Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la Haya (Holanda) recibirá hoy martes, a las delegaciones jurídicas de Bolivia y Chile, en un nuevo episodio de la demanda interpuesta por nuestro país en busca de una solución al problema marítimo. La reunión de los Agentes y sus asesores legales, que tendrá carácter reservado, definirá los plazos procesales para que la causa se desarrolle en el marco de las previsiones del organismo internacional. El encuentro del Agente boliviano Eduardo Rodríguez Veltzé y del chileno José María Insulza, que encabezan las misiones, permitirá a la Corte escuchar la posición de ambas partes en torno a la posibilidad de de una segunda ronda escrita o de audiencias para que se expongan argumentos.

Se trata de otro paso procedimental que pueda colocar tanto a Bolivia y Chile, como a la CIJ en posición para se comience a analizara el problema de fondo que hasta ahora no ha sido tocado. En este momento, apenas se está tratando el pedido de Bolivia de una segunda ronda de alegatos, para luego responder a la contrademanda que presentó Chile involucrando a las aguas del Silala, e intentado frenar los proyectos bolivianos para el aprovechamiento de ese manantial. La posición chilena carece de argumentos sólidos, como lo demuestra el informe de un experto geógrafo de la Dirección de Fronteras y Límites (Difrol) de la Cancillería chilena, Alejandro Ahumada, quién admitió que existen canales artificiales en el Silala.

Pero en este como en el tema de fondo, Chile actúa de mala fe e intenta impedir que el proceso avance. Recordemos que ya hubo un fallo histórico, cuando la Corte Internacional de Justicia se ha declarado competente para resolver la demanda presentada por Bolivia, que exige a Chile negociar de buena fe una salida al mar. Con esta decisión, rechazó el recurso de excepción preliminar presentado por Chile ante la demanda marítima boliviana y la CIJ se declaró competente de conocer el fondo del caso, que no es otra cuestión que la salda de Bolivia al mar útil, con soberanía y continuidad territorial. Esta decisión, reponía el curso de la demanda dentro del juicio inicial presentado por Bolivia el 24 de abril de 2013. Pero logrando un paréntesis, Chile incorporó el tema del Silala que ahora es motivo de atención.

Las autoridades nacionales deberían estar prevenidas de este tipo de argucias que seguramente volverán al escenario conforme se venzan las trabas que pone la Moneda, pero en algún momento, Chile tendrá que exponer sus argumentos y presentarlos ante el máximo tribunal cuyos fallos son vinculantes.

La resolución del caso puede prolongarse varios años, pero tarde o temprano se emitirá una sentencia. Chile sostiene que el asunto está resuelto por el Tratado de 1904. Bolivia sostiene que hay cuestiones pendientes para lo cual debe demostrar que Chile se comprometió a conceder una salida soberana al mar en varias negociaciones. Lamentablemente, los gobiernos chilenos siempre incumplieron sus compromisos. Como consecuencias de esas actitudes Bolivia acudió primero a organismos internacionales, que se pronunciaron recomendando negociaciones destinadas a que se encuentre una solución, pero Chile volvió a señalar que es un problema bilateral que no compete a los organismos internacionales. Por ello es que se demandó a Chile ante la CIJ para obligar a negociar de buena fe.

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