El nuevo representante en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Jan Jarab, se reunió este miércoles en privado con familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos desde septiembre de 2014, a quienes expresó su apoyo y “simpatía personal e institucional”, aunque no reveló si existieron compromisos o peticiones concretas durante el encuentro.

En las instalaciones de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, en Tixtla, Guerrero, Jarab manifestó: “(El motivo de la visita) es para respaldar a las familias de los 43 estudiantes desaparecidos, así como a las familias de los heridos, incluso de quienes perdieron la vida (en los hechos de Iguala).

“Compartimos el dolor y la frustración de las familias porque el caso no está totalmente esclarecido (…) no se sabe el paradero de los 43, no tenemos aún la garantía de que van a ser castigados todos los responsables”, expresó el representante de ONU-DH, quien también reconoció algunos avances.

“Saludo el establecimiento del mecanismo de seguimiento a las recomendaciones muy profundas del grupo de expertos, GIEI. Es también un hecho positivo que en las últimas semanas se hayan investigado otras pistas o líneas”, afirmó Jarab, quien llegó a México este verano.

“EL ASUNTO NO ESTÁ RESUELTO”

Jan Jarab hizo hincapié en que para la ONU el asunto no está resuelto, por lo que expresó que no se puede permitir que haya impunidad en el mismo.

El diplomático señaló que el de los 43 es uno de los casos que mayor conmoción generó en el mundo, pero también hizo hincapié en el hecho de que a partir de él se dieron a conocer muchos más, en los que las familias guardaban silencio por miedo a las represalias que pudieran emprender en su contra los grupos del crimen organizado.

Por esa razón, Jarab reconoció como algo importante que en el país se esté trabajando una ley contra la desaparición forzada de personas, ya que en ella se considerarán mecanismos para la prevención de dicho flagelo, se establecerán protocolos para atender los casos que se reporten y se garantizará la reparación del daño.

“Es importante que se discuta esta ley, pero también lo es insistir en que se adopte de una forma fuerte”, apuntó.

Jarab consideró que es vital que la ley contra la desaparición forzada debe aprobarse lo más rápido posible, sobre todo antes de que se apruebe el Presupuesto de Egresos de 2017, con la intención de que al entrar en vigor haya recursos suficientes para financiar cada uno de los mecanismos que incorpora.

A pregunta expresa sobre la posibilidad de alguna reunión con funcionarios mexicanos, Jarab señaló que su oficina tiene contacto permanente con las autoridades federales, en particular con la Procuraduría General de la República (PGR).

Al concluir el encuentro, que se extendió por espacio de 90 minutos, el visitante recorrió las instalaciones de la Normal acompañado de algunos estudiantes y del abogado Vidulfo Rosales, representante legal de las familias.

La visita de Jarab ocurre a cinco días del segundo aniversario de los hechos trágicos de Iguala.

Mediante un comunicado, la oficina de las Naciones Unidas en México aprovechó la visita de su representante para remarcar “la importancia de contar a la mayor brevedad posible con una ley general sobre la desaparición de personas”.

Jan Jarab inició funciones como representante en México de la ONU-DH en junio de este año. Antes tuvo la misma responsabilidad en la oficina regional para Europa, donde ocupó el cargo durante seis años. De origen checo, también fue defensor de derechos humanos en su país.

PEGAN ROSTROS DE LOS NORMALISTAS EN LA FISCALÍA DE GUERRERO

Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa pegaron los rostros de sus 43 compañeros desaparecidos en las puertas de acceso a la Fiscalía General de Justicia (FGJ), a cinco días de que se cumplan dos años de los ataques en la cabecera municipal de Iguala, por parte de sicarios de Guerreros Unidos y policías preventivos de dicha localidad.

Los estudiantes llegaron a Chilpancingo procedentes de Tixtla, circulando por la entrada norte de la ciudad; desde Tierras Prietas se desplazaron hasta las instalaciones de la FGE para tomar por sorpresa a los trabajadores, quienes creyeron que se quedarían encerrados durante varias horas.

Los jóvenes se limitaron a lanzar consignas en favor de sus compañeros atacados en Iguala, con el argumento de que en el asunto lo que prevalece es la impunidad.

Después colocaron sobre la pluma de vigilancia un tendido con los rostros de sus compañeros, por quienes reclamaron justicia.

Aunque hubo expectación de parte de los empleados de la dependencia, no se generaron roces con los jóvenes, porque que no trataron de ingresar al inmueble.

Con información de: Rogelio Agustín/Chilpancingo.

Milenio