para presentar la demanda ante La Haya, Bolivia formuló una estrategia, integró un equipo, pero ahora se han agregado nuevos problemas. ¿Cuál va a ser la estrategia futura del Gobierno boliviano?

La estrategia no se anuncia, porque si no dejaría de serlo. Nos hemos organizado de manera responsable para llevar adelante el tema marítimo en La Haya. Ahora está el tema del Silala. Se están conformando equipos especializados técnico-científicos. Luego tenemos la parte histórica y la parte jurídica. Estamos preparados.

El Presidente ha instruido llevar adelante estudios para ver cómo vamos a resolver el tema frente a la demanda de Chile. Yo no sé qué es lo que busca Chile con esta demanda. Cualquiera que vaya al Silala, como hemos visto también en el Lauca, ve lo mismo. No se necesita ser experto ni jurista para ver lo que han hecho, han canalizado las aguas.

“Yo nunca he querido ser candidato a nada”

“Yo nunca he querido ser candidato a nada. Yo estoy aquí para ayudar al Presidente Morales y yo voy a hacer lo que él me pida”, dice el canciller Choquehuanca, quien se muestra reacio a hablar sobre una eventual candidatura a la Presidencia en el caso de que el Presidente Morales se retire al término de la presente gestión.
El agente de Chile en La Haya, José Miguel Insulza, dijo que usted estaba en viaje de campaña ¿Estaba en viaje de campaña?

Equivocado, está equivocado, nada que ver, nosotros hemos ido porque hemos recibido varias denuncias. Hemos ido a verificar esas denuncias. Eso de la campaña ni siquiera se nos ha pasado por la mente. Cuando Insulza dijo eso, yo dije: “Son ellos los que realizan todas estas acciones en función de su campaña”. Se equivoca el señor Insulza.

Usted ha sido recibido como un héroe a su retorno por muchos sectores del MAS. Por otra parte, usted aparece en el primer lugar de las encuestas como eventual sucesor del presidente Evo Morales si es que el Presidente no se presenta a la reelección. Sabemos que no le gusta hablar sobre este tema, pero ¿cómo ve la posibilidad de su postulación?

El presidente Morales es un líder, es un líder que se construye desde niño. Si uno lee el libro que habla de su vida de Orinoca al Palacio y otros textos, va a en tender que el Presidente no va a tener sucesores, no los va a tener, como los grandes hombres. Una vez me preguntaron lo mismo. Yo no sé porque me hacen esa pregunta. Me preguntaron en España y yo les dije: Hay un solo Evo, hay un solo Mandela, hay un solo Fidel, hay un solo Chávez …” Estos líderes trascienden y van a seguir siendo líderes.

Está claro, pero si el Presidente no se presenta a elecciones, alguien tiene que ir en su lugar y a usted lo señalan como uno de los posibles candidatos.

Pueden señalar a varios. Yo nunca he querido ser candidato a nada. Yo estoy aquí para ayudar al Presidente Morales y yo voy a hacer lo que él me pida.

Página Siete