Para dar cumplimiento a la nueva legislación en materia de búsqueda de personas desaparecidas, la Procuraduría General de la República (PGR) creará un registro nacional de fosas comunes y clandestinas localizadas.

En coordinación con las autoridades estatales tomará muestras dactilares o genéticas a fin de ser confrontadas con registros nacionales (como el del Instituto Nacional Electoral) para conocer la identidad de las personas fallecidas y cuyos restos fueron enviados a fosas comunes o inhumados de manera clandestina por grupos delictivos.

Funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional señalaron que la PGR negocia con autoridades estadunidenses la comparación de los registros de la llamada Base Namus, la cual fue creada por el Instituto Nacional del Sistema de Personas Desaparecidas y no Identificadas.

Namus es un sistema en línea gratis que puede ser consultado por médicos forenses, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y el público en general de todo el país con la esperanza de resolver estos casos, refiere el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Por primera vez en México autoridades llevarán a cabo acciones forenses encaminadas a identificar todos los restos humanos enviados a fosas comunes, aunque básicamente se podrán reconocer los cadáveres de los cuales se puedan obtener huellas dactilares al compararlos con la información contenida en el Registro Nacional de Electores.

Los funcionarios entrevistados mencionaron que los especialistas realizarán una búsqueda en todas las fosas comunes; además, se construirán en todo el país panteones especializados para sepultar restos no identificados y al mismo tiempo la información genética será almacenados en una base de datos.

Asimismo, se realizará un registro nacional de fosas clandestinas localizadas; los datos genéticos recolectados de los restos localizados –que no se tengan ya en alguna base de datos o ficheros de las fiscalías– se obtendrán por diligencias periciales.

La intención, señalaron, es que se cuente con registros certeros que puedan ayudar a identificar a personas reportadas como desaparecidas.

La base Nemus a la que México pretende tener acceso mediante negociaciones, posee tres bases de datos.

Cualquier persona puede buscar en los expedientes contenidos en el sistema al proporcionar algunas características, como sexo, raza, la apariencia y señas del cuerpo, incluso con información dental.

La Jornada