Desde la oposición, su dirigencia está movilizada con llamados a participar en paz y democráticamente en la denominada Toma de Caracas, el próximo 1 de septiembre, cuyo objetivo es solicitar al CNE la activación del referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Este miércoles, mientras el dirigente nacional de la Causa R, Andrés Velásquez, propuso en rueda de prensa que los trabajadores paralicen de la jornada laboral para que asistan a la marcha, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, aclaró que no será un día de paro.

“El 1 de septiembre no haremos un paro nacional, es una movilización por todo el país. Un paro al único que beneficiaría es al Gobierno”, afirmó.

Indicó que en los próximos días estarán dando a conocer todos los detalles de la actividad para que los ciudadanos sepan cómo actuar ante cualquier imprevisto durante su camino hasta Caracas. “Si les hacen una guarimba para impedirles el paso en la autopista, se bajan de los carros y hacen una protesta en el sitio. No pueden trancar todo el país y mientras más radical se vuelva el señor Maduro, más rápido será el cambio y más rápida será su salida”, sentenció el gobernador.

Por otro lado, criticó que el expresidente Rodríguez Zapatero no haya intervenido a favor de la realización del referendo revocatorio. “Qué es de la vida del Sr. Rodríguez Zapatero, está en Ibiza, ¿dónde está ese señor? Se lo dijimos aquí, en la medida en que la situación se vaya empeorando, usted se monta en su avión y se va”.

El diputado a la AN Omar Barboza, advirtió que si en la marcha se genera violencia será responsabilidad del Gobierno.

Acusó a los militantes de la tolda roja de estar “preparando”, presuntamente, acciones violentas para llevar a cabo durante la marcha y luego culpar a la oposición. Agregó que el Estado es quien debe garantizar la seguridad a todos los ciudadanos y propuso que los marchantes utilicen la bandera de Venezuela y entonen el Himno.

“Gobierno lanzará su contraofensiva”

Desde el Ejecutivo nacional, la estrategia para contrarrestar la marcha opositora ya está cantada: el próximo 1 de septiembre arranca la “contraofensiva revolucionaria” junto con el Poder Popular. Así lo anunció el lunes pasado el presidente de la República, Nicolás Maduro, quien explicó que es un llamado para que el pueblo salga a la calle a defender el desarrollo de la paz y derrotar la “guerra no convencional” por parte de la oposición venezolana.

El Presidente indicó que el 1-S el Gobierno comenzará una nueva etapa de acciones económicas, sociales y políticas y que la “ofensiva” comprende tres líneas: proteger al pueblo, fortalecer la Gran Misión Abastecimiento Soberano y la conciencia del pueblo.

“Es tiempo de lucha, de salir a la calle, es tiempo de ir en contra de los zombies y pitiyankees”, expresó. Los directores de las misiones sociales preparan un plan integral de atención social que será ejecutado los próximos cuatro meses y será lanzado el 1-S.

Por su parte, ayer el diputado por el GPP a la Asamblea Nacional, Julio Chávez, alertó sobre las intenciones de la oposición para convocar a “protestas de carácter insurreccional”, a partir del 1 de septiembre.

Chávez indicó que maneja información sobre la intención de buscar un escenario parecido al ocurrido el 11 de abril de 2002 por parte de la oposición.
“Ellos están articulando con sicarios y jefes paramilitares para sembrar violencia y terror en Caracas porque ellos saben que no hay posibilidad que haya Referendo Revocatorio este año”, dijo.

Asimismo, el gobernador de Mérida, Alexis Ramírez, señaló que dirigentes de la oposición han realizado llamados a la insurrección en actos de invitación a la marcha. “La violencia no va a ganar. Ganará la paz, el trabajo y la Constitución”, aseveró el gobernador.

También se refirió al revocatorio y afirmó que “es una creación de la revolución” y que por lo tanto no sienten miedo alguno de que el proceso se realice.

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