El gobernador Alejandro García Padilla admitió la frustración compartida con el pueblo puertorriqueño ante el silencio que guarda el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre el indulto al prisionero político Oscar López Rivera.

“Comparto la frustración, (porque) no conozco nada que haga a Oscar López inmerecedor del perdón ejecutivo o de la conmutación de sentencia”, expresó García Padilla abordado al respecto por los periodistas.

Obama indultó a 240 presos comunes, mientras mantiene un gran mutismo respecto al clamor del pueblo puertorriqueño por encima de ideologías políticas para que libere a López Rivera, de 73 años de edad, 35 de los cuales lleva en prisión por su lucha por la independencia de esta isla del Caribe, desde hace 118 años colonia de Estados Unidos.

“Nadie en el gobierno de Estados Unidos nos ha expresado de un dato que lo haga inadecuado”, dijo García Padilla respecto a la solicitud del indulto, que se enmarca en la discreción del mandatario.

El portavoz del Comité de Derechos Humanos de Puerto Rico, Eduardo Villanueva Muñoz, expresó que no espera que a López Rivera lo liberen en las circunstancias en que Obama otorgó las conmutaciones de condenas a presos por delitos comunes.

Recordó que normalmente casos como el de López Rivera, a quien el gobierno de Estados Unidos considera el principal responsable de las ya disueltas Fuerzas Armadas de Liberación (FALN) de Puerto Rico, reciben otro tipo de tratamiento.

“Obama se va a reservar eso para una ocasión en especial que quiera enviar un mensaje a la nación norteamericana”, expuso Villanueva Muñoz, expresidente del Colegio de Abogados de Puerto Rico.

Varios de los miembros de las FALN, que actuaron en Nueva York y Chicago en las décadas de los 70 y los 80 del siglo pasado, recibieron indultos en 1999 por el entonces presidente William Clinton, mientras a López Rivera condicionó su salida en una década, la que rechazó porque no incluyó a otros dos compañeros de lucha, los que ya están libres.

García Padilla consideró que por esta misma razón no debería haber inconvenientes para la excarcelación del luchador puertorriqueño.

Sin embargo, la realidad es que sectores de la derecha estadounidenses y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) se oponen a la liberación del preso político boricua.

El gobernante dijo que desconoce la existencia de alguna razón que impida el indulto de López Rivera, porque “no se nos ha manifestado ni a mí ni a sus abogados ni al Secretario de Justicia ni a ninguna de las otras personas que han dirigido movimiento para que Oscar salga de prisión”.

Prensa Latina