‘El escuadrón de la muerte’: Puntos clave para entender esta grave denuncia contra la Policía

El fiscal de la Nación, Pablo Sánchez confirmó que una “fiscalía especializada en delitos contra el crimen organizado” investigará a grupos especiales de la Policía en el caso de supuestas ejecuciones extrajudiciales de delincuentes entre 2012 y 2015.

Hasta el momento los casos eran vistos por la 35 Fiscalía Provincial Penal, a cargo de José Ulloa. Con la nueva medida, saldrán de ‘una congeladora’ de aproximadamente 1 año.

Del mismo modo, ante la escandalosa denuncia, el ministro del Interior Carlos Basombrío anuncio el inicio de una investigación interna para investigar el caso. Prometió resultados en 10 días.

¿De qué trata la acusación?

El caso fue destapado el fin de semana en el programa Cuarto Poder e informa sobre la existencia de un escuadrón de la muerte dentro de la Policía Nacional.

Este grupo al menos habría asesinado a 18 presuntos delincuentes en cinco operativos distintos que ocurrieron entre 2012 y 2014. Otros diarios han informado que el número de víctimas asciende a 27.

Entre los involucrados se encuentran 16 oficiales y 80 suboficiales pero la ‘cabeza’ del grupo sería el comandante PNP Enrique Prado Ravines. Así lo consigna un informe de la Inspectoría General de la PNP, referido por La República.

El presunto accionar de este escuadrón resulta increíble: En cinco operativos desarrollados en Lima, Chincha y Lambayeque cuerpos combinados de la policía abatieron a supuestos delincuentes creando falsos escenarios de enfrentamiento.

Un colaborador eficaz presentado en Cuarto Poder, afirma que recibían aproximadamente 500 soles por armar todo el escenario de enfrentamientos y que los operativos se realizaban sin la supervisión correspondiente.

En ellos presuntamente se mataban extrajudicialmente a los delincuentes con el objetivo de lograr reconocimientos y acallar a posibles testigos.

“El comandante Prado organizaba todo, ganaba así su ascenso y felicitaciones por parte de sus jefes. Nosotros ganábamos dinero. Nos captaba para llevar a personas con antecedentes y que realicen el trabajo, es decir, para hacer creer a los delincuentes que había empresarios o bancos para poder asaltar”

¿Cómo salió a la luz?

Una denuncia realizada por el comandante de la PNP Franco Moreno Panta a inicios de 2015 destapó todo el caso, puntualiza La República. A raíz de la muerte de su hermano en uno de estos operativos, el efectivo fue hasta el centro de investigaciones de Inspectoría de la PNP para hacer la acusación.

La denuncia fue recibida por el coronel PNP Edgar Aybar y en dos semanas se formó una comisión especial que viajó a distintas ciudades para reportar los hechos

Al poco tiempo se comprobó lo denuncia a nivel preeliminar: en las operaciones habrían participado el mismo grupo de policías con el apoyo de sus superiores.

Ante lo comprobado, el comandante Aybar derivó los hechos al Ministerio Público y pidió que los generales implicados fueran investigados por el Tribunal de Disciplina Policial, la instancia correspondiente para oficiales de ese nivel.

Caso congelado

Tras recibir el ‘Informe Ayvar’ el Tribunal de Disciplina Policial devolvió el expediente a Inspectoria. ¿La razón? “No aceptó que se hablara de “probables responsabilidades de generales”; quería precisión y claridad”, señala un informe de La República.

Tras idas y vueltas de funcionarios encargados de su investigación el documento finalmente se quedó ‘congelado’.

Luego de este nuevo destape, el Ministerio Público y el Ministerio del Interior han anunciado nuevas y prontas investigaciones.

Reacciones

El congresista aprista Mauricio Mulder demandó una profunda investigación de este caso. Agregó que el caso reviste la mayor gravedad y que, por este tema, el ex presidente Ollanta Humala podría ser denunciado por crímenes de lesa humanidad.
Mulder señaló que este debe ser uno de los primeros temas a tratar en la nueva Comisión de Defensa o, si alguien propone la moción respectiva, por una comisión especial de investigación, y pidió no olvidar que “Alberto Fujimori fue condenado por las ejecuciones de un comando de la muerte que fue el Grupo Colina y no por matanzas masivas”.

Perú 21