Representantes de movimientos sociales y autoridades nacionales se pronunciaron repudiando el Golpe de Estado contra Dilma Rousseff. Coinciden en que este hecho no afectará las relaciones comerciales con Bolivia, sin embargo, piden cautela.

El senador del Movimiento al Socialismo, Milton Barón, señaló: “no se está hablando en ningún momento de un rompimiento de relaciones diplomáticas con Brasil. Las relaciones comerciales se van a mantener, ellos requieren de nuestro gas, para nosotros eso significa ingresos económicos, pero eso no quita que nosotros en lo político demos nuestros puntos de vista respecto lo que sucede con los gobiernos progresistas de otros países”.

Por su parte, el Ministro de Defensa, Reymi Ferreira, repudió la destitución de Dilma Rousseff sosteniendo: “Ahora ya no son los tanques los que derrotan gobiernos democráticos, son mafias que se confabulan para, a través de instancias judiciales o parlamentarias, derrocar gobiernos democráticamente electos. Es una pena que alguien que ha sido elegido por 40 millones de votos sea destituida por 61 votos”.

Asimismo, el sociólogo Adolfo Mendoza afirmó que este golpe no solo afecta a la democracia brasilera sino a la democracia latinoamericana en su conjunto. Afirmó que la determinación del Senado brasilero, es criticable, ya que desconoce la voluntad popular.

Jorge Quiroga, aseguró que Bolivia tendría que negociar un nuevo contrato de gas con Brasil, aprovechando la nueva coyuntura política. Asímismo, el analista político Carranza aseguró que “con quien tenemos relaciones en hidrocarburos es con Brasil” por lo que recomendó que las relaciones no se entorpezcan.

Abya Yala