‘‘No habrá más diálogo; primero la educación’’: Peña a la CNTE

Durante la ceremonia oficial de inicio del curso escolar 2016-2017, el presidente Enrique Peña Nieto demandó regresar a clases al sector magisterial que se opone a la reforma educativa. Y anticipó: ‘‘No habrá más diálogo si antes no garantizamos que las niñas y los niños puedan tomar y recibir educación en las aulas, donde hoy están cerradas. Primero la educación y luego el diálogo’’.

Subrayó que su gobierno ha abierto mesas de diálogo con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para atender las demandas y objeciones relacionadas con la reforma educativa. ‘‘Pero estos espacios de diálogo no pueden estar supeditados, sujetos o manipulados a partir de privar a las niñas y a los niños de la educación a la que tienen derecho y que consagra y garantiza nuestra Constitución’’.

‘‘No hagan rehenes a los alumnos’’

Para el mandatario, no hay justificación alguna para condicionar el acceso a la educación de la niñez: ‘‘Quiero hacer un llamado respetuoso a todas las maestras y maestros, aquellos incluso particularmente que están en oposición a esta reforma, a que asistan a sus aulas, a que impartan educación y a que no hagan rehenes, como está ocurriendo en algunas partes del país, en algunas muy pocas, a las niñas y a los niños de sus causas y de sus demandas. No lo merecen y no les asiste la razón’’.

Peña Nieto endureció el discurso contra la disidencia magisterial en la escuela Profesora Eudoxia Calderón Gómez, donde hace casi 40 años cursó el sexto grado en el salón que este lunes se convirtió en la sala de conferencias Licenciado Enrique Peña Nieto. La escuela en mención fue inaugurada en el ocaso del porfiriato, pero se mantiene en muy buenas condiciones.

Como preámbulo a su referencia a la CNTE, el mandatario reivindicó una vez más a la reforma educativa como la más importante de su administración. Describió que entre los objetivos centrales de la misma destacan una mayor formación del personal docente, mejoramiento de la infraestructura escolar y actualización de los contenidos educativos para hacerlos acordes con las exigencias del siglo XXI.

El Presidente mencionó que hay voces que pretenden engañar sobre los objetivos de la reforma: ‘‘Que nadie los sorprenda, que nadie los engañe: la educación pública seguirá siendo gratuita y los útiles escolares que ustedes reciben lo seguirán siendo por igual, los seguirán recibiendo de manera gratuita, invariablemente, en todo el país’’.

Ante las resistencias que ha tenido la reforma educativa por el cambio estructural que representa, dijo, se han abierto mesas de diálogo para revisar las demandas, si bien precisó que ‘‘lo único que no está sujeto a negociación alguna es lo que la reforma educativa prevé’’.

Para Peña Nieto, la reforma educativa tiene el objetivo de alcanzar una educación de calidad que permita a los estudiantes tener un futuro promisorio y mejores oportunidades. ‘‘Y eso es (de) lo que no podemos privarles. No podemos hacer rehenes a la niñez y a la juventud de nuestro país a partir de ninguna causa ni de ninguna demanda’’.

El Ejecutivo cuestionó el cierre de escuelas por parte de la CNTE, pero también ofreció que ‘‘el gobierno de la República siempre mostrará disposición para hablar y atender distintas demandas’’. Más allá de las gestiones y del diálogo que se abra, el Presidente pidió que ‘‘asistan, impartan educación, enseñen y se comprometan con esta obligación que tienen de impartir educación a la niñez y a la juventud de nuestro país’’.

Poco antes, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz de la Torre, señaló que el modelo educativo que conlleva la reforma es perfectible, por lo que la organización magisterial se ha sumado a las ‘‘intensas discusiones’’ en torno al mismo, ‘‘de forma crítica pero constructiva’’.

El inicio de cursos estuvo marcado por el debate sobre la reforma educativa; sobre este tema el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, indicó que los puntos centrales de estos cambios son la revisión de los contenidos académicos, mayor formación del docente y el mejoramiento de la infraestructura escolar.

La Jornada