Durante el primer semestre de este año 2016, se han reportado 35 homicidios de defensores de los derechos humanos en Colombia.

Un informe realizado por la ONG Somos Defensores reveló este martes el incremento en las cifras de homicidios de activistas que defienden los derechos humanos en Colombia: 35 han sido asesinados y 279 sufrieron algún tipo de agresión solo en 2016.

En total fueron registrados 314 hechos de violencia contra defensores entre enero y junio de este año, señala el informe.

Entre las víctimas de los primeros seis meses del año se encuentran seis indígenas, cinco líderes comunales, cuatro afrocolombianos, cuatro campesinos, un desplazado y un miembro de la comunidad LGBTI.

De acuerdo con el informe de la ONG, de los 35 asesinatos, tres de las víctimas fueron mujeres y 32 hombres.

La ONG, que recopila información sobre la situación de los activistas en el país, reveló que “entre enero de 2010 y junio de 2016 han sido asesinados 381 defensores de derechos humanos en Colombia”.

El informe alertó que en el posconflicto, los hechos violentos pueden aumentar.

Cifras descomunales

Además de los 35 asesinatos hubo 323 amenazas, 21 atentados, 13 detenciones arbitrarias, nueve usos arbitrarios del sistema penal, tres robos de información y una desaparición.

La ONG señaló que las cifras de homicidios se incrementaron el 3 por ciento, al pasar de 34 casos reportados en el primer semestre de 2015 a 35 muertes de defensores en los seis primeros meses de 2016.

Departamentos como Cauca (suroeste) y Antioquia (noroeste) registraron el mayor número de defensores asesinados en el periodo analizado.

El informe también señala como posibles autores de las 232 amenazas a la banda de origen paramlitar Águilas Negras en 119 de los casos, seguida por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) como responsables en 51 casos.

La ONG apunta que existen otros factores que podrían agudizar el problema, entre ellos el plebiscito que la Corte Constitucional de Colombia avaló como mecanismo vinculante para refrendar los acuerdos de paz que se logran en Cuba, así como la reciente creación de un nuevo Código de Policía.

Pese a que las acciones bélicas producto del conflicto armado han disminuido, existen nuevos focos de agresión como las luchas por el medio ambiente, contra la minería a gran escala y la defensa del derecho a la tierra y el territorio, concluyó la ONG.

Alba