Paramilitarismo y la reintegración a la vida civil, las preocupaciones de las Farc

Hoy se lleva a cabo el tercer día de la décima y última conferencia de la guerrilla, en la cual se socializa con 250 delegados de las Farc el acuerdo de paz.

El paramilitarismo, la reinserción social de sus miembros y el futuro de los “presos políticos” preocupan a la guerrilla de las Farc, que debate en unaconferencia nacional el acuerdo de paz alcanzado con el gobierno, dijo este lunes un comandante del grupo insurgente.

Las bases también se cuestionan el compromiso del gobierno de Juan Manuel Santos para honrar lo negociado tras casi cuatro años de diálogos en Cuba, según Pablo Catatumbo, integrante de la cúpula de las Farc.

“Se han presentado algunas inquietudes. La gente manifiesta, por ejemplo, ¿qué va a pasar con el paramilitarismo? ¿El gobierno sí va a cumplir? ¿Cómo va a ser la reintegración nuestra a la vida económica del país? También surgen inquietudes sobre si los presos van a salir”, señaló.

Catatumbo recalcó la incertidumbre que genera en filas de las Farc elaccionar de milicias irregulares de derecha, formadas en los años 1980 para combatir a las guerrillas marxistas de raíces campesinas surgidas dos décadas antes.

“Se repite mucho la preocupación del fenómeno del paramilitarismo. Hemos recibido saludos y comunicaciones de organizaciones sociales de distintas regiones del país, y han dado también sus inquietudes y casi todas van dirigidas en ese sentido”, añadió el dirigente.

Delegados de las FARC procedentes de toda Colombia están reunidos hasta el viernes en el aislado paraje El Diamante en el Caguán, bastión de la guerrilla en el sureste colombiano, para pronunciarse sobre lo pactado para poner fin a un conflicto que deja ya unos ocho millones de víctimas, incluidos 260.000 muertos, en enfrentamientos entre guerrillas, paramilitares y agentes del Estado.

“Por lo general, en todas las intervenciones se nota un apoyo unánime al acuerdo firmado en La Habana, a su comandante en jefe (Timoleón Jiménez), al Estado Mayor de las FARC y a la delegación de paz” en las negociaciones que transcurrieron en Cuba desde 2012, apuntó Catatumbo.

Señaló que “se han oído también algunas observaciones críticas frente a algunos mandos”, en particular sobre los integrantes de un frente que opera en el centro-este del país, que meses atrás comunicó su intención de no acatar el acuerdo de paz.

La cúpula de las FARC había señalado entonces que quienes no se acogieran al acuerdo de paz quedarían “por fuera” de la organización y no podrían “usar su nombre, armas y bienes”, aclarando no admitir “disidencias”.

Este lunes está previsto continuar las intervenciones de las distintas unidades guerrilleras con miras a la votación sobre el acuerdo de paz, que será al final de la conferencia y “a mano alzada”, dijo Catatumbo, precisando que la decisión se tomará “por mayoría”.

Unos 350 delegados de los siete bloques de las FARC en toda Colombia, entre ellos representantes de los “presos políticos”, que obtuvieron del gobierno un permiso especial para asisitir, así como de los indultados en el marco del proceso de paz, asisten a las deliberaciones.

El Espectador


Comienza el fin de las Farc como organización armada

De la décima conferencia de las Farc, que comenzó este sábado en los llanos del Yarí y será la última de esta organización como grupo alzado en armas, no saldrá un partido político.

Lo que sí va ocurrir esta semana en esa selvática zona entre el Meta y Caquetá, históricamente ocupada por las Farc, es la transformación de su estado mayor central en una dirección nacional provisional de carácter totalmente político.

Todavía no se sabe si harán pública esta nueva situación ni si la decisión será incluida en su declaración final, porque esta guerrilla preferiría esperar el resultado del plebiscito del 2 de octubre para formalizar sus cambios.

Pero la disolución del estado mayor central, principal organismo de mando militar, será, internamente, el primer paso de las Farc hacia la legalidad.

Esto es lo que marca el comienzo de su fin como organización armada y lo que materializa el compromiso de las Farc de dejar de ser guerrilla para convertirse en un partido y participar en futuras elecciones.

De Marquetalia al Yarí

De hecho, esa es la gran diferencia entre esta última conferencia guerrillera y las otras nueve hechas entre 1965 –en Marquetalia– y el 2007 –mediante correo electrónico por el acoso militar–. En estas se trazaron objetivos esencialmente militares.

Precisamente esta vez, en los siete días que durará la décima conferencia en los llanos del Yarí, las Farc crearán comisiones para trabajar en los próximos meses en los estatutos, la plataforma y el programa de gobierno de lo que será su futura organización política.

