Por Hugo García Segura

El jefe de Estado dice que el plebiscito dará la legitimidad política que se necesita para construir una paz estable y duradera, y cuestiona a quienes se han opuesto a la paz recurriendo a mentiras para distorsionar el contenido del acuerdo con la guerrilla.

“La pregunta será clara y directa sobre el apoyo ciudadano al acuerdo de paz”, destaca el presidente Juan Manuel Santos.

Después de logrado el acuerdo de fin de la guerra con las Farc, ¿se siente usted en paz?

Lograr un acuerdo para poner fin al conflicto de más de 50 años con las Farc, que nos ha costado tanto dolor y tantas víctimas, es un anhelo de todos. Estoy agradecido con mis compatriotas y con el extraordinario equipo de personas que contribuyeron a lograrlo. Ahora falta que los colombianos le digan sí a esta oportunidad única de dejar atrás esta historia de violencia y construir juntos un país más pacífico, democrático y equitativo. Este acuerdo es el primer paso y seguiré trabajando hasta el último día de mi mandato para lograr esa Colombia más justa, más educada y en paz.

Un esfuerzo que no se refleja en las encuestas, donde su favorabilidad siguen siendo baja…

No gobierno para las encuestas sino por lo que considero es lo correcto y bueno para los colombianos de hoy y del futuro. Superar el conflicto y construir un país en paz es un propósito fundamental. Y por él, como ya lo he dicho, estoy dispuesto a jugarme todo mi capital político. Sé que los colombianos tenemos aguante, que somos persistentes y que no nos rendimos ante las adversidades.

¿Hubo algún momento en que estuvo a punto de “tirar la toalla”, como se dice?

Durante más de cinco años, entre conversaciones secretas y públicas, tuvimos muchos momentos de crisis. Terminar medio siglo de conflicto no es una tarea fácil. Le confieso que tuve muchas noches de desvelo, pero nunca perdí el norte. El mandato que recibí de los colombianos, en particular de las víctimas, el apoyo de mi familia y de mi equipo, me dieron siempre renovada energía para perseverar.

Hay sectores a los que les preocupan las disidencias que se puedan dar en el interior de las Farc, ¿qué garantías hay de que esas disidencias no prolongarán el conflicto?

Con el cese de hostilidades definitivo se pone fin a la guerra con las Farc. El proceso de paz es una oportunidad para que los miembros de esa guerrilla dejen las armas y se reincorporen a la vida civil. Aquellos que no lo hagan dentro de los tiempos establecidos por el acuerdo no podrán acceder a los beneficios y serán perseguidos con toda la contundencia de la Fuerza Pública.

Por cierto, el cese el fuego arrancará este lunes, ¿cómo se va a hacer para diferenciar a las Farc, que aún no se han concentrado, de otras organizaciones ilegales? ¿No implica eso riesgos de protección para las comunidades?

La Fuerza Pública tiene identificadas las zonas donde están las Farc y tendrá eso muy en cuenta para cumplir con el cese el fuego y de hostilidades. La comunidad puede estar tranquila porque estamos en todo el territorio para protegerla.

Es claro que el posconflicto requerirá una cuantiosa financiación de cara a la implementación de los acuerdos, ¿cómo están las cuentas? ¿Sí hay plata?

Es así de sencillo: la guerra es más, muchísimo más costosa que la paz. Si llevamos 50 años financiando una guerra, ¿cómo no vamos a poder financiar las inversiones para construir la paz? Para la implementación de los acuerdos esta inversión recaerá sobre el Gobierno Nacional, los gobiernos regionales, el sector privado y la cooperación internacional. Esto significa que el Presupuesto General de la Nación, el Sistema General de Regalías, el Sistema General de Participaciones y los recursos provenientes de los entes territoriales deberán articularse y concurrir en torno al objetivo común de construir una paz estable y duradera.

¿Y hay que pensar entonces que la reforma tributaria implicará sacrificios para los colombianos en aras de esa paz?

Todo lo contrario. El objetivo de la reforma no es financiar el posconflicto, es aumentar la competitividad a través de la creación de un estatuto tributario más simple, progresivo, equitativo y eficiente. Será una reforma estructural para corregir deficiencias de nuestro régimen tributario y hacer más eficiente la financiación del Estado en el largo plazo.

¿Le preocupa que quien lo suceda en el poder no esté comprometido con la paz?

No, porque con el plebiscito los colombianos se apropiarán de la paz. El triunfo del Sí será un mandato ciudadano para los próximos gobiernos. El plebiscito dará la legitimidad política que se necesita.

¿Humberto de la Calle o Germán Vargas Lleras para 2018?

Como jefe de Estado y presidente de todos los colombianos no entro en temas de política electoral.

¿Cuál va a ser la pregunta en el plebiscito?

Se conocerá en los próximos días, una vez el Congreso apruebe la convocatoria. La pregunta será clara y directa sobre el apoyo ciudadano al acuerdo de paz.

Usted ha dicho que no hay plan B, que confía en que el plebiscito obtendrá la mayoría por el Sí, pero hablando en plata blanca, ¿qué pasa si gana el No? ¿Qué harían las Farc?

Si gana el No sencillamente volveremos a la situación de confrontación que existía hace seis años. No sé qué harán las Farc, lo que si sé es que cuando gane el Sí desaparecerán como grupo armado y se convertirán en un partido político en democracia.

¿Cree que los que votarán por el no son enemigos de la paz?

Los enemigos de la paz, que son una minoría, son aquellos que se han dedicado a rodear el acuerdo de mentiras. Ya publicamos los textos y nos encargaremos de que todos los colombianos, sin distinción, incluyendo los que viven en el exterior, tengan acceso a ellos. Nadie podrá decir que no tuvo la oportunidad de conocerlo. Hicimos un esfuerzo titánico para lograr la terminación del conflicto, ahora haremos un esfuerzo titánico de pedagogía. Estoy seguro de que una vez las personas conozcan este acuerdo que nos permite la posibilidad de vivir en un país sin miedo, entenderán la responsabilidad que tienen con su voto. Es lamentable que los enemigos de la paz recurran a las mentiras para distorsionar el contenido del acuerdo. Con su publicación les quedará imposible seguir mintiendo.

El uribismo ha anunciado que demandará el Acto Legislativo para la Paz ante tribunales internacionales, ¿es posible?

No veo claro cómo un acto legislativo debidamente aprobado por el Congreso y revisado por la Corte Constitucional pueda ser demandado ante un tribunal internacional, que no es competente para ocuparse de un asunto interno de esa naturaleza.

Hubo cartas, citas en discursos y nada. ¿Qué estaría dispuesto a hacer ahora para lograr la paz con Álvaro Uribe?

Seguiré insistiendo para que él se una a este gran propósito nacional para dejar atrás tantos años de violencia y construir un país en paz. Él intentó hacer lo que estamos hoy haciendo.

*Periodista, editor político de El Espectador.

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