Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Contra ese fantasma se han juntado en Santa Alianza todas las fuerzas que defienden un sistema injusto y discriminatorio que les permite jugosas ganancias.

Después de 36 años, los dueños y administradores de las AFP, reconocen que las pensiones no son buenas, insisten en que se deben aumentar los años de trabajo para jubilar, que hay que aumentar el aporte de cada imponente a su fondo individual y que el sistema de reparto sería aún peor.

Los menos obcecados proponen que parte del aumento en las imposiciones pueda ser aportado por el empresariado y otra parte, cuándo no, por el propio Estado.

El Gobierno ha puesto urgencia al proyecto de ley que crea una AFP estatal, como si fuera una panacea para mejorar el sistema.

En realidad una AFP estatal no mejorará el sistema actual, solo podrá captar una parte de los aportes que cada persona hace al sistema y cada cual, voluntariamente, podría decidirse a pasarse a una nueva AFP estatal. ¿Por qué? Tal vez porque ofrecerá cobrar una menor comisión de administración, que el 0,5% que cobra actualmente la que menos cobra. Seguramente se va a destacar que ese 0,5% es sobre la remuneración y que, como el asegurado impone un 10% de su ingreso, ese 0,5% es en realidad un 5% de lo que aporta el asegurado.

Esa todavía es una comisión muy alta para lo que cobran las administradoras de Fondos Mutuos, que teóricamente piden una remuneración de solo un 1% por administrar lo que se les entrega en administración. Es cierto que, en ambos casos, lo cobrado es independiente del resultado de la administración de los recursos; se gane o se pierda, el operador cobra la misma comisión. ¿Por qué la comisión de las AFP es tan alta? Según la Superintendencia de AFP, las utilidades fueron de $568.756 millones o US865 millones en 2015. Pero esas utilidades de 26% sobre el capital de las AFP van al bolsillo de los dueños de las Sociedades Anónimas y no pueden repartirse para incrementar las pensiones.

¿Habrá algún organismo del Estado chileno interesado en investigar esas operaciones, incluyendo las que se hacen con los bonos y acciones, que se adquieren en Chile, a nombre de los futuros pensionados? Si la actual Superintendencia de AFP está cuestionada por haber aprobado el traspaso de dos AFP a sociedades extranjeras con grave daño tributario, ¿qué garantía tendremos de que una AFP estatal va a dar más transparencia a las adquisiciones de valores en el mercado financiero?
Por algo las AFP se están vendiendo a empresas extranjeras, que aprecian las altas rentabilidades sobre el capital invertido por encima de toda otra consideración social.

El Partido Comunista ha agregado un nuevo argumento para apoyar la AFP estatal. La transparencia en la forma en que se hacen las inversiones. En Chile tenemos todavía fresca la forma como un señor Dávila, funcionario de Codelco, operó en el mercado de futuro con cobre y perdió cuantiosas sumas al equivocarse en esas riesgosas operaciones. Pero la investigación arrojó otra arista del negocio: las comisiones en cada operación a futuro se habían compartido con los corredores extranjeros.

¿Estará pasando algo así con las inversiones de las AFP en Chile y en el extranjero?

Si los fondos acumulados por las AFP alcanzan a US$170.000 millones y un 40% está invertido en el extranjero, ¿qué comisiones se pagaron para adquirir esas acciones y/o bonos y/o cuotas en Fondos extranjeros? Si lo invertido en el extranjero alcanza a US$70.000 millones y se supone que una cuarta parte se negocia cada año, y se paga una comisión de un 1% en cada transferencia, se están pagando US$175 millones solo en comisiones al año, una buena suma para compartir con los operadores internacionales.

¿Habrá algún organismo del Estado chileno interesado en investigar esas operaciones, incluyendo las que se hacen con los bonos y acciones, que se adquieren en Chile, a nombre de los futuros pensionados? Si la actual Superintendencia de AFP está cuestionada por haber aprobado el traspaso de dos AFP a sociedades extranjeras con grave daño tributario, ¿qué garantía tendremos de que una AFP estatal va a dar más transparencia a las adquisiciones de valores en el mercado financiero?

*Columnista de El Mostrador

El Mostrador