El papa Francisco dijo en el avión en el que regresó a Roma desde Cracovia, este domingo, que cree que se quiere al Vaticano en el grupo de mediación sobre Venezuela, aunque matizó que no estaba seguro de ello.

Preguntado por si la Santa Sede podría mediar en la situación de Venezuela, Francisco recordó que hace dos años tuvo un encuentro muy positivo con el presidente Nicolás Maduro y que después “el año pasado anuló la audiencia que estaba programada porque dijo que tenía una otitis”.

“Después dejé pasar un poco de tiempo y le escribí una carta”, añadió el pontífice argentino a los medios de comunicación que viajaban con él en el avión desde Polonia.

Y entonces explicó, aunque quiso matizar que eran informaciones de las que no estaba seguro, que cree que “en el grupo de mediación, no sé si es por parte del Gobierno, se quiere que entre la Santa Sede”.

Francisco agregó que el Vaticano podría ser el cuarto interlocutor en este grupo de mediación sobre la situación en Venezuela junto con los expresidentes panameño Martín Torrijos, español José Rodríguez Zapatero y dominicano Leonel Fernández.

Las versiones sobre una eventual participación de la Santa Sede en el diálogo político en Venezuela han tomado fuerza en los últimos días.

El pasado sábado, el secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin, afirmó: “El Vaticano se apresta a sumarse a la mesa de diálogo en Venezuela para destrabar la crisis”. Sin embargo, enfatizó que esperan el petitorio formal del presidente de la República, Nicolás Maduro.

A juicio de Parolin, la demora en el pedido es porque El Vaticano cree que el referéndum que determinará si el Gobierno seguirá o no, se haga antes lo antes posible.

“En eso están con la mediación de la Unasur y los tres expresidentes. Hasta ahora han dicho por ambos lados, gobierno y oposición, que querían que la Santa Sede se involucrara. Ahora, esperamos una invitación formal para seguir adelante con nuestra disponibilidad”.

Por su parte, el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Aldo Giordano, destacó la forma en cómo el Vaticano presta apoyo en la resolución de conflictos, y resaltó que “el Vaticano está siempre listo para ayudar cuando es posible y útil”.

“Creemos que en todos los países del mundo es posible sentarse en la misma mesa y empezar negociaciones. La diplomacia del papa Francisco es una diplomacia de la misericordia, que abre caminos para donar a la no violencia, a la paz, al bien común”, agregó.

Por ser la religión que cuenta con más seguidores, la Iglesia católica tiene una influencia en la política interna de los países y en la diplomacia de las relaciones internacionales.

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