Los trabajos de reconstrucción en las provincias de Manabí y Esmeraldas han generado hasta el momento 10 mil empleos directos y unos 30 mil plazas indirectas, manteniendo también una alta demanda de mano de obra calificada y no calificada que el Gobierno canaliza a través del programa Socio Empleo.

Así lo informó el secretario para la Reconstrucción y Reactivación Productiva de las zonas afectadas por el sismo, Carlos Bernal, en entrevista con el programa Ecuador No Para, transmitido por El Ciudadano Tv en coproducción con ANDES.

“Ya existe una gran dinámica en el aparato productivo, creo que hasta final de año alcanzaremos un pico. Esto de aquí es una curva que sigue su ascenso porque a medida que vamos incorporando, a medida que se van otorgando nuevos créditos y las zonas comerciales se van reactivando, los empleos se generan también a un ritmo más rápido”, estimó Bernal.

Estas tareas demandan la contratación de personal calificado y no calificado por lo que, informó, quienes estén interesados pueden acceder a través de la ‘Red Socio Empleo’. No obstante, sostuvo que el Gobierno prioriza la contratación de mano de obra de las personas que se encuentran en los albergues establecidos tras el sismo.

Según una evaluación realizada con la colaboración de técnicos internacionales se determinó que por el terremoto se afectaron 22 mil plazas de empleo.

La Secretaría Técnica de Reconstrucción y Reactivación Productiva, creada tras el terremoto de magnitud 7,8 que golpeó a algunas regiones de Ecuador el 16 de abril, enfocó su trabajo en tres ejes de acción: Emergencia, Reconstrucción y Reactivación Productiva.

Para apoyar la reactivación productiva el Gobierno, a través de BanEcuador y la Corporación Financiera Nacional ha desembolsado casi setenta millones de dólares en créditos.

El BanEcuador ha generado 3.357 operaciones de crédito desembolsando 30,5 millones de dólares para la reactivación productiva de grandes, medianas y pequeñas empresas, destacó. En tanto la Corporación Financiera Nacional ha entregado un monto de 39,1 millones de dólares en créditos por un monto superior a los 50 mil dólares.

“Una a una es una historia de reactivación, es una historia de lucha de aquellos empresarios que se quedaron en Manabí, que siguen creyendo en Manabí, Esmeraldas y en las zonas afectadas por el terremoto en general”.

Bernal indicó que las entidades estatales actúan con una estrategia que se enfoca en entender la dinámica –y necesidades- de cada zona.

Contó que, por ejemplo, BanEcuador ha flexibilizado las condiciones de créditos por un monto de 20 mil dólares en los cuales no se exige una garantía real.

Por otro lado, sostuvo que lo sucedido es una oportunidad para pensar en nuevas ciudades por lo que se trabaja en conjunto con las autoridades locales para reorganizar el entorno urbano en las zonas afectadas.

La proyección es potenciar a las ciudades, dotarlas de mejores y mayores espacios públicos, más áreas verdes, servicios de salud, etcétera.

“Sin duda es una oportunidad para redibujar las ciudades, replantearlas y, sobretodo, ordenarlas. Esto es también un llamado al orden que, como reitero, va a contribuir a que no cometamos de aquí al futuro los mismos errores que nos han llevado a estas consecuencias lamentables”, recalcó.

Acción del Gobierno

En el programa televisivo, el secretario Bernal detalló las acciones que emprendió el Gobierno apenas declarada la emergencia tras el terremoto. Destacó que la respuesta del Estado, no solo el Ejecutivo sino toda la institucionalidad y la sociedad civil, “fue inmediata” y que la primera preocupación fue el ser humano.

Dijo que el Gobierno se enfocó en restablecer los servicios de electricidad y telefonía. Además resaltó que pese a lo grave de la emergencia no se produjeron muertes por desnutrición ni por agua insegura. Tampoco, como suele suceder en este tipo de catástrofes, se registraron epidemias.

Desde la fecha del terremoto, hace cuatro meses, hasta la actualidad, el número de personas albergadas bajo de 11 mil a 8.600 debido a la política de transición establecida por el Gobierno a través de la entrega de Bonos para acogida, de vivienda y alimentación.

En detalle, se han entregado 10.630 Bonos de Acogida, 19.950 de Vivienda y 11.520 de Alimentación. También se han proporcionado 8.220 Bonos de reparación, un beneficio de hasta 4.000 dólares cuando la vivienda es susceptible de restaurarse.

En un tiempo record se levantaron 26 escuelas provisionales que garantizaron que 55 mil niños puedan retornar a clases con normalidad, destacó Bernal.

El Gobierno estableció un Registro Único de Damnificados (RUD) que permite concretar política pública y estrategia de ayuda a los afectados. En total, 60 mil familias están registradas en este sistema. El funcionario definió que damnificado es todo aquel que fue afectado parcial o totalmente por el terremoto, que perdió su medio de vida o a sus familiares.

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