Su partido o movimiento podría ser lanzado oficialmente entre abril y mayo del 2017, cuando habrán concluido integralmente su desarme. Una día posible para este acto es el 27 de mayo, pues nacieron como guerrilla un 27 de mayo de 1964, una fecha emblemática para las Farc.

En todo caso, seguramente la declaración final de la última conferencia guerrillera, que concluye el viernes, esbozará los lineamientos generales de la futura organización política. Y es posible que también abra las puertas a las alianzas con fuerzas progresistas.

‘A carpa cerrada’

Por supuesto, el objetivo principal de la última conferencia de las Farc como guerrilla es ratificar el Acuerdo Final de Paz que sus delegados en La Habana lograron con el Gobierno, después de tres años y nueve meses de negociaciones.

Aunque se da por descontado que el acuerdo será aprobado por los 200 delegados de los cerca de 80 frentes de esa guerrilla que asisten al encuentro, hay puntos que sin duda crearán debate en las sesiones privadas de 7 horas diarias que tendrán los guerrilleros.

Por ejemplo, se sabe que hay preocupación entre las tropas por el desplazamiento a las zonas de concentración –que debería comenzar cinco días después de la firma de la paz– sin que esté lista todavía la ley que concederá amnistía e indulto a quienes no tienen delitos graves.

Lo importante en este caso es que, entre los altos mandos de las Farc, esa preocupación se ha comenzado a disipar. Una prueba de ello es que el jueves, ‘Carlos Antonio Lozada’ destacó en privado la seguridad que han brindado las Fuerzas Militares a los delegados de esta guerrilla que se han desplazado en los últimos días desde distintos lugares del país hasta los llanos del Yarí.

El reconocimiento del jefe guerrillero muestra que ya está en marcha el proceso de construcción de confianza entre los militares y las Farc, de cara al desarme y al fin de la guerra entre estos dos adversarios históricos.

Pero otro tema que inquieta hoy a los guerrilleros es lo que harán dentro de seis meses, cuando estarán ya desarmados.

Uno de los proyectos que explicarán los jefes de las Farc a los delegados en la conferencia, que representan a unos 8.000 combatientes y 7.000 milicianos, es la creación de una cooperativa de desminado.

Esta iniciativa y las cooperativas agrícolas contempladas para el posconflicto podrían emplear, en principio, a unos 1.500 exguerrilleros, según fuentes consultadas por EL TIEMPO.

Los otros proyectos que pondrán en marcha para la reintegración a la vida productiva son parte de lo que deben definir con el consejero para el Posconflicto, Rafael Pardo, en los próximos seis meses.

Y aunque por estos días se ha desgastado el término ‘histórico’ para definir lo que está ocurriendo en el país, la décima conferencia de las Farc sí lo es, pues desde los llanos del Yarí, ‘Timochenko’, acompañado por los otros jefes guerrilleros, saldrá rumbo a Cartagena para firmar con el presidente Juan Manuel Santos el Acuerdo Final de Paz.

El Timpo


Con un concierto terminó segunda jornada de la décima conferencia

Timoleón Jiménez, ´Timochenko’, el jefe máximo de las Farc, fue uno de los centenares de asistentes este domingo en la noche a uno de los conciertos previstos en las Sabanas del Yarí, a la actividad alterna a las deliberaciones de la X Conferencia de esta organización.

La presencia del comandante en el campo abierto, adecuado especialmente para el gran concierto de cierre, este viernes tomó por sorpresa a los guerrilleros de los frentes, que lo vieron entre ellos. Durante dos horas ‘Timochenko’ coreó canciones rodeado por un grupo de guerrilleras. En una en la que elevó su voz grave fue en la titulada ‘Solo le pido a Dios’.

También se levantó de su silla para cantar otras canciones de música colombiana y de composiciones de las Farc, durante la presentación de los actos culturales, que cerraban el segundo día de deliberaciones.

La aparición de ‘Timochenko’ también sorprendió a los casi 500 periodistas nacionales e internacionales, que se dieron cita en la vereda El Diamante para el cubrimiento del evento, que buscan de manera insistente una frase, una palabra o una entrevista adportas de la firma del acuerdo de paz.

Luego de dos horas el líder guerrillero se retiró del sitio luego de presenciar el concierto de ‘Los rebeldes del sur’, un grupo musical conformado por guerrilleros del Bloque Sur. En un momento se subió a la tarima y dijo a los asistentes la única frase en público después del discurso de instalación del sábado: “Vamos por la paz”. Antes de terminar el concierto se fue acompañado de Iván Márquez.

El Tiempo