Desde la Universidad de Costa Rica, su Centro de Investigación del Mar, alertó que tras las diversas explosiones en las reservas petroleras de Puma Energy en Puerto Sandino, las corrientes estarían trasladando los rastros de petróleo en dirección nor-oeste.

Según el oceanógrafo, Omar Lizano de ese centro de estudios superiores, las corrientes llevarían partes de petróleo en dirección al Golfo de Fonseca, que comparten Nicaragua, Honduras y El Salvador.

“Definitivamente que las corrientes y el oleaje van a tirar ese derrame hacia las playas, donde posiblemente hayan focos de diversidad que se van a ver impactados por ese derrame, tanto en los manglares como en los estéreos o en las playas mismas”, sentenció Lizano, tras ser consultado al respecto.

Así que la dificultad en el marco medioambiental de la Puma Energy va más allá de la explosión y sus daños, pues el experto alertó que el derrame petrolero a raíz del siniestro en dos tanques petroleros, contaminaría las costas de tres países, así que el daño no sólo será para Nicaragua.

El pasado día 20, la transnacional informó que junto al Gobierno de Nicaragua se trabaja para determinar las causas que provocaron el siniestro. “Estamos enfocando todos los recursos humanos y materiales de la compañía y de las autoridades para resolver la situación”, indicó la compañía mediante un comunicado.

Otro experto en temas de desastres naturales, Agustín Moreira, dio un pronóstico no tan alentador, aseguró que las corrientes marinas podrían arrastrar residuos grandes o pequeños y afectar las costas salvadoreñas, hondureñas y por supuesto las nicaragüenses.

Moreira recomendó a que se mantenga un monitoreo seguido y constante, de manera que permita saber el impacto que tendría el petróleo que cayó al mar, tras la explosión de dos tanques de la Puma Energy,

“Pueden afectar Poneloya, Salinas Grandes, la parte de Chinandega e inclusive el Golfo de Fonseca”, dijo Moreira. Los últimos reportes han referido que después de varios días el fuego ha sido controlado en las instalaciones de la petrolera. Más de 288 mil barriles de “oro negro” volaron por los aires tras la poderosa explosión.

Solución a largo plazo

El director del Centro Humboldt, Víctor Campos dijo en declaraciones a la prensa local que “el derrame de petróleo” fue observado el viernes con afectación al suelo, agua y la biodiversidad.

El siniestro comenzó el miércoles con la explosión en un tanque de almacenamiento de petróleo y se extendió a un segundo depósito el jueves, pero este sábado la fumarola que alcanzó varios metros de altura se había disminuido.

Campos mostró fotos del derrame del hidrocarburo en la costa y la vegetación aledaña al depósito localizado en Puerto Sandino, 70 km al noroeste de Managua, propiedad de la transnacional Puma Energy.

El ambientalista consideró que el daño tardará años en revertirse y mencionó que se trata de una zona importante de anidación de las tortugas Torita (Chelonyas agassizzi), Paslama (Lepidochelis olivácea) y Tora (Dermochelys coriácea).

Las costas de Puerto Sandino y la playa cercana de Miramar aportan el 12% de la producción nacional de sal y los trabajadores de esta industria se verán afectados, advirtió Campos.

“Hay cantidad de recursos naturales, además de habitantes, cultivos, ganado, fauna local, fauna marina costera, aves, hay pozos que recibirán contaminantes o vapores contaminantes”, explicó por su lado la especialista en recursos hídricos, Ruth Herrera.

La transnacional de capital suizo presentó un plan de acción para remediar los daños causados al medio ambiente una vez que sea sofocado el incendio.

El Salvador